HAY QUE SABER SER FELIZ

Se puede notar a simple vista si alguien es feliz o no, pero ¿nosotros? ¿Nosotros mostramos esa felicidad? ¿Realmente sabemos cuándo somos felices? A menudo nos dejamos llevar por las emociones del momento, lo cual puede nublar nuestra percepción de las cosas y de la vida, olvidando que la felicidad es algo que perdura en el tiempo y que debemos cultivar a lo largo de nuestra vida. Los contratiempos, fracasos, dificultades e incluso las desgracias son simplemente experiencias negativas que pueden oscurecer nuestro camino, pero una persona feliz entiende que son solo obstáculos temporales, los cuales, a pesar del dolor o sufrimiento, podemos superar manteniendo el equilibrio sin perder de vista aquello que realmente nos hace felices y disfrutando de cada instante y momento, incluso en los momentos difíciles. La felicidad es un viaje, no un destino, y muchas veces perdemos innumerables oportunidades de ser felices simplemente porque creemos que no hemos alcanzado la felicidad. La felicidad se experimenta en cada paso, en cada momento. La buena noticia es que, aunque pueda parecer desafiante alcanzarla a veces, la felicidad está muy presente en nuestra vida cotidiana.

Martin Seligman nos dice que para alcanzar la verdadera felicidad tenemos que reconocer y potenciar nuestras fortalezas y cualidades personales que nos hacen único e irrepetibles. Porque, al identificar lo mejor de nosotros mismos, podemos mejorar significativamente nuestra vida y la de aquellos que nos rodean.

La búsqueda de la felicidad en eventos, personas o circunstancias externas, que son cambiantes, no puede proporcionar la auténtica felicidad que anhelamos y, sin embargo, es lo que nos venden todos los días en redes sociales, anuncios, campañas….

  • Buscar la felicidad fuera de nosotros es como ir a una tienda de ropa a comprar un ordenador, obviamente, no lo encontraríamos allí.
  • Para muchos, la felicidad se encuentra en alcanzar metas, realizar viajes fantásticos, encontrar el amor de sus vidas, tener un aspecto físico inmejorable, terminar una carrera universitaria…

Sin embargo, la verdadera felicidad va más allá de lo que comúnmente asociamos con ser felices por «tener«, enfocándose en la felicidad de «ser«. La felicidad nos trasciende, moviéndonos hacia una perspectiva existencial y humanista, donde ser feliz no se limita a poseer, sino a ser, descubrir, ayudar y servir. Darle sentido a la vida es crucial para ser felices. Para alcanzar la felicidad, es esencial estar en armonía y sentirnos a gusto con nosotros mismos. A partir de ahí, podremos cultivar este estado en todo lo que hacemos y vivimos.

Las circunstancias personales no tienen tanto impacto como creemos, ya que cada uno de nosotros somos únicos, con valores y percepciones de la felicidad distintos. Podemos ser felices simplemente siendo conscientes del presente, de lo que tenemos, como pasar tiempo con la familia, rodearse de personas que realmente nos valoran y disfrutar de lo que nos apasiona, son algunas cosas clave para ser felices. No se trata de conformarnos, si no de , a través de lo que somos y tenemos y nuestras circunstancias, alcanzar la felicidad que deseamos, reduciendo las preocupaciones y viviendo plenamente cada momento, cada instante, cada experiencia…nuestro presente.

La felicidad es un estado emocional anhelado por todos, una meta que muchos persiguen a lo largo de sus vidas. Sonreír, sentirse bien consigo mismo y con los demás, experimentar emociones agradables… todo esto contribuye al bienestar. Sin embargo, ¿Qué sucede cuando esa felicidad es solo una apariencia?

En la sociedad actual, existe una constante presión para mostrar felicidad en todo momento. Las redes sociales, los medios de comunicación y las expectativas sociales nos obligan a proyectar una imagen perfecta y luminosa, incluso cuando estamos pasando por momentos difíciles. Esta necesidad de aparentar felicidad a toda costa ha dado lugar a lo que algunos expertos llaman «depresión sonriente«.

Sonreír puede ser una manera de hacer frente a los desafíos de la vida, de mantener una actitud positiva y de buscar la luz en medio de la oscuridad. No obstante, cuando esa sonrisa se convierte en una máscara que oculta emociones desagradables como la tristeza, la frustración o la desmotivación, el problema se vuelve más complicado. Porque no es necesario estar siempre al máximo nivel de felicidad, se puede estar en un 7, 8, e incluso en un 5 o 6. Lo crucial es comprender las verdaderas causas de nuestra felicidad. En una escala del 1 al 10, ¿Cómo te sientes en este momento de tu vida? ¿Qué necesitas? ¿Qué acciones puedes tomar para ser más feliz?

