RECONOCERSE EN EL SER

Cuando hablamos de conocernos, nos referimos al trabajo en el autoconocimiento. Realizar una introspección puede ser desafiante, ya que implica comprender nuestras emociones, sentimientos y reacciones ante diversas situaciones. Aunque no siempre sea sencillo, esta práctica nos permitirá tener un mayor control sobre nosotros mismos. Con el tiempo, solemos moldearnos y conformarnos, perdiendo esa chispa que nos hace únicos. Todos tenemos un gran potencial que a menudo no desarrollamos por no detenernos a observarnos y cuestionar lo que consideramos normal, que en realidad es simplemente una versión rutinaria, cómoda e insípida de ser. La persona en la que soñábamos convertirnos queda atrás en nuestra vida. Busquemos la mejor versión de nosotros mismos y ayudemos a otros a no perder aquello que los hace auténticos y especiales. La vida es corta y debemos asumir un papel activo en ella.

El autoconocimiento implica comprendernos a fondo y responder a la pregunta de quiénes somos, incluyendo nuestro ser emocional, nuestras imperfecciones, virtudes y forma de afrontar las situaciones. Esta comprensión es esencial para nuestro crecimiento personal, para gestionar nuestras emociones, interactuar con los demás y alcanzar nuestras metas. El autoconocimiento es fundamental para nuestro bienestar personal. Conocernos nos permite comprender lo que deseamos en la vida, ya sea en nuestro proyecto de vida o en la rutina diaria, y actuar en consecuencia de nuestra identidad, características, deseos y circunstancias para establecer metas realistas y reconocer en qué etapa de nuestra vida nos encontramos.

La mayoría de las personas tienden a experimentar a ciegas, sin reflexionar sobre quiénes son o cómo son. Y es que, alcanzar lo que se busca y mantener la estabilidad resulta difícil si no nos conocemos a fondo. El autoconocimiento implica la capacidad de comprendernos, incluyendo emociones, fortalezas, debilidades, valores y motivaciones. Es esencial para mejorar el bienestar emocional, ya que permite identificar nuestras fortalezas, valores y principios en las situaciones que nos pueden brindar felicidad. Al comprendernos a fondo, desde nuestro ser, podemos definirnos y concretar nuestras metas a corto, medio y largo plazo. Al explorar nuestra verdadera esencia, junto con nuestros deseos y emociones, podemos desprendernos de las expectativas externas, por presión social, familiar, laboral… y forjar nuestra propia identidad. Porque creemos que somos lo que hacemos, recordamos, aparentamos, deseamos….y el autoconocimiento nos lleva a una reflexión minuciosa y profunda para alcanzar la deseada salud mental y emocional.

Cada decisión y proceso que emprendemos es resultado de nuestra propia responsabilidad y iniciativa, de ahí la importancia de conocernos y ser fieles a nuestra esencia y núcleo. Somos los protagonistas de nuestra vida en los momentos buenos y difíciles. Descubrirlo es experimentar la vida en su plenitud.

Comencemos por observar nuestros pensamientos, emociones y comportamientos. Dediquemos tiempo a reflexionar sobre lo que sentimos, cómo lo experimentamos, cómo nos afecta, por qué nos afecta de cierta manera y cómo se vinculan pensamientos y emociones, recordando que los pensamientos generan los sentimientos. Definamos nuestros valores. ¿Qué es importante para mí? ¿Qué principios defiendo? Los valores residen en nuestro núcleo, en lo que nos define. La autorreflexión es otra herramienta valiosa para promover la autoconciencia. Preguntémonos cómo nos relacionamos con los demás, cómo reaccionamos ante diversas situaciones o cómo gestionamos el estrés, lo que nos ayudará a comprender mejor nuestro comportamiento. Finalmente, practicar la autocompasión es esencial. No nos castiguemos por nuestros errores, la vida es un proceso y debemos tratarnos con amabilidad. Sin duda, el autoconocimiento nos lleva a una vida más plena.

Descubre quién eres y busca la mejor versión de ti mismo, no te conformes con la mediocridad.

PROPUESTA DE TRABAJO: No es nada novedoso que en el proyecto «emociones creativas» se haga hincapié en la importancia vital del autoconocimiento, en esta ocasión vuelve una vez más a tu interior y responde a estas preguntas: el cómo soy, cómo estoy y hacia dónde voy

1. TEORÍA DE LOS CÍRCULOS CONCÉNTRICOS

Afrontamos la valoración que tenemos de nosotros mismos. Para ello debemos conocernos: cómo actúo con mis amigos y familia, qué sentimientos tengo hacia la vida, qué valores considero importantes, qué puedo conseguir, qué quiero ser… Es decir, nuestras fortalezas y debilidades para construirnos cada día y sentirnos bien.

