LA MOTIVACIÓN SE LOGRA HACIENDO

La motivación es esencial para avanzar en la vida, progresar en nuestras actividades, alcanzar metas, ya que influye en nuestra manera de actuar según su tipo y nivel. Por tanto, contar con una motivación sólida es fundamental en la vida. La motivación es un proceso interno que impulsa a las personas a lograr objetivos o llevar a cabo acciones. La motivación abarca procesos que proporcionan energía, intensifican y mantienen la conducta, y la dirección, orientando el comportamiento hacia la consecución de un fin u objetivo determinado.

Hoy, necesitamos más que nunca automotivación. Debemos movilizarnos y buscar nuevas oportunidades y experiencias para crecer. Las ganas, el deseo, la actitud por trasformar lo que hacemos es la forma de aprender a dirigir nuestra vida en el presente orientándola hacía el futuro. Una de las grandes lecciones que aprendemos en la vida es que todo esfuerzo tiene su recompensa. Luchar por lo que queremos supone crear unos hábitos concretos en nuestra vida cotidiana que suponen un esfuerzo que requiere dedicación y alguna que otra toma de decisiones con sus dificultades. Se trata de aprender a buscar las oportunidades y recursos que se nos presentan y aprovecharlos para lograr lo que deseamos. Es necesario e imprescindible contar con la ilusión y motivación por la que estamos haciendo el esfuerzo y, de este modo, no solo es más fácil, sino que disfrutaremos de cada logro.

¿Por qué las personas hacemos muchas cosas difíciles, complicas, que suponen esfuerzo? ¿Qué nos impulsa a soportar diversas incomodidades, sufrimientos y, a veces, dolor? La respuesta es clara: tenemos nuestras «razones». Para nosotros, «vale la pena». La motivación, no importa cómo la llames, es crucial porque nos mueve a actuar, a esforzarnos, a levantarnos temprano, a luchar y perseverar para alcanzar metas y objetivos. Que nuestros motivos estén claramente definidos, de forma consciente, y que nos lleven a logar los sueños y deseos, a crecer y a lograr lo que queremos

La vida es un constante vaivén de altibajos. La rutina y los quehaceres diarios se reflejan en forma de desmotivación, en una falta de entusiasmo, empatía y dificultades en la comunicación. Nuestras motivaciones son energía en movimiento. Tanto la motivación intrínseca como la extrínseca desempeñan un papel crucial para llevar una vida plena. Además, la motivación externa contribuye a fortalecer la interna o, al menos, a brindar ese impulso que a veces necesitamos.

¿Qué nos motiva para levantarnos cada día? BUSQUEMOS MOTIVACIÓN con un ¿para qué?

Sin emoción no hay motivación y sin motivación difícilmente lograremos aquellos propósitos con los que soñamos.

PROPUESTA DE TRABAJO: Te propongo que no acabe un día, una sesión de clase, una actividad, un proyecto, etc. en el que no anotes lo que has logrado, aprendido, avanzado.


Esta actividad tiene que convertirse en un hábito, conseguirás saber cómo y dónde te encuentras en tu proyecto de vida y qué significa para ti cada logro. Aumentarás tu autoestima y la motivación por lo que haces cada día. siguiendo estos pasos:

  1. El diario de sentimientos es una herramienta fundamental para llevar a cabo esta tarea y responder a estas cuestiones te facilitará que no pierdas esa energía que te da la motivación:
    • Cuál era el reto u objetivo.
    • En qué ha consistido el logro.
    • Un “premio” con el que lo celebrarás.
  2. La motivación es la que te mueve y lleva allá donde quieres ir. Una persona motivada es capaz de alcanzar aquello que desea. Piensa, reflexiona sobre tus aliados para obtener la motivación que necesites en momentos de desánimo, esto es, tus fuentes de motivación:
  • Internas: los valores que mueven tu vida, tus metas, logros, tus para qué…
  • Externas: lugares donde estás muy a gusto, actividades que te hacen sentir muy bien, personas referentes y ejemplo en tu vida, momentos de placer y ocio…

3. Hacemos un cartel, un mural, un trabajo plástico, etc en definitiva, algo creativo para tener a la vista y que sea nuestro apoyo motivacional.

4. Algunas ideas para activar nuestra motivación diaria:

  • Haz una lista de actividades que disfrutes y un calendario para realizarlas.
  • Usa tus intereses y pasiones como motivación.
  • Enumera los beneficios de mantenerte motivado.
  • Reflexiona sobre las ventajas de hacer o no determinadas tareas.
  • Reconoce tu valía y revisa tu historial de motivación ¿Qué hago o hice para motivarme?.
  • Rodéate de personas motivadas.
  • Ten confianza en tus capacidades, habilidades y competencias.
  • Acepta que los errores como parte de ser humano y aprende de ellos.

