¿POR QUÉ EN PRESENTE?

Lo primero es preguntarnos: ¿Qué es el presente? El presente es el aquí y ahora en el que estamos viviendo: un saludo, un aroma, una sonrisa, una caricia, en definitiva, una emoción (porque las emociones se viven y sienten en presente). Y es que el es el único tiempo que se puede ver con claridad, es real.

Por eso, hay que vivir el presente siendo conscientes de cada momento, de cada experiencia y acontecimiento para valorar lo que somos y tenemos. Solamente existe el presente. Para nosotros tiene que ser una prioridad vivir en el aquí y el ahora. ¿Cómo? Al principio no es sencillo, se trata de dirigir nuestro pensamiento hacia lo que está realmente sucediendo y llegar a ser cada día más “conscientes”, no perder nada de lo que estamos viviendo. La vida es demasiado importante como para no disfrutarla, llena de momentos increíbles que hay que vivirlos intensamente y jamás olvidarlos, porque es gracias a ellos por lo que somos como somos y estamos donde estamos. Ayudamos, compartimos, reímos, vivimos y amamos en presente.

Vivir en el momento presente es uno de los secretos para lograr nuestro bienestar. ¿Cómo podemos aprender a vivir el presente? Pasamos mucho tiempo entre el pasado y el futuro, perdiendo de vista lo único que realmente importa y existe: el ahora. Llenamos el presente con culpas y remordimientos del pasado, y añadimos incertidumbres y preocupaciones del futuro. Esta mezcla peligrosa puede llevarnos a altas dosis de angustia, ansiedad e insatisfacción. Comparamos nuestras sensaciones actuales con experiencias pasadas o nos imaginamos las futuras, lo que nos impide disfrutar del presente plena y conscientemente. Cada momento es único, hay que vivirlo de este modo. Enfocarse en las tareas de hoy, tomando el tiempo necesario. La clave para disfrutar cada instante radica en hacer menos, pero disfrutarlo al máximo.

No podemos anticipar cuántos momentos felices experimentaremos. Mañanas como las vividas hace un tiempo, conversaciones con viejas amistades o saborear un plato delicioso, todo esto no está garantizado, pero, ¿Y si nos enfocamos en disfrutar de lo que tenemos hoy? A veces olvidamos que las experiencias positivas son limitadas cuando nos pasamos la vida planeando el próximo capítulo. Es importante hacer planes cuando sea necesario, pero no a expensas de sacrificar el momento presente. Porque es en el hoy, desde lo que tengo y soy desde lo que puedo marcarme objetivos y metas. Avancemos siempre y que nuestra historia sea solamente un recurso, no un lastre, para crecer y aprender. Y el futuro un lugar para soñar y marcar esos objetivos y metas…pero es el PRESENTE lo realmente importante.

Cuando aprendemos a vivir en PRESENTE vemos como la vida cotidiana comienza a tener sentido y a convertirse en un regalo porque todo nos hará sentirnos vivos. Seremos más optimistas y felices. Esto generará a muestro alrededor un ambiente acogedor y seremos también un regalo allá donde nos encontremos.

Somos en presente continuo y recorremos el camino de nuestra vida paso a paso, experiencia a experiencia.

PROPUESTA DE TRABAJO: en esta ocasión te propongo que trabajas la conciencia plena, que vivas el momento sintiendo cada instante, experiencia, encuentro, avance… PARA y dedica un buen rato para hacer los siguientes ejercicios.