Contesta a estas preguntas sinceramente.

¿Cuáles son mis valores principales y que no voy a cambiar por nadie?

¿Cuáles son los hábitos que no permitiré que me obliguen a dejar?

¿Cuáles son mis preferencias más frecuentes?

¿Cómo me definiría?

¿Qué me gusta de mí?

¿Qué cambiaría de mí? ¿Qué estaría dispuesto o dispuesta a cambiar por alguien? Saca conclusiones.

Los valores son los ideales, la personalidad, el carácter…. Son lo más importante, lo que te define y te hace ser quien eres.

Los hábitos son las «costumbres» o «rutinas». Son importantes pero no fundamentales; son lo que nos hacen estar en el presente: ir al trabajo o a clase, hacer deporte los domingos por la mañana, ver la tele después de comer, las tareas domésticas, tener algunos gustos gastronómicos…

Las preferencias son las cosas que se suelen hacer en el tiempo libre. Por ejemplo: ir al cine o salir de copas. Pueden cambiar a lo largo de nuestra vida porque tiene que ver con nuestros gustos o aficiones, que en muchísimas ocasiones vienen marcados por las personas con las que compartimos muchos momentos de nuestra vida e incluso pueden pasar a ser hábitos.

2. Escribe en tu diario de sentimientos para conocerte mejor. Reflexiona sobre tus actividades diarias y cómo te sientes. Releerlo ocasionalmente te dará retroalimentación sobre tu persona. Dedica, al menos, 10 minutos diarios o un buen tiempo semanal para esta actividad beneficiosa. Trabajar con el diario te proporciona perspectiva, facilita la identificación de patrones de comportamiento y te permite dar seguimiento a tu progreso, aumentando tu conciencia personal.

3. PARA PROFUNDIZAR VUELVE A ESTA ENTRADA

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SIMPLEMENTE RESPIRA

La respiración es un proceso automático que iniciamos al nacer y perdura hasta nuestro último aliento. Con la respiración llevamos oxígeno a todas las células de nuestro cuerpo, llevamos vida a todos los rincones de nuestro ser. ¿Puede la respiración influir en nuestro estado de ánimo y emociones? Efectivamente, no solo que influye, no si no que, cuando estamos mal, nuestra respiración también cambia. Por ese motivo tenemos que aprender a respirar, a hacerlo de manera consciente.

¿Qué es la respiración consciente?

Una de las técnicas de gestión emocional más eficaces y poderosas para afrontar algunas situaciones complejas, capaz de aportarnos bienestar emocional y mental. Es una técnica que se centra en hacer presente nuestra respiración: cómo estamos respirando y la sensación del aire que entra y sale de nuestros pulmones. Es una técnica muy sencilla que puede ayudarnos a relajarnos, concentrarnos y a regular nuestras emociones. La Respiración consciente afecta a nuestro estado de ánimo porque nos facilita gestionar adecuadamente lo que sentimos reduciendo el estrés y la ansiedad y así, nos permite actuar con más calma y serenidad ante algunas situaciones.

Ser conscientes implica asumir la responsabilidad de nuestra existencia. En la sociedad actual, estamos constantemente bombardeados con distracciones y preocupaciones que nos impiden estar verdaderamente presentes en nuestras vidas. Sin embargo, si somos conscientes asumimos la responsabilidad de nuestra existencia, nuestro ser y nuestra vida. La consciencia nos hace responsables de nuestras acciones y comprendemos su impacto en el mundo que nos rodea. Estar presentes significa estar conectados con nuestro interior y nuestro entorno de manera profunda. Ambos aspectos son cruciales para fomentar nuestro bienestar, ya que la unión entre sentimientos, cuerpo, mente y espíritu es fundamental para una vida saludable. Y la respiración consciente nos hace estar presentes.

¿ Qué beneficios puede aportarnos la respiración consciente para la salud mental y emocional?

  • Reducir el estrés y la ansiedad: La respiración nos ayuda a relajar nuestro cuerpo, eliminar tensiones, a conectar con nuestra mente y así poder calmarnos, serenarnos, tranquilizarnos y lograr anclarnos en el presente y afrontar el momento.
  • Mejorar la concentración: Nos ayuda a conectar con nosotros mismos, a vivir el momento. La respiración tiene la capacidad de enviar señales a nuestro cuerpo y mente que cambian la manera en que ambos funcionan y reaccionan. Centrar nuestra atención en la respiración nos ayudará a concentrarnos y calmar nuestros pensamientos, causantes de nuestros sentimientos.
  • Regular las Respuestas Emocionales: Facilita la buena gestión de nuestras reacciones ante los sentimientos y emociones que en ocasiones nos resultan abrumadoras. Lo emocional se manifiestan a través de la respiración: no respiramos igual cuando estamos alegres o tristes, con rabia o asco. Las emociones cambian la respiración y viceversa, la respiración puede cambiar las respuestas emocionales.