5. Si la motivación es para la clase, el grupo o equipo de trabajo, no olvides que los retos y objetivos tienen que estar acorde con las posibilidades, habilidades, capacidades… que los logros no siempre tienen que ser del 100% y que siempre, siempre, siempre hay que celebrarlos aunque sea de manera muy sencilla.

«Más emociones creativas» (prácticas 9)

Los logros del día a día son la motivación para llegar a la meta y lo hace más fácil.

SALIR DE LA ZONA DE CONFORT: EL SECRETO PARA UNA VIDA PLENA

¿Estás atrapado en tu zona de confort? Es ese lugar donde hacemos las cosas sin pensar, como un robot, y enfrentamos cada día sin emoción. Parece fácil y cómodo, ¿verdad? Pero déjame decirte, ¡vivir en este estado mental puede alejarte del bienestar que mereces!

Y ¿Cómo afecta la zona de confort a nuestra vida? Imaginemos comer lo mismo todos los días, o pasar tiempo solo con las mismas personas, o hacer las mismas tareas en el trabajo. Sí, podríamos hacerlo, porque en realidad lo hacemos, pero también sabemos lo poco estimulante que es. Lo peligroso de estos hábitos y rutinas diarias e incluso los fines de semana, es que los adquirimos de forma paulatina y nos acomodamos, creamos nuestra zona de confort y nos convencemos de que es «nuestra vida» la que hemos creado y en la que estamos muy cómodos. Pero a menudo no lo estamos, es una falsa comodidad, tan solo es que estamos cómodos, solo que estamos en terreno conocido. Y como tenemos una tendencia natural a quedarnos en nuestro status quo y por naturaleza somos seres que tenemos resistencia al cambio, lo dejamos estar y así pasan los días, semanas, meses y años…con esto no quiero decir que las rutinas diarias y los hábitos no sean importantes ni necesarios, tan solo quiero decir que tenemos que ser conscientes de ellos y aprender a romper con la rutina cuando sea necesario. Vivir el presente continuo disfrutando de cada paso y haciendo que nuestra zona de confort no sea una prisión.

El peligro de la zona de confort es que de repente un día despertamos por cualquier causa y descubrimos que esta vida no es la vida que soñé, que estar bien no significa no hacer nada, seguir anclados en «lo de siempre» no es el estado ideal. Nos sentimos insatisfechos y con la sensación de no llevar las riendas de nuestra vida. La zona de confort y la procrastinación son nuestras peores enemigas y nos impiden avanzar más de lo que pensamos. Vivir con ellas puede llevarnos a tener una vida en blanco y negro, chata y aburrida.

¿Por qué nos cuesta tanto salir de la zona de confort? Porque enfrentarnos a nuevas situaciones del día a día, a los retos y posibilidades que van surgiendo, pone en juego nuestros recursos personales, nuestras resistencias y nuestro miedo al cambio. Sin ser conscientes que somos cambio y en el cambio. ¡Salgamos de la zona de confort! asumiendo que la vida y nuestro día a día son como son, pero que nosotros podemos transformarla, aprender de cada problema, de cada acontecimiento externo que nos obligue a cambiar, aunque nos cueste un mundo hacerlo. Salgamos de esa falsa seguridad en la que nos encontramos inmersos, en la que vivíamos autoengañados, instalados y procrastinando, para disfrutar de la vida que merecemos vivir. Aunque el miedo al cambio es el principal factor, existen otros elementos que nos impiden avanzar:

  • La costumbre: Al ser personas de hábitos, tendemos a organizar nuestras vidas en torno a rutinas que no deseamos cambiar o no somos conscientes que las hacemos.
  • El miedo al fracaso: Tememos experimentar cosas nuevas por miedo a fracasar.
  • La pereza: Las actividades que requieren esfuerzo nos parecen tediosas, ya que nos encontramos muy cómodos en nuestra situación actual.
  • La falta de confianza en nosotros mismos: Si no confiamos en nuestras habilidades, nos resultará difícil dar un paso adelante o correr riesgos, ya que si fracasamos, nuestra autoestima sufrirá un duro golpe.

Aunque podamos sentirnos cómodos en la zona de confort, es importante reflexionar sobre nuestra vida, nuestro trabajo y sobre todo, de nosotros mismos. Si descubrimos algo que no nos gusta, tal vez sea el momento de dar un paso hacia el cambio.

Salir de nuestra zona de confort no significa perder lo que somos y tenemos, sino todo lo contrario: expandir nuestros horizontes y aprender, experimentar. El cambio es sinónimo de crecimiento, por lo que nosotros somos los únicos responsables de nuestro éxito o fracaso. Para alcanzar el éxito, debemos ser capaces de gestionar nuestros miedos y asumir los retos. Para lograrlo, es importante cultivar herramientas como la perseverancia, la dedicación, la constancia y la pasión. Además, debemos mantener siempre la visión de nuestros objetivos.