La verdadera felicidad nos trasforma, nos hace mejores personas, saca de nosotros lo mejor. La generosidad, la solidaridad y la gratitud son virtudes que se conectan directamente con la felicidad. Pero sobre todo el AMOR, que todo lo cambia, lo transforma, lo mejora y nos hacer ser la mejores personas. Experimentamos bienestar al brindar a los demás nuestra vida, ya sea a amigos o extraños. Ofrecer orientación y respaldo sin esperar nada a cambio, resulta fundamental. Los actos de generosidad y gratitud fomentan nuestro crecimiento personal, creando una sensación de plenitud. Al ser conscientes de esto, nos convertimos en individuos más felices y, a largo plazo, somos mejores personas.

La felicidad está determinada por la actitud con la que enfrentamos cada experiencia y momento de nuestra vida.

PROPUESTA DE TRABAJO: Algunas ideas para mejorar nuestro bienestar personal y ser más felices:

  1. Comienza este proceso de búsqueda de la felicidad pensando en personas que consideras felices y describe qué cualidades poseen que te hacen verlas así.

Ahora, realiza lo mismo contigo mismo.

¿Cuáles de las siguientes cualidades coinciden con tus descripciones anteriores?

  • Tienen la capacidad de expresar sus sentimientos de forma natural y agradecen las cosas de manera hermosa.
  • Sus amigos y seres queridos son una prioridad para ellos; son detallistas y cercanos.
  • Sonríen con frecuencia y contagian optimismo y positividad.
  • Olvidan rápidamente lo negativo y perdonan siempre, inclusive a sí mismos.
  • Disfrutan intensa y conscientemente de las cosas buenas y hermosas de cada día y de cada persona.
  • Son personas de palabra, dignas de confianza y en quienes se puede confiar para cualquier situación.
  • Tienen un toque espiritual enigmático y atractivo.
  • Cuidan adecuadamente de su bienestar físico y mental mediante ejercicio, una alimentación saludable, lectura, música, entre otros.

Concluye esta reflexión.

2. La felicidad requiere una dedicación continua. Al igual que con el ejercicio físico, puede ser complicado al principio y los resultados pueden no ser evidentes de inmediato. Sin embargo, una vez que desentrañemos el secreto, todo se volverá más sencillo. Se practica a diario y se entrena:

  • Experimenta y expresa gratitud de forma habitual y conscientemente.
  • Busca relaciones saludables con quien compartir lo que somos, tenemos, soñamos, sentimos…
  • Dedica tiempo al autocuidado.
  • La clave está en repetir estas acciones una y otra vez hasta convertirlo en hábito.

3. Para seguir trabajando ENLACE

LO MEJOR DE MI VIDA

Todo está en la actitud. Contamos con un potencial, unas habilidades increíbles y muchos conocimientos, pero sino tenemos la actitud positiva para ponerlo en práctica no lo haremos jamás o será a medio gas, sin mucha fuerza, flojito y sin sabor. Cuando hagamos algo, que sea dando lo mejor de nosotros y poniendo todo nuestro potencial, dejando la piel en ello, focalizándonos en nuestras fortalezas y cualidades. No nos merecemos una vida mediocre que nos desmotiva y apaga, nuestra automotivación en la vida debe ser hacer que todo lo que somos de valiosos lo pongamos en práctica para cambiar el mundo con pasión y entregándonos al máximo a nuestra misión en la vida, darle sentido a lo que hacemos y vivimos.

Seamos la mejor versión de nosotros mismos. Aunque esto suene a frase hecha de «Happy days» no lo es si realmente no buscamos ser un superhéroe o en algo que no somos. Se trata de desarrollar nuestras capacidades y habilidades al máximo, aprovechar nuestros puntos fuertes, y mejorar en las áreas que necesitamos trabajar. Pero sobre todo ser nosotros mismos, sin etiquetas ni falsas expectativas.

Básicamente, ser la mejor versión de uno mismo implica dar lo mejor de nosotros en cada situación, hacer las cosas lo mejor que podamos y terminar cada día satisfechos, sin perder nuestra identidad, lo que somos, pensamos y sentimos. A veces nos conformamos con hacer solo lo necesario e imprescindible para salir del paso y ¿realmente qué estamos mejorando algo con esto? No, en realidad estamos dejando pasar la vida sin aprovechar todo lo que puede ofrecernos, tanto a nosotros como a los demás. Los pequeños gestos como ser amable con un desconocido, ayudar a alguien en la calle o dar el 100% (o el 60%, no importa si es eso lo que en ese momento podemos dar, ese es nuestro 100%, pero darlo en todo lo que hagamos va a marcar una gran diferencia).


No importa en qué momento nos encontremos en la vida, siempre tenemos la posibilidad de cambiar el «mundo» aunque a veces lo veamos difícil, especialmente cuando los sentimientos negativos nos invaden por diversas situaciones y estamos estresados o liados con múltiples tareas que consideramos más importantes que nuestro propio bienestar o el de los demás, y podemos dejar que esto nos haga perder las cosas increíbles que nos ofrece la vida cada día. Si lo piensas bien, vivir a medio gas es simplemente pasar por la vida sin disfrutar cada momento y cada oportunidad que se nos presenta.