La práctica de la respiración consciente es simple pero muy poderosa. Tenemos que integrar esta técnica en nuestra vida diaria como un hábito más, una rutina. para logar tener un impacto positivo en nuestra salud mental y emocional. Al practicar esta técnica, no solo mejoraremos físicamente, sino también emocional y mentalmente. Recordemos, la clave está en la constancia, en practicar. Dedicar unos minutos cada día para parar, respirar, vivir y sentir.

Y ¿Qué nos enseña la respiración consciente de nuestro ser emocional en la vida?

Inhalar es recibir. Nos permite conectarnos con el mundo. Tomar el aire que nos rodea. Un significado emocional que nos indica que nos dejamos ayudar, que aceptamos lo que viene de fuera y que puede alimentarnos y hacernos el bien. Significa acogida y, al mismo tiempo, en el movimiento de aspiración, el esfuerzo que debemos hacer para recibir activamente el bien que nos rodea y que nosotros mismos atraemos. En cierto sentido, implica dos cosas: asumir que necesito algo y tomarlo.
Exhalar es soltar. Nos permite descubrir que hay cosas que no nos hacen bien, que nos entorpecen y dificultan la vida. Implica soltar, aceptar que algo ya no es saludable para nosotros, que algo puede que ya no sea suficiente, puede que esté vacío y carente de sentido en nuestra vida actual. Significa vaciar los pulmones y, al mismo tiempo, en el movimiento de soltar, hay un esfuerzo que hacemos conscientemente para deshacernos de lo que ya no queremos, de lo que alejamos. Nuevamente, en cierto modo, esto implica dos cosas: asumir que hay algo que ya no necesito y aprender a dejarlo ir.

Cuando algo te duela, cuando estés triste, cuando alguien te enfade, cuando estés bien…respira

PROPUESTA DE TRABAJO: Estos son algunos ejercicios sencillos para practicar la respiración consciente:

1. Busca un lugar cómodo para sentarte o recostarte. Puede ser un lugar tranquilo en tu casa o un espacio aislado en la naturaleza.

2. Concéntrate en tu respiración. Observa como estás respirando. Siente como el aire entra y sale de tu cuerpo. Nota cómo el aire llena tus pulmones, y sale por tu boca o nariz. Simplemente observa.

4. Ahora, comienza a hacer esa respiración más lenta y pausada, sin forzar, simplemente deja que pase. Siente como cada vez es más lenta y profunda. Lleva el aire hasta el último rincón de tu cuerpo.

5. Busca tu propio ritmo de respiración lenta y profunda que que tranquilice, te serene, te calme.

6. Permanece así durante el tiempo que necesites. Practica todos los días. Abre los ojos, sonríe, desperézate, estírate y siente el momento.

6. Cuando lo necesites, vuelve a enfocarte en tu respiración consciente.

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¿POR QUÉ EN PRESENTE?

Lo primero es preguntarnos: ¿Qué es el presente? El presente es el aquí y ahora en el que estamos viviendo: un saludo, un aroma, una sonrisa, una caricia, en definitiva, una emoción (porque las emociones se viven y sienten en presente). Y es que el es el único tiempo que se puede ver con claridad, es real.

Por eso, hay que vivir el presente siendo conscientes de cada momento, de cada experiencia y acontecimiento para valorar lo que somos y tenemos. Solamente existe el presente. Para nosotros tiene que ser una prioridad vivir en el aquí y el ahora. ¿Cómo? Al principio no es sencillo, se trata de dirigir nuestro pensamiento hacia lo que está realmente sucediendo y llegar a ser cada día más “conscientes”, no perder nada de lo que estamos viviendo. La vida es demasiado importante como para no disfrutarla, llena de momentos increíbles que hay que vivirlos intensamente y jamás olvidarlos, porque es gracias a ellos por lo que somos como somos y estamos donde estamos. Ayudamos, compartimos, reímos, vivimos y amamos en presente.

Vivir en el momento presente es uno de los secretos para lograr nuestro bienestar. ¿Cómo podemos aprender a vivir el presente? Pasamos mucho tiempo entre el pasado y el futuro, perdiendo de vista lo único que realmente importa y existe: el ahora. Llenamos el presente con culpas y remordimientos del pasado, y añadimos incertidumbres y preocupaciones del futuro. Esta mezcla peligrosa puede llevarnos a altas dosis de angustia, ansiedad e insatisfacción. Comparamos nuestras sensaciones actuales con experiencias pasadas o nos imaginamos las futuras, lo que nos impide disfrutar del presente plena y conscientemente. Cada momento es único, hay que vivirlo de este modo. Enfocarse en las tareas de hoy, tomando el tiempo necesario. La clave para disfrutar cada instante radica en hacer menos, pero disfrutarlo al máximo.