«Tienes que aprender a sentirte incómodo. Tienes que estar dispuesto a salir de tu zona de confort y superar tus límites». Jesse Itzler.

PROPUESTA DE TRABAJO: algunos consejos para abandonar la comodidad y enfrentarte nuevos desafíos. Si deseas dejar atrás tu zona de confort o ayudar a otros a hacerlo, aquí te presento algunos consejos que te pueden ayudar:

  • Enfócate en los beneficios que puedes obtener al tomar riesgos

En lugar de dejarte abrumar por el miedo, intenta adoptar una actitud motivadora para afrontar los riesgos y aprovechar las oportunidades que surjan. Siempre aprendemos y crecemos cuando nos arriesgamos. ¿Cuáles son tus miedos habituales para hacer algo nuevo?

  • Rompe la monotonía y cuestiona tus hábitos

Comienza por experimentar pequeños cambios en tu rutina diaria para salir de la monotonía y adquirir nuevas experiencias. ¿Qué se te ocurre que podrías hacer hoy?

  • Analiza tu día a día

Haz una lista de tus actividades cotidianas y reflexiona sobre el tipo de persona que eres y la que deseas ser. Si las decisiones que tomas no te acercan a tus objetivos, es hora de realizar algunos ajustes y caminar hacia tus metas. ¿Te atreves a cambiar?

  • Identifica tus excusas

No te engañes con excusas que te impiden avanzar. Habla con esa parte de ti que siente miedo o pereza y demuéstrale que se puede estar seguro a pesar de las nuevas experiencias. ¿Cuáles son tus excusas más corrientes? ¿Cómo podrías superarlas?

  • Busca apoyo en tu entorno

Busca rodearte de personas que te apoyen y te den confianza para enfrentar nuevos desafíos. Personas que no te juzguen ni presionen, pero que estén a tu lado en las duras y en las maduras. ¿Con quién o quiénes cuentas en estos momentos de tu vida?

Si quieres seguir trabajando ENLACE

EN LA ISLA DE LAS EMOCIONES

¿Qué es EN LA ISLA DE LAS EMOCIONES?

Un proyecto educativo emocional para exploradores valientes que desean crecer y mejorar como personas y profesionales con herramientas de Inteligencia Emocional.

Una mentoría totalmente práctica, para lograr, en cada etapa, un avance en el crecimiento y conocimiento de las propias capacidades y competencias emocionales integrándolas en la vida y en el ámbito educativo

80 días de una apasionante aventura en la que se trabaja desde el interior, desde lo profundo de nuestro SER para descubrirnos y redescubrir todo nuestro potencial como personas y profesionales.

Ante los nuevos retos de la educación, necesitamos contar con las herramientas necesarias para afrontarlos con éxito. Esta aventura emocional nos ofrece la posibilidad de adquirir lo necesario para tener la seguridad e ilusión necesarias en nuestro día a día en el aula.

COMENZAMOS LA CUARTA EXPEDICIÓN EL 23 DE ENERO

Únete al GRUPO DE TELEGRAM Exploradores valientes y estar al día de todo lo que hemos preparado para esta CUARTA EXPEDICIÓN

Totalmente online y adaptado a las circunstancias personales de los participantes.

Basado en el juego de la búsqueda del tesoro y el aprendizaje por retos.

Necesitamos personas valientes que desde su propia experiencia, sean capaces de convertirse en maestros del corazón, se dediquen a lo que se dediquen.

Esta experiencia se apoya en el AUTOCONOCIMIENTO y la GESTIÓN EMOCIONAL, siempre desde el AUTOCUIDADO y buscando la MOTIVACIÓN que nos impulse a continuar con la ilusión y la energía necesaria para transformar el ámbito en el que nos movemos en primera persona.

Y ¿Qué te llevas de esta increíble aventura emocional?

  • Algunas propuestas muy prácticas para vivir en primera persona una experiencia auténtica de Inteligencia Emocional
  • Una oportunidad única para afrontar con seguridad los retos de la sociedad actual desde el autocuidado
  • Muchísimos recursos herramientas para aplicar en tu vida y en el ámbito que desees de manera eficaz
  • Estrategias para tu desarrollo personal y profesional desde lo emocional

Puedes pedirme información en este ENLACE

VIVIR CON EMOCIÓN

Qué es vivir con emoción? Se trata de ser conscientes que nuestro ser es, además de físico y mental, emocional y por lo tanto, lleno de emociones que invaden nuestra vida y nuestro día a día. Vivir con emoción para encontrar el equilibrio entre cuerpo, mente y sentimientos para lograr que nuestra dimensión espiritual se llene de sentido y pasión, es la mejor forma de crecer como personas.