«No importa quién seas, no importa lo que hayas hecho, no importa de dónde vengas, siempre puedes cambiar, convertirte en una versión mejor de ti mismo»

Madonna

PROPUESTA DE TRABAJO: Te invito a realizar unas actividades que, para que realmente te ayuden a ser la mejor versión de ti mismo, tienes que convertir en hábitos de vida:

  1. El autocuidado como prioridad. Si estás bien, te sientes bien… podrás dar lo mejor de ti a los demás, pero recuerda, no es egoísmo, eres la única persona con la que pasarás toda tu vida. Por lo tanto, debes priorizarte, cuidarte, satisfacer tus necesidades y hacer lo que te hace feliz.
  2. Cambia tu forma de pensar si no te está ayudando a avanzar en la vida. Los pensamientos son los responsables de cómo nos sentimos, si cambias el pensamiento, cambias el sentimiento, es cuestión de actitud vital frente a las situaciones. Todos los días dedica un momento para ti y cierra los ojos, piensa en todas las cosas positivas que tienes en tu vida y sé agradecido. ¿Cómo te sientes después de ser consciente de todo lo bueno que tienes en tu vida? Escríbelo en el diario de sentimientos.
  3. Replantea las cosas que te hacen perder el control y te ocasionan malestar y hazte esta pregunta ¿Depende de mí? Porque suceden muchas cosas sobre las que no tenemos ningún control, y que no dependen de nosotros. Sin embargo, las queremos cambiar, sin entender que no depende de nosotros. Lucha, esfuérzate y mejora aquello que esté en tus manos. Y siempre pregúntate ¿Puedo hacer algo? ¿Depende de mí? si es así, adelante, pero si no lo es no gastes energía y esfuerzo en algo en lo que no puedes hacer nada.
  4. Sentimos todo el día, incluso soñando. No tengas miedo de sentir emociones desagradables: acepta que son lo que son, y en lugar de aferrarte a ellas o aumentarlas con pensamientos negativos, intenta observarlas de forma objetiva, aprende de ellas y déjalas fluir. Las emociones siempre nos advierten de algo, nos ayudan a adaptarnos y a prevenir, sino es así, aprende a cambiar el pensamiento negativo que las hace negativas.
  5. Vive cada momento como importante y conscientemente. No te limites a simplemente existir y dejarte llevar por la inercia del día a día, tenemos solamente una vida, no lo olvides. Vive y haz algo con tu vida que valga la pena. Encuentra tu pasión y enfoca todos tus esfuerzos en hacerla realidad. Recuerda que sólo tienes una vida, y ser feliz y sentirte a gusto contigo mismo es clave para aprovecharla al máximo.
  6. Podría seguir dando pistas, pero te toca a ti buscarlas ¿Qué te parece?

Para continuar trabajando ENLACE

SOMOS A DIARIO

Cada día es muy importante que seamos conscientes de lo positivo y bueno que tenemos, que vivimos y que nos vamos encontrando en el trascurrir de la jornada. Enseñar a los demás a vivir con paciencia y serenidad, a cuidarse y cuidarnos. Enseñar desde la cercanía del corazón y proporcionar las herramientas necesarias para ser creativos, imaginativos, inventivos, generosos, colaborativos y exploradores… a pesar de las dificultades, sin negar la realidad, dar sentido y razón para crecer y SER SIENDO. Transformar lo adverso en una OPORTUNIDAD.

La felicidad no está en la meta, sino en el camino que nos lleva hacia ella

Hemos oído esta frase cientos de veces y todavía no somos capaces de reconocerlo. Nos perdemos infinidad de oportunidades para ser felices por no ser conscientes de los lo que somos y tenemos ahora. Es en la vida cotidiano, en lo diario donde se da la verdadera felicidad. Estamos tan acostumbrados a que todo sea como es y a ser como somos, que no nos paramos a pensar si esta vida es la que quiero y si soy lo que quiero ser. Si queremos vivir plenamente y mejorar nuestras relaciones, tareas, acciones cotidianas no tenemos otra manera que reconocernos y afrontar la vida desde nuestras cualidades y déficit, y desde ahí, mejorar las pequeñas o grandes acciones del día.

Ser conscientes de cada experiencia, que cada momento, de cada encuentro, de cada alegría por muy pequeña que sea nos aporta un granito de arena a nuestro estado emocional que agranda nuestra felicidad. Aceptar lo que nos sucede en la vida siendo conscientes del momento, de lo bueno y lo dificultoso, de nuestras cualidades positivas y debilidades, todo es importante para construir nuestro camino hacia la felicidad disfrutando de cada logro y aprendiendo de cada error o caída. Los que vivimos el momento como un presente somos más felices. Todo depende de nuestra actitud a diario.

La felicidad depende de lo realmente conscientes que seamos de cada experiencia, de cada momento de nuestro día a día.

PROPUESTA DE TRABAJO: la primera consiste en una reflexión personal y la segunda una actividad creativa. Recuerda utilizar el diario de sentimientos, quizá sea la herramienta de trabajo personal más eficaz y eficiente para vivir nuestra vida en presente. Si lo trabajas en grupo o en clase recuerda que cada sesión es en presente.