No podemos anticipar cuántos momentos felices experimentaremos. Mañanas como las vividas hace un tiempo, conversaciones con viejas amistades o saborear un plato delicioso, todo esto no está garantizado, pero, ¿Y si nos enfocamos en disfrutar de lo que tenemos hoy? A veces olvidamos que las experiencias positivas son limitadas cuando nos pasamos la vida planeando el próximo capítulo. Es importante hacer planes cuando sea necesario, pero no a expensas de sacrificar el momento presente. Porque es en el hoy, desde lo que tengo y soy desde lo que puedo marcarme objetivos y metas. Avancemos siempre y que nuestra historia sea solamente un recurso, no un lastre, para crecer y aprender. Y el futuro un lugar para soñar y marcar esos objetivos y metas…pero es el PRESENTE lo realmente importante.

Cuando aprendemos a vivir en PRESENTE vemos como la vida cotidiana comienza a tener sentido y a convertirse en un regalo porque todo nos hará sentirnos vivos. Seremos más optimistas y felices. Esto generará a muestro alrededor un ambiente acogedor y seremos también un regalo allá donde nos encontremos.

Somos en presente continuo y recorremos el camino de nuestra vida paso a paso, experiencia a experiencia.

PROPUESTA DE TRABAJO: en esta ocasión te propongo que trabajas la conciencia plena, que vivas el momento sintiendo cada instante, experiencia, encuentro, avance… PARA y dedica un buen rato para hacer los siguientes ejercicios.

  1. Vivir el presente sabiendo que la mayoría de las situaciones no son positivas ni negativas, son tus expectativas, experiencias y percepciones las que inclinan la balanza en uno u otro sentido. ¿Cómo estás en este momento? ¿Qué sientes? ¿Cómo te sientes?
  2. Recuerda que cada momento es único e irrepetible, que jamás volverás a vivir, sea agradable o desagradable, vívelo como si fuera el primero y el último. El truco para saborear cada instante consiste en hacer menos pero disfrutando más. ¿Dedicas tiempo en tus actividades para saborear lo bueno? ¿En las dificultades o problemas eres capaz de vivir el momento con serenidad?
  3. La vida es un instante, un suspiro, un parpadeo…vivir en presente es darle a la vida y a nuestros días la importancia que se merecen. Somos en presente continuo.
  • Saluda a todo el mundo, si es posible con un buen apretón de manos, un abrazo, una sonrisa… Hazte presente para los demás, eres un regalo.
  • Agradece cada cosa, persona o acontecimiento que vaya sucediendo por muy pequeño e insignificante que sea. Es otra forma de ser presente y de hacerte presente.
  • ESCRIBE EN EL DIARIO, el diario de sentimientos.
  • En el enlace tienes más actividades ENLACE

LO MEJOR DE MI VIDA

Todo está en la actitud. Contamos con un potencial, unas habilidades increíbles y muchos conocimientos, pero sino tenemos la actitud positiva para ponerlo en práctica no lo haremos jamás o será a medio gas, sin mucha fuerza, flojito y sin sabor. Cuando hagamos algo, que sea dando lo mejor de nosotros y poniendo todo nuestro potencial, dejando la piel en ello, focalizándonos en nuestras fortalezas y cualidades. No nos merecemos una vida mediocre que nos desmotiva y apaga, nuestra automotivación en la vida debe ser hacer que todo lo que somos de valiosos lo pongamos en práctica para cambiar el mundo con pasión y entregándonos al máximo a nuestra misión en la vida, darle sentido a lo que hacemos y vivimos.

Seamos la mejor versión de nosotros mismos. Aunque esto suene a frase hecha de «Happy days» no lo es si realmente no buscamos ser un superhéroe o en algo que no somos. Se trata de desarrollar nuestras capacidades y habilidades al máximo, aprovechar nuestros puntos fuertes, y mejorar en las áreas que necesitamos trabajar. Pero sobre todo ser nosotros mismos, sin etiquetas ni falsas expectativas.

Básicamente, ser la mejor versión de uno mismo implica dar lo mejor de nosotros en cada situación, hacer las cosas lo mejor que podamos y terminar cada día satisfechos, sin perder nuestra identidad, lo que somos, pensamos y sentimos. A veces nos conformamos con hacer solo lo necesario e imprescindible para salir del paso y ¿realmente qué estamos mejorando algo con esto? No, en realidad estamos dejando pasar la vida sin aprovechar todo lo que puede ofrecernos, tanto a nosotros como a los demás. Los pequeños gestos como ser amable con un desconocido, ayudar a alguien en la calle o dar el 100% (o el 60%, no importa si es eso lo que en ese momento podemos dar, ese es nuestro 100%, pero darlo en todo lo que hagamos va a marcar una gran diferencia).