El autoconocimiento nos permitirá descubrir nuestras capacidades, habilidades y competencias, pero debemos ir un paso más allá y buscar la esencia de nuestro ser. Las emociones son la puerta hacia lo trascendental. Vivir momentos de soledad, frustración, angustia y dolor, al igual que los de felicidad, éxito y gozo, nos lleva a una vida plena más allá de lo puramente material o racional (que, a menudo, se disfraza de falsa felicidad) y que nunca llena el vacío existencial que, en nuestros días, está destruyendo tantas vidas.

Sentir y hacerlo con fuerza, desde el amor propio que nos motiva a dar lo mejor de nosotros mismos a los demás. Porque el amor es generosidad, gratitud, ilusión y esperanza. Hacer lo que debemos, pero sintiéndolo, con nuestras virtudes y defectos, logros y fracasos. Sentir cada paso de nuestra vida y encontrar aquello que nos hace ser mejores personas.

«Me gustan mis errores. No quiero renunciar a la libertad deliciosa de equivocarme» Charles Chaplin

PROPUESTA DE TRABAJO: Dos tareas para realizar en estos días y que te faciliten el aprender a sentir:

  1. La primera es un ejercicio de pura observación y consciencia  para descubrir que hay muchas cosas que te afectan y que tienen para ti unas consecuencias u otras. A lo largo de estos días sé consciente de como actúas frente a determinados acontecimientos o situaciones y presta especial atención a lo emocional, más que a lo conductual. Lo puedes ir anotando en el diario de sentimientos.
  2. En la misma línea, expresa todo lo que sientes en el diario de sentimientos pero desde el agradecimiento y el amor a ti mismo y a los demás. Sé consciente de estas cosas y vívelas con fuerza,  disfruta de lo importante y sé agradecido, porque gracias a ellas tu vida avanza, progresa y prospera.
  3. Para seguir trabajando ENLACE

AUTOCUIDADO EMOCIONAL

Desde hace unos años se viene hablando del autocuidado, pero, ¿Qué es autocuidarse? No consiste única y exclusivamente en tener una alimentación sana y equilibrada o a realizar ejercicio físico o dedicar un rato al descanso y desconectar del mundo, no, es mucho más. Es tener consciencia de uno mismo, de mirarse, observarse, de cuidarse y, por tanto, quererse y valorarse. Un ejercicio que mejora nuestra AUTOESTIMA. Autocuidarse en todas las dimensiones de nuestro ser: física, mental, EMOCIONAL y espiritual.

Entonces, ¿Qué es el autocuidado emocional? es la práctica consciente y activa de prestar atención a las emociones, entenderlas y gestionarlas de manera saludable. Reconociendo y validando nuestros sentimientos sin juicios negativos y tomando las medidas necesarias para mejorar el bienestar mental. En definitiva, es buscar el equilibrio emocional que nos ayude a vivir plenamente nuestro día a día.

Las emociones, que son energía y motivación, nos hacen adaptarnos a las circunstancias y al mundo, nos protegen y ayudan a resolver problemas. Nuestro ser emocional influye en nuestro comportamiento.

Aceptar, regular, comprender y actuar desde lo que sentimos requiere ser consientes de nuestros sentimientos y aprender a mirarnos en las situaciones en las que destaca lo emocional.

Si seguimos este esquema básico, seremos un poco más competentes emocionales y, por lo tanto, mejorará nuestro bienestar personal.

PRIMERO: Identificar la emoción o emociones que estoy sintiendo. SEGUNDO: buscar la causa que ha provocado esa emoción. ¿Qué nos hace experimentar esta emoción? TERCERO: observemos nuestro ser físico o corporal e identificar dónde lo sentimos y con qué intensidad. ¿Esta sensación es agradable o desagradable?. CUARTO: le corresponde a nuestro ser mental, a los pensamientos que acompañan a esas emociones y las creencias (experiencias del pasado, aprendizaje, etc.) en las que se apoyan. ¿Qué pensamientos evocan las emociones que siento? QUINTO: cambia el pensamiento y cambiará el sentimiento. Cuando nos encontremos ante una situación emocional difícil, tenemos que razonar nuestros sentimientos, es decir, buscar no tanto los pensamientos irracionales sino las oportunidades que me ofrece esta situación y los posibles riesgos. Aprender y crecer.

En definitiva, una manera de fortalecer nuestra autoestima es a través del autocuidado, porque cuidarnos aumenta el amor propio y nos hace saber que somos merecedores de todo aquello bueno que necesitamos para estar bien y hacer del mundo un lugar mucho mejor.