  1. Responde a estas cuestiones y a otras que consideres importantes para tu vida diaria: ¿Eres consciente de todo lo bueno y positivo que tienes y vives?¿Disfrutas de las pequeñas cosas de la vida? La amistad, el hacer cosas altruistamente, crear, etc. ¿Vives cada día como una oportunidad para ser más y mejor? ¿Cómo vives tu día a día ?¿Ves el vaso medio lleno o medio vacío?¿Tienes la capacidad de trasformar lo negativo en oportunidades y posibilidades? Saca tus propias conclusiones y pregúntate ¿Qué necesito? ¿Qué puedo hacer? Nuestra felicidad es a diario.
  2. En esta segunda actividad tienes que elaborar un horario semanal. De manera creativa y muy visual confecciona un «dietario» de una semana o quincena. Cada día tendrás que ir anotando todo lo que te vaya sucediendo, por muy pequeño o insignificante que te parezca. Desde que te levantes hasta la hora de ir a la cama. Decora, dibuja, subraya, etc… para que sea vistoso te facilitará ser más consciente del momento vivido. Al final de la semana observa el resultado y repasa conscientemente todo lo que has vivido durante esos 7 días. ¿Merece la pena tu vida? Recuerda, la felicidad es en PRESENTE.

Una propuesta para grupos o tutorías es que este dietario de la semana se haga en formato muy grande, se decore y lo pongamos en un lugar visible para ir anotando al principio o final de cada sesión una palabra, un sentimiento, una experiencia, un aprendizaje, etc… al final de la semana hacernos una asamblea para ser conscientes de nuestro SER en PRESENTE

ESA ES LA ACTITUD

En muchas ocasiones tenemos ganas de tirar la toalla, de rendirnos y dejar de luchar. La mayoría de esas veces, todo es cuestión de la actitud con la que nos enfrentemos a esos acontecimientos. No siempre es posible, lo sé, porque hay situaciones que por mucha actitud positiva y optimista que tengamos y por mucho que hagamos no podemos hacer casi nada y digo casi, porque si la solución está en nuestras manos, adelante, a luchar, a buscar alternativas, a pedir ayuda si es necesario, a trabajar para salir de ese problema. Pero si no está en nuestras manos o posibilidades, no gastemos energía en ello, aceptemos la realidad y sigamos adelante, con dolor e incluso frustración, aprendiendo la lección. Pero todo, todo aquello que está a nuestro alcance, TODO, lo podemos mejorar y/o cambiar, es cuestión de ACTITUD, trabajo, esfuerzo, visión y esmero.

Ya sabemos que dependiendo del color del cristal con el que miramos la vida y con el que afrontamos lo que nos pasa, cambia nuestra perspectiva y nuestro ánimo para seguir adelante. La actitud con la que afrontemos cada circunstancia, cada problema, es decisión nuestra y nos cambia, nos hace buscar la mejor versión de nosotros mismos para mejorar. Podemos ser positivos o negativos, lo que decidamos marcará la diferencia.

Victor Küppers, un popular motivador español plantea algo que me parece interesante, el valor como persona se puede determinar con la siguiente fórmula:

Valor = (Conocimiento + Habilidad) x Actitud

Por lo que la actitud siempre multiplica, no lo olvidemos jamás. Eso sí, recuerda que la actitud positiva siempre tiene que ser realista.

La felicidad no depende de las circunstancias, sino de la actitud con la que las afrontemos

PROPUESTA DE TRABAJO: Te propongo que sigas estos pasos para lograr ver la vida, tu vida con actitud positiva realista:

  • Comienza por aceptar la realidad. Es la que es, aunque no sea la deseada. Si la aceptas tal y como es vas a poder comenzar a buscar soluciones o salidas. Recuerda que todo requiere un esfuerzo.
  • Ponte objetivos alcanzables y posibles que te ayuden a ir avanzando paso a paso.
  • Todo tiene su lado positivo, por muy difícil que te parezca. Es cuestión de buscar el aprendizaje, de retarte, de prepararte, de convertirte en un explorador de la vida.
  • Si las circunstancias te desbordan, si los problemas son demasiado graves, haz el esfuerzo de relativizar, seguro que de peores circunstancias has salido. Lucha y trabaja, busca ayuda si es necesario.
  • Cada día aprende a agradecer las cosas que sí tienes, que te hacen la vida mucho mejor, que te hacen sentir bien. Que el peso de cada día recaiga en lo bueno y positivo que te hace seguir adelante, lo demás es cuestión de conocimiento y habilidad.
  • Valora lo que tienes, lo que eres, lo que sabes y lo que amas. Eres una persona increíble y necesitas decírtelo a menudo. Es cuestión de focalizarte en lo que tienes de bueno, de positivo, de todo lo que has logrado.
  • Busca todas las oportunidades para ser cada día mejor persona, para conseguir aquello que deseas.
  • ¿Se te ocurre alguna cosa más? Pues manos a la obra y cambia tu actitud.