No importa en qué momento nos encontremos en la vida, siempre tenemos la posibilidad de cambiar el «mundo» aunque a veces lo veamos difícil, especialmente cuando los sentimientos negativos nos invaden por diversas situaciones y estamos estresados o liados con múltiples tareas que consideramos más importantes que nuestro propio bienestar o el de los demás, y podemos dejar que esto nos haga perder las cosas increíbles que nos ofrece la vida cada día. Si lo piensas bien, vivir a medio gas es simplemente pasar por la vida sin disfrutar cada momento y cada oportunidad que se nos presenta.

«No importa quién seas, no importa lo que hayas hecho, no importa de dónde vengas, siempre puedes cambiar, convertirte en una versión mejor de ti mismo»

Madonna

PROPUESTA DE TRABAJO: Te invito a realizar unas actividades que, para que realmente te ayuden a ser la mejor versión de ti mismo, tienes que convertir en hábitos de vida:

  1. El autocuidado como prioridad. Si estás bien, te sientes bien… podrás dar lo mejor de ti a los demás, pero recuerda, no es egoísmo, eres la única persona con la que pasarás toda tu vida. Por lo tanto, debes priorizarte, cuidarte, satisfacer tus necesidades y hacer lo que te hace feliz.
  2. Cambia tu forma de pensar si no te está ayudando a avanzar en la vida. Los pensamientos son los responsables de cómo nos sentimos, si cambias el pensamiento, cambias el sentimiento, es cuestión de actitud vital frente a las situaciones. Todos los días dedica un momento para ti y cierra los ojos, piensa en todas las cosas positivas que tienes en tu vida y sé agradecido. ¿Cómo te sientes después de ser consciente de todo lo bueno que tienes en tu vida? Escríbelo en el diario de sentimientos.
  3. Replantea las cosas que te hacen perder el control y te ocasionan malestar y hazte esta pregunta ¿Depende de mí? Porque suceden muchas cosas sobre las que no tenemos ningún control, y que no dependen de nosotros. Sin embargo, las queremos cambiar, sin entender que no depende de nosotros. Lucha, esfuérzate y mejora aquello que esté en tus manos. Y siempre pregúntate ¿Puedo hacer algo? ¿Depende de mí? si es así, adelante, pero si no lo es no gastes energía y esfuerzo en algo en lo que no puedes hacer nada.
  4. Sentimos todo el día, incluso soñando. No tengas miedo de sentir emociones desagradables: acepta que son lo que son, y en lugar de aferrarte a ellas o aumentarlas con pensamientos negativos, intenta observarlas de forma objetiva, aprende de ellas y déjalas fluir. Las emociones siempre nos advierten de algo, nos ayudan a adaptarnos y a prevenir, sino es así, aprende a cambiar el pensamiento negativo que las hace negativas.
  5. Vive cada momento como importante y conscientemente. No te limites a simplemente existir y dejarte llevar por la inercia del día a día, tenemos solamente una vida, no lo olvides. Vive y haz algo con tu vida que valga la pena. Encuentra tu pasión y enfoca todos tus esfuerzos en hacerla realidad. Recuerda que sólo tienes una vida, y ser feliz y sentirte a gusto contigo mismo es clave para aprovecharla al máximo.
  6. Podría seguir dando pistas, pero te toca a ti buscarlas ¿Qué te parece?

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EN PRESENTE CONTINUO

Si pretendemos conseguir un bienestar psicológico duradero, la felicidad, es necesario vivir el presente siendo conscientes de lo que sentimos, lo que nos afecta, etc., ahora, en este preciso instante y expresarlo con el máximo detalle posible. Esto te ayudará a ir mejorando tu capacidad de conocer, analizar y canalizar tus emociones, reforzando las positivas y dando solución a las negativas.

Vivir cada día con ilusión y ganas de disfrutar del momento, ese es nuestro reto. No hace falta hacer grandes cambios para empezar a vivir el presente. Se trata de obligarnos a prestar más atención a cada cosa que hacemos y ver qué es lo que sentimos. Veremos como la vida cotidiana comienza a tener sentido y a convertirse en un regalo porque un presente es eso mismo, un regalo, y todo nos hará sentirnos vivos. Seremos más optimistas y felices. Esto generará a muestro alrededor un ambiente acogedor y seremos también un regalo allá donde nos encontremos.