Nunca te sientas culpable si necesitas tomarse un tiempo para ti mismo y disfrutar de la vida

PROPUESTA DE TRABAJO: algunas ideas para cuidar tu salud emocional:

  1. Dedica unos minutos al día para parar, para vivir en el presente y ser consciente de tus pensamientos y sentimientos sin juzgarlos. Esta práctica puede reducir la ansiedad y mejorar la claridad mental.
  2. Aprende a expresar lo que sientes. Una de las maneras más fáciles es en el diario de sentimientos. Pero, también, puedes quedar con un alguien que se sepa escuchar, que esté a tu lado.
  3. Trabaja la resiliencia en esos momentos en los que parece que pierdes el control de lo que sucede o experimentas incertidumbre causándote mucho  estrés. Hay cosas que inevitablemente cambiarán a tu alrededor y circunstancias que no podrás modificar. Entender esto te ayudará a enfocarte en lo que sí puedes controlar.
  • Ante esas situaciones del día a día en los que aparecen mil y un sentimiento encontrados, céntrate en gestionar lo que sientes buscando respuesta a lo que te sucede y sus posibles soluciones.
  • Aprende a vivir y actuar en los momentos difíciles desde un punto de vista positivo y realista, y no desde el autocastigo.
  • Recuerda que cuerpo, mente y sentimientos están unidos y forman un todo en ti. Cuidar el bienestar físico con una dieta equilibrada, ejercicio regular y descanso adecuado te ayudará a completar el autocuidado emocional, porque serás más fuerte en la adversidad.
  • Y por último, disfruta del momento y busca actividades placenteras que te alegren y hagan sentir mejor, ya sea un pasatiempo, estar en la naturaleza o disfrutar de momentos de tranquilidad.

CON PROPÓSITO EN LA VIDA

¿Por qué no hacemos lo que debemos para lograr ser lo que deseamos y soñamos? Porque cambiar requiere de un compromiso firme de cambio, es decir, tenemos que estar plenamente convencidos de que queremos el cambio. Si somos capaces de enfocarnos en lo realmente importante cuando nos planteamos cambiar algunos de nuestros hábitos, se nos hará mucho más sencillo. Somos lo que repetidamente hacemos, es decir, lo que somos habitualmente y, si esto no nos hace sentir bien, tendremos que buscar la motivación necesaria para que sencillamente comencemos a hacer lo que en realidad debemos como un hábito.

Es muy difícil lograr nuestras metas y objetivos si no sabemos a donde vamos ni como vamos a ir. Para comenzar nuestro camino necesitamos un propósito que nos marque la dirección y nos indique hacia dónde nos dirigimos. A lo largo del camino, avanzaremos. en otras ocasiones nos tocará retroceder e incluso parar para mirar, mirarnos y buscar lo que necesitamos. Porque sin propósito no hay sentido, dirección y estaremos caminando en círculos sin ser conscientes de ello.

¿Por qué es tan importante tener un propósito de vida? porque es, precisamente, el propósito, el que nos da sentido a todo lo que somos, hacemos, vivimos, sentimos, soñamos…y nos hace tener una vida plena de significado. Una vida con sentido nos hace sentir que somos valiosos, que podemos lograr muchas cosas en la vida, que las decisiones nos cambian y movilizan…pero, sobre todo, es la fuerza que hace que luchemos, que nos motiva para conseguir nuestros objetivos, para lograr ser la persona que queremos ser.

Y recordemos que nuestro propósito de vida es la razón o razones por las que nos levantamos por la mañana y que nos dan la motivación necesaria para seguir adelante. Es nuestra razón de vivir, necesitamos responder a la gran pregunta ¿Para qué?

Sin emoción no hay motivación y sin motivación difícilmente lograremos aquellos propósitos con los que soñamos.

PROPUESTA DE TRABAJO: Vamos a trabajar de forma creativa y original y, a la vez, de manera muy sencilla nuestro proyecto de vida.

  • ¿Cuál es el propósito de tu vida? No hace falta que en este momento que pongas muy transcendental, busca objetivos y/o metas a medio y largo plazo apoyadas en tus valores fundamentales que te generen la motivación necesaria para lograr mejorar tu vida. ¿Qué te apasiona? ¿Qué te encanta hacer? ¿Cómo te gustaría ser?…son preguntas que debes hacerte.
  • Dibuja un camino donde se vea muy claramente la salida y la meta. Tan largo como quieras, pero es muy importante que lo decores y personalices.
  • En la salida escribe o dibuja, o las dos cosas, tu situación actual, de la que partes, lo qué llevas en la mochila como recursos para avanzar en el camino, con lo que cuentas: valores, habilidades, experiencias, ilusiones, etc.
  • En la meta escribe o dibuja, o ambas, el sueño hacia al que te diriges.
  • Marca en el camino diversos momentos (acciones, objetivos a corto plazo, etc.) que te van a ayudar a avanzar. En este punto aclaramos que se puede ir completando conforme vayamos haciendo el recorrido; logros, aprendizajes, dificultades, personas que nos vamos encontrando…
  • Sé creativo y original; que esta actividad sea motivadora para lograr tu meta.
  • PARA PROFUNDIZAR y hacer un proyecto de vida

PRIMAVERA EMOCIONAL

Estamos ya en primavera, estación de emociones que tenemos que vivir de manera intensa. La primavera es momento de cambios, de color, de luz y de ilusión, pero también de creatividad y de soñar. La naturaleza renace y se muestra en todo su esplendor y vitalidad. Tenemos la oportunidad de hacer nuevas todas las cosas, cambiar y mejorar nuestro ser y hacer.