PARA SEGUIR TRABAJANDO

¿QUÉ ME FALTA PARA SER FELIZ?

En esta ocasión, ofrezco algunas herramientas para ver si realmente somos felices y qué podemos hacer para serlo. En la sociedad nos vende una felicidad a muy corto plazo que se consigue cuando logramos tener algo. Pero realmente lo que nos venden son alegrías efímeras y superficiales que nos anestesian para no ver que en nuestra vida tienen que haber momentos tristes, de angustia, de esperanza, de soledad, etc. por lo que cuando hemos obtenido este “premio” inmediatamente volvemos a sentirnos mal, es como si la felicidad no fuera algo para nosotros. No consiste en ir encadenando momentos de alegría constantemente, porque, aunque la felicidad se nutre de esta emoción, no siempre es posible estar alegres, al contrario, es necesario experimentar las demás emociones que nos generan pena, dolor, angustia, miedo, etc. pero si lo afrontamos desde la positividad realista, el optimismo, la esperanza y la ilusión, seguiremos siendo felices aunque no estemos alegres.

La felicidad es un camino, no un destino, de ahí que muchos perdamos infinidad de oportunidades de ser felices simplemente porque creemos que no la hemos alcanzado. La felicidad se mide en cada paso, en cada momento.

La alegría tiene que ver con la felicidad porque actúa y se manifiesta en nuestro ser como una forma de ver y entender la vida desde lo positivo, lo agradable y satisfactorio, por eso, tenemos que ir cultivando a lo largo de nuestra vida momentos y espacios donde alegrarnos y conseguir la felicidad que se prolonga en el tiempo y nos hace más fácil superar las circunstancias y situaciones adversas y desagradables

COMENZAMOS: Con las actividades que te propongo puedes hacer un buen análisis de cómo andas de felicidad en estos momentos diferentes que nos ha tocado vivir.

1º Disfrutar lo que tenemos, no sufrir por lo que hemos perdido o por lo que anhelamos. ¿Te has preguntado en estos días qué es lo que más hechas de menos? La respuesta es muy sencilla, a alguien. Pues de esto se trata esta actividad, de mirar lo que tenemos y no lo que nos falta. Vamos a hacer una lista de las cosas que estoy haciendo desde hace un mes y que me hacen estar bien: una conversación, una videollamada, una rutina de ejercicios, una receta, etc… de toda esa lista tienes que escribir el cómo te sientes haciendo esa actividad, qué sucede en tu vida y qué te aporta. Vamos a confeccionar una rueda de la felicidad, cada «quesito» será una de esas actividades, momentos, encuentros, etc.. que vives estos días y los vas a puntuar. Une los puntos con una línea recta y colorea el interior. Primero, observa el dibujo que se ha formado, notarás que en algunos baja la línea y en otros sube. Cuanto más se acerquen al 10 mucho mejor, pero lo importante es que la línea que se forme al unirlos sea lo más equilibrada posible y por encima del 7. Saca tus propias conclusiones. Pon esta rueda en un lugar visible y sigue haciendo todo lo que te aporta un 10, trabaja para subir las otras y ve añadiendo nuevas.

2º Vivir en presente continuo. Es una expresión que utilizo mucho en mis manuales y que expresan lo que realmente es la vida. El presente está constantemente en movimiento, no podemos dejar de vivir en presente. Un regalo es un PRESENTE, pues vivamos este momento como eso, un verdadero regalo. Valora cada instante, cada momento con un gesto de gratitud. Si estas compartiendo estos días con más personas, agradece lo que te están dando, ¿Cómo? Creatividad. Ser feliz no es una meta, es el camino que recorremos siendo conscientes de todo lo que tenemos y vivimos, valorando cada regalo.

3º Comienza esta actividad pensando en personas que conoces que son felices o al menos lo son para ti y escribe qué cualidades tienen por lo que las consideras felices. Si estas sólo simplemente inventa una manera de describir cómo es una persona feliz o incluso cómo lo eres tú cuando eres feliz. Si lo haces con otros puede ser un juego de, por turnos, ir diciendo cualidades de una persona feliz sin que nadie repita una cualidad, si no se sabe, pasamos palabra y continua el siguiente. Gana el que más diga.

Ahora mira las siguientes cualidades, ¿cuáles son las que coinciden con tus descripciones anteriores?

  • Son capaces de expresar lo que sienten con naturalidad. Tienen una forma bonita de agradecer las cosas.
  • Sus amigos y seres queridos son una prioridad, son detallistas y cercanos.
  • Sonríen mucho y contagian optimismo y positividad.
  • Olvidan pronto lo negativo y perdonan siempre, también a ellos mismos.
  • Viven intensa y conscientemente las cosas buenas y bellas de cada día, de cada persona.
  • Tienen palabra y la cumplen, son de fiar y confiar. Se puede contar con ellos para casi todo.
  • Son espirituales con un toque enigmático y atractivo.
  • Se cuidan de forma adecuada física y mentalmente con ejercicio, buena alimentación, lectura, música, etc.