¿Cómo lo haremos? Propongo una serie de ejercicios muy sencillos pero muy útiles para ser presente, vivir en presente, sentirse presente. No es necesario seguir un orden concreto, pero sí hacerlo de forma continuada y crear un hábito.

  • Por las mañanas, al despertar, sé consciente del nuevo día. Respira profundamente varias veces, sonríe y estírate todo lo que puedas. Haz un recorrido por los lugares y espacios en los que vas a estar y los propósitos para este día. Recuerda que son una propuesta, que a lo largo de la jornada pueden cambiar o mejorar. Eso hará que el día sea especial y único. En el grupo o en clase al comenzar o finalizar la sesión hacer algo diferente, que sorprenda y motive. Se trata de estar presentes evitando las rutinas.
  • Saluda a todo el mundo, si es posible con un buen apretón de manos, un abrazo, una sonrisa… Hazte presente para los demás. En clase sería muy conveniente hacerlo al comienzo, de manera personal o con alguna dinámica de grupo.
  • Agradece cada cosa, persona o acontecimiento que vaya sucediendo por muy pequeño e insignificante que sea. Es otra forma de ser presente y de hacerte presente. Dar las gracias a algún compañero por algo concreto o por todo en general, ser más agradecidos y decir GRACIAS más a menudo en nuestras clases.
  • Dedica un tiempo a descansar, respirar, meditar, para el Diario de sentimientos… Es tu tiempo, tu momento tan necesario e imprescindible para tener una buena inteligencia emocional. En clase, después de un momento de relajación- concentración, dedicar unos minutos al diario de sentimientos.
  • Antes de ir a dormir, repasa el día y agradece todo lo que has vivido. Sé consciente de la vida que tienes y sonríe antes de dormirte.

¿Sencillo? Pues a practicar. Te convertirás en un verdadero regalo para el mundo y si lo haces en clase o en el grupo ayudarás a ser y estar mejor a los demás.

Un presente es un regalo; vivir en presente es regalarnos una vida plena y ser así más felices.

Conectar con nuestro SER emocional

La vida es un suspiro nos dice en su poema García Márquez. Pues sí, así es. Por eso tenemos que ser consciente de nuestro SER diario y no solo del extraordinario. A lo largo de nuestra vida obligatoriamente hay que hacerse la pregunta: ¿Quién soy? La respuesta que demos a esta pregunta será el principio, el comienzo hacia nuestra realización personal y emocional. No es una pregunta nueva ,claro que no, pero lo que sí sabemos es que nunca es definitiva, porque jamás dejamos de crecer, cambiar y madurar como personas. El autoconocimiento lleva toda la vida y nunca dejamos de sorprendernos de lo que somos capaces de hacer, sentir, imaginar.

Todos tenemos un concepto de nosotros mismos que es el pasado, yo soy en el presente continuo, ¿ok? Desde nuestras primeras experiencias de vida, vamos forjando sentimientos respecto a las propias capacidades. Nuestra persona se asienta y se forma a través de lo que hacemos, sentimos y pensamos. En el contacto con los demás proyectamos nuestra autoimagen y los demás se forman una imagen acerca de nosotros influidos por la imagen que proyectamos, sin embargo, el modo como los demás nos ven también influyen en los conceptos que nos forjamos de nosotros mismos. Así se constituye un fenómeno de carácter circular.

En definitiva, yo NO SOY, VOY SIENDO… somos en el proceso de ir siendo…siempre expuestos al tiempo y en continuo cambio, acción, movimiento, transformación,…por eso es tan importante este ejercicio, porque de RE-CONOCES, es decir, vuelves a conocerte.

¿Qué es lo que considero en mi vida muy importante? Cuando somos capaces de parar y pensar en un instante qué es lo que realmente nos apasiona, nos llena, nos hacer SER y hacer mejor personas…entonces descubrimos cual es nuestro núcleo, nuestros valores, nuestro SER emocional que marca nuestra vida. Por eso es tan importante que revisemos nuestros valores, porque son ellos los que nos marcan la dirección de nuestro SER.