La primavera es el florecer de todo aquello que hemos sembrado durante el invierno, es el momento para que nuestra vida florezca y se llene de luz y color, que conectemos con nuestro «yo» más profundo y hagamos posible lo que soñamos y deseamos. Es la estación de la motivación la que nos lanza a la aventura de conseguir incluso lo que parece imposible. Imaginemos, soñemos lo que queremos lograr y, cuando lo tengamos claro, comencemos a disfrutar mucho de cada paso del proceso.

Busquemos en estos días nuevas posibilidades a lo que hacemos normalmente para que despierte nuestra creatividad y nos facilite ser innovadores. En lo emocional, innovar y primavera van unidos porque ambos nos animan a mejorar, a confiar en que podemos hacer las cosas mucho mejor y disfrutar muchísimo más en el camino hacia la consecución de nuestras metas. Ya llegará el verano para recoger nuestros frutos.

COMENZAMOS: necesitamos motivarnos y la primavera es la estación más propicia para hacerlo. Te ofrezco estas actividades para trabajar sólo o con otros:

1º La primera actividad consiste en crear en un lugar visible de tu casa o despacho, un panel donde poner una imagen, una frase, un deseo…, para cada día de la semana. Lo puedes preparar en un día y a lo largo de la semana ir poniendo todos o puedes ir improvisando conforme las necesidades de motivación que tengas.
Si se la hacemos con otros, cada día se encargaría de actualizar y decorar este panel alguno con la colaboración de los demás con sus propuestas.

2º Las flores de la motivación. Lo primero es buscar una plantilla con el dibujo de una flor de varios pétalos o dibujarlas. Lo ideal es buscar una de color o en blanco y la coloreamos. La recortamos de manera consciente y con atención plena, en silencio o con música de relajación, es un momento para ir pensando en qué frutos quiero logar en los próximos meses (En verano o principio del otoño) Una vez coloreada y recortada la flor escribimos en cada pétalo un sueño, deseo, un objetivo, fruto que queremos lograr. Colocamos la flor en un lugar visible y cada vez que logre uno de los deseos quito el pétalo. Además de nuestra flor de la motivación, podemos hacer muchas más flores y decorar la casa, la habitación, las ventanas, etc para que nos recuerden que estamos en primavera.

3º Para lograr cumplir los deseos de la actividad anterior y que no se queden en eso, deseos, tenemos que preguntamos:

  • ¿Qué tareas me acercan para que se cumplan estos objetivos?
  • ¿Cuál es mi misión para hoy?
  • ¿Necesito ayuda de alguien?
  • ¿Qué cosas puedo posponer o, si no logro terminarlas, no altera mis planes?
  • ¿Cuántas tareas puedo hacer en un día, en una semana, en un mes…?

Ahora haz una lista de las tareas que tienes que realizar para cada uno de esos deseos.

  • A cada tarea ponle si es muy importante, importante, urgente o se puede posponer.
  • Mira el tiempo que necesitas para cada actividad. Piensa cuáles de todas las tareas te apetece hacer más.
  • Por último, haz la planificación del las tareas alternando las que son imprescindibles y necesarias, aunque sean poco apetecibles, con las que te motiven porque te gustan. Verás cómo es mucho mejor trabajar con un plan.
  • No olvides nunca que debemos ser flexibles y que no siempre podemos controlar todo, tampoco nuestro plan de trabajo.

Si esta actividad la haces con otros, sobre todo los más pequeños, podemos ayudar a hacer la planificación y al desarrollo de las actividades.

Si no hay motivación nos olvidamos de lo que realmente importa en la vida: el ser felices y contagiarlo.

LA ACTITUD NOS CAMBIA

Vivir es toda una aventura, un camino. El recorrido es incierto y apasionante, las circunstancias inesperadas, por eso es tan necesario trabajar la inteligencia emocional en nuestras vidas y hacer repaso de por dónde vamos y cómo vamos: si realmente hemos descubierto ya lo importante que es trabajar la inteligencia emocional y la cantidad de beneficios que recibimos con ello, si nos lo estamos tomando en serio. No es solo una moda del momento, ni una corriente del pensamiento filosófico o psicológico, es una nueva forma de enfrentarnos a la vida desde nuestro propio ser.

Virtudes y cualidades como la paciencia, el ser positivos y optimistas tan necesarias para nuestra vida personal y social crecen y se convierten en parte de nuestra forma de sentir, pensar y vivir, mejorando la capacidad de afrontar los problemas y las dificultades del día a día con muchísimo menos esfuerzo y más naturalidad, con otra actitud.