  1. Vivir el presente sabiendo que la mayoría de las situaciones no son positivas ni negativas, son tus expectativas, experiencias y percepciones las que inclinan la balanza en uno u otro sentido. ¿Cómo estás en este momento? ¿Qué sientes? ¿Cómo te sientes?
  2. Recuerda que cada momento es único e irrepetible, que jamás volverás a vivir, sea agradable o desagradable, vívelo como si fuera el primero y el último. El truco para saborear cada instante consiste en hacer menos pero disfrutando más. ¿Dedicas tiempo en tus actividades para saborear lo bueno? ¿En las dificultades o problemas eres capaz de vivir el momento con serenidad?
  3. La vida es un instante, un suspiro, un parpadeo…vivir en presente es darle a la vida y a nuestros días la importancia que se merecen. Somos en presente continuo.
  • Saluda a todo el mundo, si es posible con un buen apretón de manos, un abrazo, una sonrisa… Hazte presente para los demás, eres un regalo.
  • Agradece cada cosa, persona o acontecimiento que vaya sucediendo por muy pequeño e insignificante que sea. Es otra forma de ser presente y de hacerte presente.
  • ESCRIBE EN EL DIARIO, el diario de sentimientos.
  • En el enlace tienes más actividades ENLACE

La Gestión Emocional: Un viaje al mundo de las emociones

Las emociones, además de ayudarnos a estar atentos a nuestro entorno, también nos permiten conocernos mejor al identificar como reaccionamos a diferentes estímulos tanto internos como externos. La memoria retiene la experiencia a esas respuestas y nos ayuda a anticipar nuestro comportamiento en situaciones similares. Por eso, el primer paso para la gestión emocional es el reconocernos en lo que sentimos y cómo actuamos.

La gestión emocional es un aspecto fundamental en nuestra vida cotidiana. Aprender a manejar nuestras emociones de manera efectiva puede marcar una gran diferencia en cómo nos sentimos, cómo interactuamos con los demás, cómo manejamos las situaciones estresantes y que decisiones tomamos. Algunas ideas que nos pueden ayudar a mejorar la gestión emocional:

Identificar la emoción. El primer paso para una buena gestión emocional es reconocer lo que estamos sintiendo. Esto puede parecer muy simple, pero a menudo es lo más complicado. Podemos confundir nuestras emociones o, en muchos casos, intentar ignorarlas. Por eso, es fundamental e imprescindible contar con un amplio vocabulario emocional que nos ayude a desarrollar una mayor conciencia de las emociones y a identificar cómo somos cuando sentimos determinadas emociones.

Explora la Emoción. Una vez que hayamos identificado lo que estamos sintiendo, es importante explorar esa emoción. ¿Qué nos quiere decir? ¿De qué nos está advirtiendo? Las emociones tienen una determinada función para adaptarnos, advertirnos, protegernos… A menudo, nos están diciendo algo sobre nosotros mismos, nuestras necesidades o nuestro entorno. Al explorar las emociones, podemos empezar a entender lo que necesitamos para afrontar determinadas situaciones.

Respondemos a la Pregunta: ¿Qué Necesito? Después de reconocer y explorar las emociones, el siguiente paso es responder a la pregunta: ¿Qué necesito? Esto puede implicar necesidades físicas, como descansar o comer, necesidades emocionales, como consuelo o apoyo, o necesidades mentales, como necesitar un cambio de perspectiva o de pensamiento. Al identificar y atender las necesidades, podemos empezar a gestionar lo que sentimos de manera más efectiva.

Actúa en Consecuencia. El siguiente paso es actuar en consecuencia. ¿Qué podemos hacer para cuidar nuestra salud física, mental y emocional? Es uno de los momentos de la gestión emocional que nos aporta diferentes formas de afrontar lo que sentimos. Puede implicar hablar con un amigo, hacer ejercicio, practicar la meditación o buscar la ayuda de un profesional. Recordemos, que pedir ayuda y tomar medidas para cuidar de uno mismo, es parte de una sana gestión emocional. Las emociones también nos «hablan» de necesidades vitales y tenemos que escucharlas.

En definitiva. Tenemos que experimentar todas y cada una de las emociones. De hecho, es normal y saludable hacerlo. Lo importante es el cómo respondemos a estas emociones. Al afrontar y comprender lo que sentimos, estamos mejor equipados para gestionar cualquier situación que se nos presente, tendremos las herramientas necesarias. Así que recordemos, cuidar de nuestra salud emocional es fundamental para llevar una vida plena y equilibrada.