Saca conclusiones y confecciona un mural en el que vas poniendo todo lo que vas a haciendo de los puntos anteriores. Decora ese mural para que sea llamativo y motivador. Es nuestro mural de la FELICIDAD. Comparte con los demás la experiencia.

4º ¿Cómo reforzar positivamente nuestra vida en estos momentos tan difíciles?

Hazte elogios y elogia a los demás. Tienes que ser consciente de ello y darlo a conocer. Los logros son importantes y hay que comunicarlos y compartirlos. Pensemos en un premio o recompensa por algo bien hecho. Si estamos con otros una manera muy visual es poniéndole una carita sonriente, cogiendo un bombón o chocolate, etc. Seamos creativos.

La felicidad es ahora, aunque no seamos conscientes, cada momento, cada instante, cada encuentro cuenta. La felicidad es un camino lleno de pequeños detalles.

EXPRESAR LA FELICIDAD

Para conseguir un bienestar psicológico duradero, la felicidad, es necesario vivir el presente siendo conscientes de lo que sentimos, lo que nos afecta, etc., y expresarlo con el máximo detalle posible. Esta actividad te ayudará a ir mejorando tu capacidad de conocer, analizar y canalizar tus emociones, reforzando las positivas y dando soluciónalas negativas.

La felicidad es un camino, no un destino, de ahí que muchos perdamos infinidad de oportunidad es de ser felices simplemente porque creemos que no la hemos alcanzado. La felicidad se mide en cada paso, en cada momento. Sentir alegría es muy bueno, es muy agradable. Debemos se conscientes de cada momento, cada regalo, cada experiencia que nos alegre, nos haga reír y compartir esta alegría.

Sabemos que somos felices o al menos nos acercamos cuando disfrutamos al máximo de lo bueno y bello y lo expresamos adecuadamente

PROPUESTA DE TRABAJO: De forma individual o en grupo, trabajaremos esta actividad

  1. Vamos a imaginar que somos verdaderos chef y tenemos que un menú «para ser felices» Lo primero y fundamental es definir de manera concreta y real lo que es y significa la felicidad. Guardamos la definición a la que hemos llegado.
  2. En segundo lugar vamos a pensar en tres platos: primero, segundo y postre. Cada uno de ellos tienen que tener los ingredientes necesarios para lograr la felicidad, explicando el por qué ese ingrediente nos acerca a la verdadera felicidad. Después, y en función de la edad de los destinatarios, tenemos que reflejar la cantidad requerida de cada ingrediente. Por último, y ya con los platos elaborados, hacemos de manera muy creativa la carta menú (física o virtual) con una portada con nombre del restaurante, decorada y con la definición de la felicidad que tenemos guardada para la contraportada. ¡A disfrutar de la comida!
  3. Una actividad de refuerzo o apoyo ENLACE

DISFRUTA DE LA VIDA

Es importante aprender a compartir lo que somos y sentimos con los demás cuando estamos bien y logramos aquello por lo que luchamos y soñamos, por muy pequeño que sea el paso que hayamos dado. Pero también es igual de importante saber alegrarse con los éxitos de los demás. Participar en las alegrías de otros no solo hace que los demás multipliquen su felicidad, sino que se nos contagiará esa alegría. Compartir alegría, disfrutar con los demás y celebrar los éxitos como algo prioritario en nuestra vida emocional, favorece nuestro crecimiento en habilidades sociales y nos hace mejores personas o al menos más cercanas.

Por último, hay que valorar todo el esfuerzo que hagamos, por muy pequeño que sea; y si es muy grande, celebremos los éxitos: organizar una fiesta o hacer algo que nos encante.

Alégrate, participa y disfruta con los logros de los demás. Crecerás emocionalmente.

PROPUESTA DE TRABAJO: Comenzamos con esta pregunta y su reflexió, para continuar con un trabajo de tomar consciencia de la importancia de celebrar.

  1. ¿Cómo te sientes ante los éxitos y logros de los demás? Reflexiona al respecto y saca conclusiones en el Diario de sentimientos.
    En el grupo o en clase debemos celebrar los logros, los pasos que se van dando en el proceso de aprendizaje y enseñar a todos a alegrarse de los éxitos de sus compañeros. ¿Cómo lo haremos?
  2. ¿Con qué me quedo hoy?
    ► Proponernos que no acabe un día, una sesión de clase, una actividad, un proyecto, etc. en el que no anotemos lo que hemos logrado, aprendido, avanzado…
    ► Con esta actividad, que debemos hacer como un hábito, conseguiremos saber cómo y dónde nos encontramos en nuestro proyecto de vida y qué significa para nosotros cada logro. Aumentaremos nuestra autoestima y la motivación por lo que hacemos cada día.
    ► La herramienta de trabajo será el Diario de sentimientos en el que tendremos un apartado específico para este tema con tres ideas:
    • Cuál era el reto u objetivo.
    • En qué ha consistido el logro de hoy.
    • Un “premio” con el que lo celebraremos.