La felicidad depende de la actitud con que vivimos cada experiencia, cada momento.

PROPUESTA DE TRABAJO: La actitud la tienes que trabajar día a día, te invito a seguir estos pasos prácticos en cada jornada

  • Haz una lista de las cosas que nos motivan, animan, ilusionan, etc. Será lo que te anime a continuar. Ya hemos trabajado esto en varias actividades y es de donde parte nuestro proyecto.
  • Sé consciente de lo que sientes en cada momento. Trabaja asiduamente el Diario de sentimientos para que sea más eficaz.
  • Es un paso imprescindible tener un buen plan. Es, por así decirlo, la programación de lo que te has propuesto. Con objetivos claros, medibles y temporalizados. Que sea un proyecto ilusionante.
  • Cada pequeño paso que des es importante. Valora esos logros y que sean refuerzos para continuar.
  • De vez en cuando, date un capricho.
  • Evalúa tus progresos marcando claramente el cómo y el cuándo. Pero no seas muy duro contigo. Sé flexible y busca lo logrado; no te centres en lo que no has conseguido.
  • De la evaluación que vas haciendo, aprende la lección: lo que te ha funcionado y lo que no, lo que debes hacer y lo que necesitas. Busca ayuda si es necesario.
  • Para que no pierdas la ilusión del comienzo recuerda el porqué emprendiste el proyecto que tienes en este momento y lo que vas a conseguir cuando lo concluyas.
  • Si no tenemos ilusión, el esfuerzo nos parece muy grande y corremos el riesgo de tirar la toalla. Disfruta y goza de cada paso que has logrado con dificultad.
  • Celebra los éxitos, los logros conseguidos y felicítate. La ilusión hay que alimentarla diariamente.

Y recuerda siempre: Aunque la meta sea lo que conseguimos y nos moviliza, lo que hace que vayamos hacia ella es la pasión, ilusión y entrega que pongamos en el proceso y eso es lo que hace nuestra vida más interesante.

LO QUE CUESTA…VALE

Durante toda la vida esperamos ese golpe de suerte que nos solucione la misma. Nos dicen y repiten que todo es cuestión de suerte, cuando en realidad a eso que llamamos suerte es simplemente oportunidad, estar en el lugar y el momento preciso. El trabajo, la constancia y el esfuerzo son realmente los que hacen posible que mejoremos, avancemos y logremos nuestras metas. Y cuando estamos preparados, creeremos en nosotros y en nuestras capacidades y buscaremos esa oportunidad que nos lleve al éxito. El esfuerzo no es ni más ni menos que fuerza para seguir trabajando y luchando por lo que queremos. Es necesario e imprescindible contar con la ilusión y motivación por la que estamos haciendo ese gran esfuerzo y, de este modo, no solo es más fácil, sino que disfrutaremos de cada logro y del camino.

El esfuerzo diario es el que realmente nos hace alcanzar aquello que queremos y por lo que luchamos. Es la suma de los pequeños logros de cada día los que hacen posible el éxito. Por eso debemos trabajar diariamente habilidades que nos permitan crecer como personas y madurar emocionalmente: la constancia, la voluntad, el esfuerzo, la firmeza…,pero también la generosidad, el buen ánimo, la alegría por cada paso. Somos la suma de los logros que conseguimos con cada paso que no acerca a nuestro sueño. Diariamente tenemos que vigilar nuestra perseverancia y disciplina con las tareas que afrontamos, que no perdamos de vista nuestras metas y objetivos. De este modo, lograremos que cada acción tenga su propia recompensa en nuestro desarrollo como persona.

La suerte no existe, solo el esfuerzo y el trabajo nos dan garantía de éxito.

PROPUESTA DE TRABAJO: Te invito a realizar estas actividades con tiempo y saboreando cada reflexión y conclusión. Es muy importante que mires cómo andas de esfuerzo y ánimo, de fuerza e ilusión por lo que estás haciendo en la vida.

  1. La primera tarea es definir lo qué es y significa en tu vida el ESFUERZO desde la experiencia y con ejemplos de vida. Después avalúate ¿Cómo ando de esfuerzo? Se puede hacer un gran mural titulado «El esfuerzo» y de manera muy creativa llevarlo con imágenes, color, palabras, frases, etc… ponerlo en un lugar visible
  2. Hablar de esforzarse es, sin duda, hablar de motivarme para lograr algo que realmente me interesa…para que esa motivación no decaiga responde a las siguientes cuestiones de forma realista y como reflexión personal:
  • ¿ Cómo disfrutar de lo que hago?
  • ¿ Es algo útil lo que estoy haciendo? ¿Me acerca a mi meta?
  • ¿Con lo que hago consigo buenos resultados?
  • ¿A pesar de los fracasos o errores mantengo la autoestima alta? ¿Cómo?
  • ¿Soy autónomo en mi toma de decisiones y trabajos que realizo? ¿Sé pedir ayuda cuando lo necesito y a las personas adecuadas?
  • ¿Soy capaz de trabajar en equipo, de cooperar, de colaborar y aceptar la ayuda de los demás?