Imaginemos que desde pequeños nos hubieran enseñado a gestionar adecuadamente lo que sentimos, ¡imaginemos cómo sería la vida! Pero nunca es tarde para empezar. Con un poco de paciencia y practicar, practicar, practicar, todos podemos ser maestros de nuestras emociones y vivir en plena armonía con nosotros mismos y con los demás. Si además, contamos con un guía que nos acompañe en el proceso, esas emociones serán una fuente de información en nuestro crecimiento personal.

Cuanto más atentos estemos a nuestros sentimientos, mejor podremos gestionarlos

PROPUESTA DE TRABAJO: La Inteligencia Emocional y la gestión de emociones son como un espejo que te muestra tu verdadero yo.

1. Aprende a diferenciar lo que puedes controlar de lo que no, ¡y céntrate en lo que realmente importa! Te propongo crear un «emocionario», una especie de diario emocional donde anotas lo que estás sintiendo y por qué. Poner nombre a lo que sientes, cómo te hace sentir y cómo actuar ante este sentimiento. ENLACE

2. Pon toda tu atención en el aquí y el ahora, ¡es una receta infalible para encontrar la calma! para ello cuentas con la respiración consciente como una técnica siempre a mano, fácil de utilizar y muy barata. ENLACE

3. Reserva un ratito al día para lidiar con tus preocupaciones y evita que te roben la paz. Trabaja el diario de sentimientos como una herramienta muy poderosa de gestión emocional. ENLACE

4. ¡Encuentra tu escape emocional en la meditación, el yoga o cualquier hobby sano que te haga vibrar! ENLACE

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SOMOS EN EL DÍA A DÍA

¿Cómo afecta a nuestra vida cotidiana y diaria la inteligencia emocional? Las rutinas y costumbres que tenemos ya como un hábito de vida, nos hace acostumbrarnos a que todo sea como es y a ser como somos y no nos paramos a pensar si esta vida es la que quiero y si soy lo que quiero ser. Enfrentarnos a nuestra realidad puede ser muy duro, quizá descubramos que no nos gustamos, que lo que vemos no es lo que soñamos ser. Conocerse es la más importante y decisiva decisión que debemos tomar.

Por ese motivo, es imprescindible trabajar el autoconocimiento. Cuando nos conocemos y reconocemos tal y como somos en los diferentes ámbitos de nuestra vida cotidiana, si además sabemos cuáles son nuestras emociones y las identificamos, nos costará muy poco reconocerlas en los demás y, por consiguiente, evitar reacciones poco deseables en ciertas ocasiones en las que perdemos el control y nos generan problemas de lo más absurdos. Debemos encontrar las herramientas necesarias para reaccionar adecuadamente, convertir muchos de los momentos complicados y difíciles de nuestro quehacer diario en oportunidades para cambiar, aprender y mejorar como personas

Pero es que, además, en nuestra vida cotidiana nos encontramos con situaciones en las que, si contáramos con buenas habilidades sociales, nos diferenciaríamos mucho de los demás. Potencialmente todos contamos con estas habilidades, pero es necesario ser conscientes del impacto que tenemos en los demás y trabajara diario y con insistencia nuestro modo de relacionarnos con los demás con naturalidad y eficacia poniéndolo en práctica.

Seamos conscientes que cambiar hábitos es complicado y costoso pero no imposible. Tenemos que tener muy claro que queremos cambiarlos porque nuestra vida mejoraría con ello. Es recomendable que hagamos una lista razonable de los hábitos que queremos cambiar, los que queremos introducir o de aquellos que nos gustaría seguir mejorando. Uno a uno y sin prisa, para evitar muchas frustraciones por querer cambiar mucho y rápido. Mejor empecemos con un par de hábitos, los que creemos que serán más fáciles de cambiar y los vamos incorporando de forma progresiva: uno nuevo cada semana, cada quincena, o cada mes, dependiendo del tipo de hábito o de las prioridades.