Para lograr una buena inteligencia emocional tenemos que reconocernos en lo que sentimos en nuestro día a día

PROPUESTA DE TRABAJO: Dos actividades para realizar personalmente y llevarlo al ámbito que deseemos. En mi caso, lo estoy llevando a cabo con 1º de Bachillerato (16 años)

  1. Completa esta lista para verte, reconocerte, etc.

–   La relación con mi cuerpo es:

–   Mi estado de salud es:

–   Los valores más importantes para mí son: (Defínelos con tus propias palabras)

–   Los acontecimientos qué más han marcado mi vida son:

–   Los aspectos de mi vida en los que aún no me siento libre son:

–   Las decisiones que tengo que tomar son:

–   Definiría mi carácter como:

–   Mis principales cualidades y defectos son:

–   Tengo miedo a:

–   Para mí Dios es:

–   Defino mi relación afectiva con los demás como:

–   Mi nivel de comunicación de mis opiniones y sentimientos es:

–   Mi forma de vivir mi sexualidad es:

–   Mi grado de implicación en los problemas que me rodean es:

–   Me siento llamado – a ejercer una profesión que tenga relación con:

2. Entra en el enlace para profundizar NUESTROS VALORES.

VIVIR EL AQUÍ Y EL AHORA

Nos pasamos la vida mirando hacia atrás o preocupados por el futuro y se nos olvida que lo realmente importante es vivir consciente e intensamente el PRESENTE.

Vivir el presente es ser conscientes de lo que ocurre aquí y ahora. Necesitamos descubrir lo que nos impide ser y estar en el presente de nuestra vida. No se trata solamente de estar atentos, sino de buscar la manera de no perdernos en el tiempo y, por consiguiente, perdernos la vida. Lo principal es darse cuenta que nuestra mente está siempre en «marcha» ocupada en un sinfín pensamientos voluntarios o involuntarios que nos llenan de ruido: recuerdos, experiencias, preocupaciones, anhelos, etc. Tenemos que trabajar mucho para acallar nuestra mente y centrarnos en lo realmente importante y necesario para nuestra vida, prestar atención a lo que nos sucede dentro y fuera de nuestro ser con verdadera curiosidad e interés. Este es el primer y más importante paso para vivir en presente, CALLAR. Requiere mucha práctica y paciencia, pero lograremos vivir momento a momento, situación a situación y, por lo tanto, resolveremos y gestionaremos, gozaremos y disfrutaremos de las cosas en el instante en el que suceden, no ayer ni mañana.

Ser conscientes, es ser en el presente, se trata de una herramienta de la inteligencia emocional que nos da la oportunidad de entender mejor la realidad y de aprender a eliminar lo que nos impide ser felices. No evitaremos los problemas y circunstancias adversas, pero seremos capaces de vivirlas con otra actitud, porque no se trata de ser en presente solamente cuando estamos bien, sino que, desde este presente, afrontar la vida y los retos de cada día con consciencia, tranquilidad y entendimiento. Seremos más competentes emocionales y mejores personas.

Vivir en presente es hacerlo desde nuevas experiencias, cambiando nuestra manera de ser si es necesario. Es en presente cuando nos descubrimos y reinventamos, crecemos y maduramos, tomamos las decisiones correctas y rectificamos nuestros errores. A veces lo que descubrimos no nos gusta y por ese motivo preferimos vivir en un pasado «ideal» o un futuro inexistente.

Tenemos que ser capaces de centrar toda nuestra atención en el presente continuo de nuestra día a día mirando el pasado como el lugar en el que aprendimos y logramos mucho de lo que hoy somos y abiertos al futuro desde nuestra realidad presente.

En definitiva, si queremos vivir en presente hay que aceptar que las circunstancias no las vamos a poder cambiar, pero si logramos esa consciencia del momento, podremos gestionar el pensamiento, el sentimiento y, lo más importante, la actitud con la que afrontarlas. El presente es continuo y comienza ahora mismo.

Es ahora cuando podemos elegir cómo sentirnos, cómo pensar, y cómo actuar.

PROPUESTA DE TRABAJO:

  1. Lo principal y más urgente para aprender a vivir en PRESENTE y en el PRESENTE es tomar consciencia de nuestra vida. Buscar momentos para parar, respirar y observarnos. Un ejercicio de conciencia plena en lo que siento, pienso, hago y vivo. La herramienta del diario de sentimientos es una muy buena aliada para trabajar la autoconsciencia. Busca un lugar tranquilo, ponte en una postura que facilite el ejercicio de relajación y concentración, gestiona tu forma de respirar haciéndola cada vez más lenta y profunda…obsérvate, siéntete… y después escribe.
  2. Vive conscientemente cada instante, cada momento. No dejes que el PRESENTE se escape, valora y experimenta en presente, porque lo esencial da la vida se encuentra en este momento único e irrepetible. Si la experiencia es negativa o difícil busca la forma de superarlo reconociendo y gestionando cada sentimiento, cada pensamiento y cada acción para lograr superar esta circunstancia. Si, por el contrario, la experiencia es positiva, disfruta al máximo y goza, vive intensamente. El truco está en saborear cada instante para aprender a ser más y mejores personas y, ante todo, disfrutar más de la vida.
  3. En presente continuo

EMOCIONES CREATIVAS EN TIEMPO DE PANDEMIA

Las emociones mueven nuestra vida o por el contrario nos bloquean y paralizan. Una buena educación emocional nos facilita tener una vida más plena y feliz. La buena noticia es que se pueden aprender y desarrollar, contamos con mecanismos que nos permitan reconocer lo que sentimos y como nos afecta para adaptarnos a nuestro mundo tanto interior como exterior. Tenemos que aprender la manera de percibir lo que somos, pensamos y sentimos de forma adecuada, sin distorsiones o prejuicios; lo que realmente nos hace ser y estar bien, es lo que tiene que centrar nuestra vida. Si logramos esto seremos capaces de vivir este tiempo con lo que somos y tenemos, porque somos hoy, en este momento y en esta realidad.