3. Por último, algunas pistas para que el esfuerzo y el trabajo sea realmente algo que de frutos. Piensa, comenta y plantea respuestas. Antes de comenzar esta actividad, dedica un buen momento para relajarte, respirar y concentrarte…utiliza el diario de sentimientos:

¿Cómo estoy es estos aspectos de mi vida?

  • Tener hábito de trabajo
  • Ser consciente de las posibilidades y las limitaciones
  • Tener un sentimiento positivo de sí mismo
  • Tomar decisiones responsables
  • Tener un proyecto enriquecedor

LA CREATIVIDAD ES EMOCIÓN

Nuestro ser emocional activa nuestra creatividad y cuando somos creativos estamos y nos sentimos mucho mejor. Por lo que vemos son complementarios y necesarios el uno para el otro. En esta ocasión, vamos a practicar nuestra creatividad desde las emociones porque son realmente importantes en el proceso creativo. Se trata de encontrar soluciones inteligentes a los problemas de nuestro día a día. La consciencia emocional es fundamental para que nuestro torrente creativo fluya de manera natural y seamos capaces de inventar, crear, imaginar…nuevas formas de ser, ver, vivir y hacer para que nuestra vida y nuestro mundo mejoren.

La creatividad es natural e intrínseca de nuestro ser, ¿por qué perdemos esta capacidad innata con el paso de los años? Intentamos ser como todo el mundo, lo que llamamos ser «normarles» pero ¿qué es la normalidad? la respuesta desde la neurología es la creatividad, pero ¿cómo mejorar nuestra capacidad creativa? Seamos soñadores, imaginemos nuestro ser, nuestra vida, nuestro mundo y sintamos con fuerza lo que nos hace ser mejores personas, profesionales, ciudadanos, amigos…

Jamás dejemos de soñar, imaginar, crear y disfrutar de las pequeñas cosas del día a día. Tenemos que darnos la oportunidad de alcanzar aquello que imaginamos ser.

La creatividad nos hace originales y auténticos aumentando nuestra autoestima y motivación.

PROPUESTA DE TRABAJO: Te propongo algunas herramientas para ejercites tu creatividad desde lo emocional.

  1. Coge un objeto, el primero que tengas a mano e intenta buscar el máximo de utilidades que puede tener este objeto. Deja que fluya tu creatividad y ve escribiendo todo lo que se te ocurra por muy absurdo o extraño que te parezca. ¿Qué ha sucedido? ¿Cómo te has sentido? ¿Qué has aprendido y para qué te puede servir esta actividad en tu vida?
  2. Musicoterapia. Déjate llevar por la música, cierra los ojos y en un espacio en el que no tengas peligro de caer o golpearte: ¡Muévete!.
  3. Método de Walt Disney: Emprendemos proyectos que terminan siendo un fracaso y son origen de mucha frustración. Con esta técnica cualquier propósito o sueño es posible: en tu proceso de creación adopta el rol de soñador, realista y crítico para crear la estrategia adecuada para ti, esta es la idea. Con este método ponemos todo nuestro ser emocional al servicio de la creación siendo conscientes de quiénes somos, con qué contamos y para qué lo queremos.
  • En la primera fase, lo único que cuenta es la idea: Los Soñadores deja libre tu creatividad, todo es posible (por lo menos a priori). Es importante tener en mente que en esta fase todas las ideas son buenas. ¿Qué es posible? ¿Qué puedo hacer? ¿A dónde podemos ir? ¿Puedo crear algo nuevo? y siempre terminar con «¿Qué pasaría si…? sin censurarse, pensando que es posible.
  • En la segunda fase, las ideas se ponen en cuestión, pero desde lo positivo y constructivo. Es la hora de los realistas: ¿Cómo puedo llegar allí? ¿Cuáles son los pasos concretos que puedo hacer? ¿Cómo pasamos de dónde estamos ahora al sueño?¿Qué necesito para ponerla en marcha? ¿Tiene fallos? Se trata de filtrar los sueños y transformarlos en proyecto, el cómo.
  • Por último, en la tercera fase, aparece el crítico. Se toma la idea y la pone del revés, evaluando los riesgos y posibles errores: ¿Falta algo? ¿Se puede llegar a hacer? ¿Es suficientemente buena? ¿Se puede hacer a tiempo? Esta fase nos permite evaluar el plan y ver posibles problemas. ¿Nos la podemos permitir? El objetivo es que la idea, el sueño responda a las preguntas por qué y para qué.
  • Si la idea pasa la prueba es que está lista para que la desarrolles.

4. Otras propuestas y reflexiones