Decía Aristóteles que somos lo que hacemos día a día. De modo que la excelencia no es un acto, sino un hábito. Por tanto, nuestros hábitos, malos o buenos, nos definen.

PROPUESTA DE TRABAJO: Te invito a realizar varias tareas, rutinas que te ayuden a vivir el día a día con serenidad y crecimiento personal

  • Durante un tiempo, anota utilizando el diario de sentimientos, todo lo que vives en el día. Fíjate minuciosamente en cada uno de los momentos del día, en tus reacciones y actitudes, pensamientos y sentimientos, etc. y pregúntate: “¿Quién soy?”“¿Cómo soy?” Y si no te gusta lo que ves, cambia
  • Otra actividad que te ayudará a mejorar es el responder a esta pregunta cada vez que te enfrentes a una situación complicada ¿Qué comportamientos, acciones tengo en esos momentos? y observa, sobre todo, las consecuencias. Posiblemente los resultados no son los que tú deseas. Pues bien, ¿Qué puedes hacer? Lo principal es que quieras verdaderamente cambiar esa situación; busca la motivación, el para qué deseo que eso cambie desde otra perspectiva y buscar las herramientas que mejor te funcionen y que vas a hacer la próxima vez: ¿Qué vas a hacer corporalmente?¿En qué vas a centrar tu atención, tus pensamientos?¿Cómo te vas a expresar y qué vas a hacer de manera diferente?
  • Por ultimo, e invito a reflexionar sobre cómo te manejas con tus habilidades sociales en tu vida de cada día, en lo cotidiano y habitual: Escuchar, ser amable, respeto a las opiniones, comprensión, paciencia, proximidad, atención, empatía, autenticidad, etc. Haz una buena reflexión y mira en si tienes que mejorar o cambiar algunos hábitos y costumbres.

DESCONECTAR PARA CONECTAR: VACACIONES

Las vacaciones son un espacio privilegiado para dedicar tiempo a practicar nuestro ser emocional. Salimos del estrés, de la rutina del día a día, de unos meses de confinamiento y teletrabajo y necesitamos urgentemente desconectar para «CONECTAR» con lo que realmente importa, nosotros mismos y la VIDA. Las vacaciones, son días de descanso y nos facilitan poder dedicar tiempo a nosotros mismos y a los demás. Tenemos un sinfín de actividades que nos pueden ayudar a crecer emocionalmente y como personas. Descansar, contemplar, aprender… Dedicar tiempo a sentir, a hacer silencio y descansar. También para potenciar nuestra capacidad creativa y regalarnos TIEMPO de calidad. No perdamos ni una sola oportunidad de las vacaciones para sentir con fuerza y gozar de cada uno de los regalos que nos ofrece la vida y, así, regresar con energía renovada, alegría contagiosa y mucho optimismo realista.

Las vacaciones nos ayudan a conectar con nosotros mismos, con los demás, con la naturaleza y con Dios

PROPUESTA DE TRABAJO

La gran herramienta emocional del proyecto «Emociones creativas» es el «diario de sentimientos» Propongo, un año más, hacer un diario de VACACIONES, enfocándonos en las pequeñas y grandes cosas que van sucediendo cada día.