FELICIDAD…

Cuando hablamos de felicidad ¿A qué nos referimos? Si preguntamos a los que tenemos a nuestro alrededor, la mayoría de las personas nos responderán: bienestar, es decir, tener lo que necesitamos para estar bien. Pero ¿Qué es eso que necesitamos? ahí está la cuestión. Lo primero que tenemos que hacer para responder a la pregunta ¿Qué es la felicidad? es comprender y entender que la felicidad es algo intrínseco al ser humano, que la traemos de «serie» y que por mucho que la busquemos fuera de nosotros jamás la encontraremos. Lo material, lo placentero, lo que nos alegra…claro que es importante, pero no suficiente. Algún ejemplo: En una fiesta ¿por qué hay personas que no son felices? Porque si por dentro no están bien, muy difícilmente disfrutarán de la alegría de una fiesta. Otro ejemplo, el amor ¿Por qué sufrimos por amor? Porque cuando no somos felices nos cuesta entender que el amor es entrega y que eso que llamamos «sufrimiento» no es ni más ni menos que la idealización del amor y, como no es verdadero amor, sufrimos por intentar controlar algo que ya no es o nunca fue.

¿Entonces que es la felicidad? Es el apasionarnos con lo que somos y tenemos, con lo que hacemos y compartimos. Es tener muy claro nuestro propósito de vida, el sentido y dirección de lo que hacemos, para qué lo hacemos y quiénes somos al hacerlo, esa es la verdadera felicidad y todo lo demás será puramente circunstancial, pasajero e incluso una cortina de humo para ocultar, acallar, anestesiar nuestras carencias y falta de sentido. Por eso es tan importante buscar del propósito de nuestra vida: dedicar tiempo de calidad para prestar atención a lo que estamos haciendo y en para qué lo estamos haciendo, ser conscientes de lo que puede ayudarnos a ser más felices.

Sabemos que somos felices o al menos nos acercamos cuando disfrutamos al máximo de lo bueno y bello.

PROPUESTA DE TRABAJO: Se trata de una revisión de tu vida desde el punto de vista de la felicidad. Simplemente tómate un tiempo en el que te observes y te mires. Si lo trabajas en clase o en un grupo, estas actividades se pueden realizar en el diario de sentimientos y posteriormente compartir con los demás lo que se considere adecuado.

  • Escucha a tu corazón y responde sinceramente a estas preguntas difíciles pero muy necesarias para comenzar a vivir plenamente la felicidad:
    ¿Qué es para mí ser feliz?¿Soy realmente feliz?¿Qué puntuación te pondrías del 1 al 10 en felicidad en tu vida? ¿Por qué esta puntuación? ¿Qué da sentido a mi vida, es decir, marca la dirección de los que hago, pienso, siento y soy? ¿Qué necesitas para ser más feliz? ¿Qué puedes hacer?
  • Intentar hacer cada tarea como si fuera un juego con estas 6 premisas que te harán sentirte mejor y, por consiguiente, más feliz. Concentrarse plenamente en ella e ir anotando el proceso en el diario de sentimientos.
  1. Fíjate una meta. Sencilla, posible, clara y a corto plazo. Anótala.
  2. Déjate ir en el proceso. Disfrutar de cada momento siendo consciente de cada paso.
  3. Vence la apatía para realizar las actividades cotidianas menos gratificantes con refuerzos positivos (prémiate con cada logro)
  4. Controla el estado de conciencia para no perderte en el camino. Dedica al menos un rato al día para parar, descansar conscientemente, respirar, meditar y ver por dónde y cómo vas.
  5. Busca la máxima eficacia, no el máximo esfuerzo de lo que hagas. Sin tensión ni estrés, simplemente sé la mejor versión de ti mismo cuando hagas cualquier actividad que consideres importante, las demás también.
  6. No persigas el éxito efímero y banal: mientras más lo busques y lo conviertas en una meta, habrá menos probabilidades de que lo consigas. Sé realista, disfruta de tus logros y define lo qué es y significa para ti el éxito.

PRIMAVERA, LA ESTACIÓN DE LA ALEGRÍA

Sabemos que somos felices cuando gozamos y valoramos todo lo que en la vida nos hace bien. Ser feliz es estar en equilibrio con nosotros mismos y con el mundo. Un equilibrio entre lo que siento, pienso, hago y soy. Olvidamos lo felices que éramos cuando éramos niños y disfrutábamos de todo con alegría y sin buscar nada más que estar bien, pero cuidado, el bienestar no es la felicidad, podemos estar muy bien y no ser felices. La primavera es la estación que nos llena de luz, color, energía y alegría. Tenemos que ser conscientes de cada experiencia por muy pequeña que sea, un paisaje, un encuentro, una actividad, etc. Son esas cosas las que nos aporta un granito de arena a nuestro estado emocional que agranda nuestra felicidad, que no es nada más que aceptar lo que nos sucede en la vida, lo bueno y lo dificultoso, nuestras cualidades positivas y debilidades, es fundamental, porque la felicidad es un estado de vida, una forma y manera de vivir los acontecimientos y circunstancias cotidianas, de lo que somos y tenemos, de nuestros deseos y metas… Eso sí, jamás confundamos felicidad con alegría o placer, muy importantes para nuestro bienestar, pero que no garantizan nuestra felicidad. La felicidad se entrena, hay que trabajar nuestro ser felices todos los días.