¿Cómo trabajar en este tiempo el proyecto “Emociones creativas”? Cualquier persona que tenga inquietud por conocerse, comprenderse, valorarse, gestionar lo que siente, motivarse, relacionarse adecuadamente, comunicarse de manera efectiva, etc. puede trabajar este proyecto, porque es un camino en el que recorremos algunas habilidades de inteligencie emocional, siempre comenzando desde uno mismo. Una vez que nos vemos con las capacidades y habilidades suficientes, podemos compartirlo con los demás, en la familia, el trabajo, los amigos y también en el aula, eso sí, siempre con nuestras propias herramientas, cualidades y personalidad, porque cada uno expresamos, vivimos y actuamos desde nuestra propia realidad personal. Tenemos que adaptar las prácticas y actividades del proyecto “emociones creativas” a nuestra propia realidad, esa es la única forma para que funcione y tenga éxito. Porque no se trata de manuales de autoayuda, sino de buscar en nosotros mismos las capacidades y habilidades con las que ya contamos y llevarlas al ámbito de la vida en el que queramos y convertirnos en competentes emocionales. Lo realmente importante es interiorizarlo, adaptarlo a nuestro modo de ser y lanzarnos a compartirlo con los demás.

Animo a todos a ponerse en camino y buscar la mejor forma de llegar a ser la mejor versión de uno mismo y aportar al mundo ese granito de arena que nadie más podrá aportarlo. Por eso todas las prácticas de los tres manuales del proyecto concluyen con un apartado que nos lleva a la inteligencia espiritual, porque es la que realmente nos garantiza la felicidad y la respuesta a los grandes interrogantes de la vida.

En el siguiente enlace te explico el cómo se desarrolla el proyecto y el blog con un sinfín de propuestas de trabajo que surgen del propio proyecto:

PROCESO PARA EL TRABAJO

La inteligencia espiritual no nos aísla de los demás, al contrario, nos conecta. Todo lo que decimos y hacemos adquiere un nuevo significado porque nos hace revisar y aclarar nuestras propias creencias y preguntarnos qué podemos aportar al mundo, a los demás desde los para qué de nuestro ser social porque tenemos como base la convivencia que busca el bien común de todos” (Proyecto cuatro “Cuando las emociones se hacen creativas”).

SER CONSCIENTES

Las emociones son importantes y necesarias para nuestra vida, nos alertan, protegen, animan o ayudan en distintos momentos. Son respuesta a un estímulo externo o interno para adaptarnos a una situación concreta. Debemos dejar que suceda, localizar dónde y cómo lo sentimos y preguntarnos qué consecuencia tiene para nosotros y los que nos rodean la acción o acciones que provocan. Nuestra tarea es ser conscientes de cómo expresamos lo que sentimos física y mentalmente. Si no nos gusta o no es adecuada la respuesta, tan solo con ser conscientes y vivir esta experiencia en presente ya hemos comenzado a cambiar. Los pensamientos que surgen ante las emociones son los que hacen que actuemos de un modo u otro y en la mayoría de las veces estos pensamientos son puras creencias adquiridas a lo largo de toda nuestra vida por experiencia propia o por la educación recibida. Vivamos nuestras emociones en presente y todo comenzará a mejorar. (Emociones creativas prácticas 32)

La vida se vive en presente continuo. seamos conscientes de cada momento, cada experiencia y cada emoción

ESCRITURA EMOCIONAL

Una de las actividades que «Emociones creativas» tiene como trasversal, fundamental e imprescindible para el buen desarrollo de la inteligencia emocional es el DIARIO DE SENTIMIENTOS. Escribir a mano hace que se activen diversas áreas de nuestro cerebro potenciando la capacidad visual, la motora, la cognitiva y en este caso la emocional. Somos conscientes lo qué sentimos, vivimos y hacemos con tan sólo dedicar un espacio y tiempo al diario todos los días.

Cuando escribimos lo que sentimos, nos adentrarnos en nuestro ser, regalándonos el tiempo necesario para ser conscientes de cómo estamos. Utilicemos el diario de sentimientos siempre