  • Empieza por conseguir un diario diferente al que ya tienes para llevar a cabo esta actividad vacacional. Tiene que ser bonito y cómodo para llevar en el bolso. Puedes utilizar el formato digital si tienes tablet u otro dispositivo móvil de los que cuentan con un lápiz para escribir, si no es así, no nos sirve.
  • Comienza por los preparativos, los planes de vacaciones, todo lo que has hecho o estás haciendo para planificar tu tiempo de vacaciones. Muchas veces los preparativos son igual o más importantes que las propias vacaciones, porque la ilusión y la alegría es muy grande.
  • Conecta y sé consciente de cada vivencia, aventura, acontecimiento, encuentro, momento, etc. para reflejarlo en el diario, por muy insignificante que te parezca, cada instante cuenta y cuando regreses y mires el diario lo entenderás.
  • Sé lo más creativo y original que puedas. Dibuja, haz mapas mentales, rótulos bonitos, mucho color y, sobretodo, imaginación. No se trata de una tarea cualquiera, es tu álbum de emociones, experiencias, aprendizajes, etc. de tus vacaciones. únicas e irrepetibles.
  • Pega, recorta, fotografía, etc. todo lo que consideres importante o significativo en el diario.
  • Al final de tus vacaciones, relee y revive todo lo que has expresado y sentido en estos días y que están en el diario y, a modo de resumen o titular, saca tus propias conclusiones de este tiempo, expresa lo que sientes reviviendo estos días. Una buena manera de hacerlo aun más profundo como experiencia es compartirlo con otros.
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  • ¿Te animas? ¡¡¡FELIZ VACACIONES EMOCIONALES!!!

BUSCAR LA SOLEDAD

¿Cómo qué buscar la soledad? Pues sí, pero la soledad positiva, la buscada y la productiva.

La soledad tiene muy mala fama porque la entendemos como sentirse solos y/o aislados. La soledad nos produce mucho miedo porque nos faltan los demás. Necesitamos a los otros para vivir, para realizarnos plenamente como personas y por eso, la soledad no deseada es tan dolorosa. Algunos de los sentimientos que origina el miedo a la soledad es la ausencia, el vacío, la nostalgia, etc… y tendremos que preguntar ¿Qué necesito? ¿Qué puedo hacer? porque podemos estar con mucha gente y, aun así, sentirnos muy solos.

La soledad que tenemos que buscar es la de estar con uno mismo. Sentirse dueños de nosotros mismos. Ser conscientes de quiénes somos. Porque solamente en soledad podremos responder a las grandes preguntas de la vida. Tenemos que aprender a estar con nosotros mismos. Un encuentro con nuestro yo profundo para disfrutar de lo que somos, tenemos, pensamos, sentimos y, también, a enfrentarnos a nosotros mismos y aprender de los errores, a respetarnos y querernos. Necesitamos tiempo de silencio y soledad para nuestro «mantenimiento» diario de nuestro ser.

La soledad buscada nos hace más creativos, potencia nuestra concentración y la búsqueda del sentido de nuestra vida ¿Dónde estoy? ¿por dónde voy? ¿hacía dónde voy?

La soledad es la prueba de que estás buscando el ser la mejor versión de ti mismo

PROPUESTA DE TRABAJO: Una herramienta que llevo mucho tiempo ofreciendo. El diario de sentimientos para que la soledad sea más productiva. Además, una serie de recomendaciones para no temer la soledad:

  • Busca la soledad para conocerte mucho mejor. Para mirar hacia adentro y descubrir tus virtudes, tus pasiones, talentos…
  • En soledad trabaja la gestión emocional. Practica técnicas de respiración consciente, relajación, contemplación…crea una verdadera la paz interior
  • Disfruta de la mejor compañía del mundo, tú mismo/a y genera un diálogo interno positivo hacia ti mismo/a
  • Sé agradecido con lo que tienes y cuentas en tu vida, aprovecha los ratos de soledad para darte cuenta de todo lo hermoso y valioso que tienes.
  • Refuerza tu autoconcepto mirando también las cosas que debes mejorar, cambiar o eliminar de tu vida siendo responsable de tus decisiones y actos.

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PARAR PARA SENTIR, ENTENDER Y COMPRENDER

Parar es una necesidad vital. ¿Para qué parar? Para descansar, mirar y mirarnos, contemplar, reflexionar y decidir… para preguntarnos por dónde vamos, cómo vamos y para qué vamos. Parar para entender y comprender, para mirarnos y mirar el cómo estamos, cómo nos sentimos y decidir. No se trata de desconectar, sino de dedicarnos un tiempo para nosotros mismos. Al contrario, nos ayudará a conectar con nuestro yo más profundo y a descubrirnos.