Los que se aceptan y aceptan la vida tal y como es son más felices. No se trata de resignación, se trata de no dejarse llevar por las circunstancias adversas, si no comenzar a pensar el cómo y el qué vamos ha hacer para continuar. Viviendo el momento, el presente conscientemente. Todo depende de nuestra actitud, de cómo nos tomamos lo que nos sucede y vivimos. Porque si somos positivos realistas, nuestra felicidad crece, porque optamos por lo que nos aporta y no por lo que nos resta. El autoconcepto nos ayuda a mejorar nuestra felicidad porque cuando nos conocemos, aceptarnos y querernos estamos preparados para vivir lo bueno y superar aprendiendo de lo malo. Vivimos la primavera con esa mirada de admiración de un niño ante la novedad de un mundo lleno de belleza.

Una persona optimista saborea las pequeñas cosas de la vida con alegría porque sabe mirar lo esencial., la primavera es un tiempo propicio.

PROPUESTA DE TRABAJO: Dos actividades para reflexionar sobre la alegría y la felicidad en este tiempo de primavera y para siempre:

  1. Responde a estas cuestiones:
  • ¿Eres consciente de todo lo bueno y positivo que tienes y vives? Concreta tu respuesta con ejemplos.
  • ¿Disfrutas de las pequeñas cosas de la vida? ¿Cuándo, cómo, con quién…?
  • La amistad, el hacer cosas altruistamente, crear, etc. ¿Cómo lo vives?
  • ¿Ves el vaso medio lleno o medio vacío? ¿Cuál es la diferencia en tu vida?
  • ¿Tienes la capacidad de trasformar lo negativo en oportunidades y posibilidades? ¿Qué necesitas? ¿Qué puedes hacer? Todo ello te ayuda a ser más feliz. Utiliza el Diario de sentimientos.

2. De las siguientes cualidades, ¿cuáles son las que coinciden contigo? La felicidad tiene mucho que ver con estas cualidad personales.

  • Soy capaz de expresar lo que siento con naturalidad. Tengo una forma bonita de agradecer las cosas.
  • Tus amigos y seres queridos son una prioridad, eres detallista y cercano.
  • Sonríes mucho y contagias optimismo y positividad.
  • Olvidas pronto lo negativo y perdonas siempre, también a ti mismo.
  • Vives intensa y conscientemente las cosas buenas y bellas de cada día, de cada persona.
  • Tienes palabra y la cumples, eres de fiar y confiar. Se puede contar contigo para casi todo.
  • Eres espiritual con un toque enigmático y atractivo.
  • Te cuidan de forma adecuada física y mentalmente con ejercicio, buena alimentación, lectura, música, etc.
  • SACA CONCLUSIONES DESCRIBIÉNDOTE

3. Para continuar trabajando este ENLACE

“Maestro contento, alumno feliz”

Una breve reseña de la aportación en la V edición de Innovareli del proyecto «Emociones creativas»

Se trata de una propuesta para trabajar la Inteligencia Emocional desde los educadores. Somos nosotros los que tenemos que tener las habilidades emocionales suficientes para afrontar los acontecimientos de la vida, que no siempre son buenos y agradables, para trasmitir a los demás, en nuestro caso a quienes estamos educando, la fuerza necesaria para continuar adelante.

Si mejoramos nuestro SER emocional podremos dar lo mejor de nosotros a los demás y sobre todo al alumnado.

Desde el inicio del día comenzar siendo conscientes del aquí y el ahora. Un buen hábito que tenemos que adquirir es el desperezarnos, bostezar, sonreír… y dar las gracias al mismo despertar, pero también al comienzo de nuestras clases y rutinas diarias. Serán nuestros anclajes emocionales que nos dirán que estamos dispuestos a comenzar con ilusión y ganas.

Todo está en la ACTITUD y tenemos la obligación de hacer mejor la vida de los otros con positividad realista, alegría, fuerza, humor…

Buscar la manera de potenciar nuestra RESILIENCIA.

Algunas ideas y muchas propuestas en los enlaces:

  • Pregúntate conscientemente en este momento ¿Qué siento en este momento? ¿Cómo lo siento? ¿Por qué lo siento? ¿Qué necesito? ¿Qué puedo hacer?… todas las mañanas, todos los días responder a estas preguntas DIARIO DE SENTIMIENTOS
  • Con SENTIDO DEL HUMOR. Sonríe, sonríe, sonríe… busca el lado gracioso de las circunstancias, de la vida, de ti mismo.

Y, por último, recuerden que lo emocional se tiene que practicar todo el día, se lunes a Domingo, de enero a diciembre…

Debemos ser portadores de buen humor, alegría e ilusión para contagiar a los demás muchas ganas de vivir.

PROPUESTA DE TRABAJO