El silencio, junto con la respiración consciente, son dos herramientas con las que contamos para aprender a parar y simplemente ser estando.

La mejor forma de prevenir sentimientos o pensamientos negativos es la “meditación”, porque disminuye nuestra ansiedad y estrés ante los acontecimientos. Cuando hablamos de meditar no tiene por qué ser esa forma oriental de trascendencia e incluso abandono. No, hablamos de algo más sencillo y simple: parar y respirar correctamente; dejar que nuestro cuerpo, mente y sentimientos se serenen y tranquilicen. Se trata de vivir el momento y ser conscientes de nuestro ser.

COMENZAMOS: A lo largo de estos días busca un espacio, un tiempo, un lugar para parar, descansar y simplemente estar. Lo podemos hacer solos o con otros y que alguien dirija el ejercicio.

  1. Tenemos que querer realizar esta actividad, desear parar y simplemente respirar. Si lo vamos a hacer con otros tenemos que pedirles que lo hagan lo mejor posible. Se aprende haciendo, practicando y con el tiempo. Paciencia y más paciencia.
  2. Acomoda un lugar en tu casa con alfombras, velas, cojines, etc. y si no es posible, decora un poco el espacio y lo realizas sentado en un silla.
  3. Con música de relax o sin música, sentados o tumbados colocamos las plantas de los pies bien pegados al suelo, son nuestra toma de tierra. Espalda recta, cuello sin tensión y mandíbula inferior suelta para que la lengua se coloque en el interior de nuestra boca sin tensión. Cerramos lo ojos y sin prisa, sin agobio comenzamos a ser conscientes de nuestra respiración para hacerla poco a poco más lenta y profunda, que nos tranquilice y serene. Dedica el tiempo que necesites.
  4. Colocamos los codos pegados al cuerpo y ponemos las palmas de las manos una frente a la otra como si sujetáramos un balón. Las manos sin tensión. En el caso de estar tumbados lo mismo, pero con los codos en el suelo. Nos concentramos en el punto central de la palma de las manos durante un buen rato sintiendo ese punto central y muy despacio, sin apenas movimiento iremos acercando las manos hacia nuestro pecho, nuestro corazón. Cuando lleguemos simplemente nos quedamos, disfrutamos del momento, de la paz y la quietud. Y descansa, goza del instante, del momento.
  5. Nos estiramos, desperezamos, bostezamos y abrimos los ojos. Es el momento para hacer el diario de sentimientos ¿Cómo estoy? ¿cómo me siento? ¿Qué puedo hacer? ¿Qué necesito?….y todas las cuestiones que desees escribir y describir. Podemos decorar el diario con dibujos, emijis, etc y si lo hacemos con otros, compartir algunas de las cosas que hemos escrito.

A practicar y a vivir con intensidad estos momentos de parar y respirar.

Respirar, lenta y profundamente, ser conscientes de nuestra vida, nuestros sentimientos y pensamientos. Parar y sentir

LAS VACACIONES EMOCIONALES

Como dice mi gran mentor José Mª Toro, nos han secuestrado el descanso. Y es cierto, incluso en nuestros periodos de descanso y vacacionales nos llenamos de tareas y actividades que no nos facilitan vivir y, sobre todo, disfrutar de un tiempo para nosotros mismos en el que hacer aquello que realmente nos hace ser y estar bien.

El descanso real siempre es un volver sobre uno mismo y recuperarse, es decir, recuperar el ser

«Descanser, descansar para ser» José Mª Toro (2010)

Descansar se convierte para nosotros en una necesidad vital para poder ser y estar bien. Las vacaciones son un espacio privilegiado para dedicar tiempo a nuestro SER desde la vivencia de lo emocional. Salimos del estrés, de la rutina del día a día y esto nos facilita dedicar tiempo a nosotros mismos y a los demás. Un sinfín de actividades que nos ayudan a crecer emocionalmente y como personas para ese encuentro personal con nuestra esencia en el que descubriremos si realmente somos quienes queremos ser. Descansar, contemplar, aprender… Dedicar tiempo a sentir y desconectar de aquello que nos distrae, confunde y agota. No perdamos ni una sola oportunidad de las vacaciones para sentir con fuerza y gozar de cada uno de los regalos que nos ofrece la vida y, así, regresar con energía renovada, alegría contagiosa y mucho optimismo.

En vacaciones comparte, sal, ríe, contempla, descansa, disfruta, viaja, pero, sobre todo, vive sintiendo.

Más emociones creativas (Prácticas 43)

PROPUESTA DE TRABAJO Propongo una actividad que ya trabajamos pero adaptada a este tiempo de descanso. Se trata de un diario de sentimientos vacacional.

  1. Prepara un cuaderno y decóralo como tu diario de vacaciones. A lo largo de la actividad podrás ir incorporando tantas cosas como quieras en el diario: fotos, tiques, postales, recortes de prensa, flores…
  2. Muy importante poner siempre la fecha y si es posible la hora o momento de la jornada. El objetivo de esta actividad es ser conscientes de cada momento y vivirlo con todo nuestro ser.
  3. Comienza por los preparativos, los planes de vacaciones, todo lo que has hecho o estás haciendo para planificar tu tiempo de vacaciones y termina con una reflexión con las preguntas ¿Con qué me quedo de este tiempo? ¿Qué he me llevo?
  4. Cada vivencia, aventura, acontecimiento, etc. lo reflejarás en el diario, por muy insignificante que te parezca.
  5. Sé lo más creativo y original que puedas. Dibuja, haz mapas mentales, rótulos bonitos, mucho color y, sobre todo, imaginación. No se trata de una tarea cualquiera, es tu álbum de emociones, experiencias, aprendizajes, etc. de tus vacaciones.
  6. Al final de tus vacaciones, relee y revive todo lo que has expresado en el diario y, a modo de resumen o titular, saca tus propias conclusiones de este tiempo.

NOTA: Puedes utilizar el formato digital si tienes Tablet u otro dispositivo móvil. De este modo lo puedes compartir con otros e incorporar fotos.

OTRA PROPUESTA: enlace

LA ESCRITURA QUE NOS SANA

En la entrada anterior veíamos que es desde el presente donde podemos solucionar y vivir cada acontecimiento de nuestra vida, nuestro ser emocional. Ser conscientes de nuestro presente es vivir AHORA. Escribir lo que nos pasa, lo que sentimos y vivimos nos ayuda a comprendernos y a entender mejor nuestra vida en este momento concreto de nuestra vida. Consiste en contextualizar lo que sentimos y pensamos en este momento concreto, presente, con las circunstancias específicas y reales. Sabemos cuáles son las consecuencias que tienen en nuestro estado de ánimo y en nuestras acciones porque lo expresamos por escrito.

Desde hace unas décadas, el profesor de la Universidad de Texas, el psicólogo James W. Pennebaker, ha demostrado que los ejercicios de escritura emocional no solamente facilitan la tarea de mejorar nuestra salud psicológica, sino que, al poner por escrito lo que sentimos nos permite comenzar a, primero, ser conscientes de nuestro ser emocional y sus consecuencias en nuestra vida , segundo, poner en funcionamiento a nuestro cerebro para buscar un equilibrio emocional que nos permita ser y estar mejor.

El diario de sentimientos que ofrecemos en el proyecto «emociones creativas» es una manera creativa, expresiva, narrativa, artística y sencilla para crear un espacio en el que poder expresarnos con total libertad y desahogarnos si es necesario, celebrar nuestros éxitos y logros, evaluar nuestro camino hacia nuestros objetivos, tomar decisiones, buscar herramientas….

Libera tus emociones y sentimientos escribiendo
y expresando todo lo que sientes con creatividad.

«Más emociones creativas» (Prácticas 7)

PROPUESTA DE TRABAJO: El diario de sentimientos es quizá una de las herramientas de trabajo personal emocional con el que comienza el proyecto «emociones creativas» y que a lo largo de todo nuestro recorrido por las prácticas y actividades aparece como un recurso imprescindible. En la entrada anterior ya lo trabajamos y ahora es el momento de darle todo el significado y la importancia.

  1. Si ya trabajas con el diario de sentimientos, te sugiero que leas algo de lo que escribiste hace algunos meses y, desde el presente, describe quién eras y quién eres, qué has aprendido en estos meses y qué has hecho para crecer y avanzar.
  2. En este enlace tienes, de manera muy pedagógica, las instrucciones para comenzar a utilizar en tu vida y para tu vida el diario de sentimientos

MI DIARIO DE SENTIMIENTOS

La gran herramienta para una sana inteligencia emocional es el diario de sentimientos. Escribir lo que nos está pasando estos días de cuarentena, lo que sentimos y vivimos nos ayuda a comprendernos y a entender mejor esta situación y toda nuestra vida. Consiste en contextualizar lo que sentimos y pensamos en este momento concreto, presente, con las circunstancias específicas y reales. De este modo sabremos cuáles son las consecuencias que tienen en nuestro estado de ánimo y en nuestras acciones porque lo expresamos por escrito. Todo está en dejarnos llevar por las emociones y los pensamientos después de un momento de relajación, concentración, meditación… y escribir, escribir, escribir… Sin censurarnos ni preocuparnos por el estilo o la forma, solo escribir y expresarse. Lo tenemos que hacer todos los días a una hora más o menos concreta, muy importante poner siempre la fecha. Este trabajo nos servirá porque ponemos en palabras el cómo estamos de manera objetiva y lo relacionamos con nuestra vida y nuestros actos. Es volver a“vivir”ese sentimiento y reconocernos, para poder gestionar mejor nuestra vida emocional y seguir adelante. Este diario será única y exclusivamente para estos días y nos ayudará en el futuro a entender y comprender muchas cosas que en este momento lo tenemos muy claro y son causa de inquietud e incluso angustia. Mi recomendación es que cuando realicemos o estemos en situaciones especiales: viaje, retiro espiritual, vacaciones, etc hagamos un diario para ese momento.

COMENZAMOS: Los que ya están trabajando con esta herramienta les será muy sencillo el trabajo que propongo. Necesitamos un cuaderno o hacemos una nosotros mismos con folios y cartulina o cualquier material que tengamos a mano, cuanto más creativos mejor. Hay que preparar el diario con las preguntas fijas contestando como mínimo la primera, la tercera y la última, aunque recuerda que son solamente una guía para expresarte, pero tienes la libertad absoluta para escribir y desahogarte todo lo que quieras.

  • ¿Qué siento en estos momentos? ¿Cómo estoy? ¿cómo me siento? Lo explico al máximo: dónde lo siento, cómo lo siento, cómo afecta a mi vida…
  • Algo bueno y algo malo que me ha pasado. Algo a alguien que no quiero olvidar.
  • Algo que puedo hacer para motivarme, animarme
  • Un momento en el que he perdido el control, qué pasó, que he hecho para solucionarlo
  • ¿Qué necesito en estos momentos para estar del 10? ¿Qué puedo hacer para lograrlo?
  1. Dedica un momento a relajarte y concentrarte. Utiliza la respiración como medio para lograrlo. Ya te he enseñado a relajarte, pues practica.
  2. Sin prisa leemos las preguntas para comenzar a hacer memoria y traer a este momento los sentimientos que han ido apareciendo hasta este momento.
  3. Comienza a escribir, recuerda poner la fecha. Sin censura y con todo detalle, al principio cuesta un poco, pero con el tiempo vamos adquiriendo la capacidad de hacerlo como algo normal.
  4. Decora, subraya, pinta, etc… el texto una vez que lo hayas escrito, de este modo te servirá para hacerlo más bonito y repasarás lo que has escrito.
  5. Cada dos o tres días relee lo que escribiste en días anteriores para ver si tu estado emocional va mejorando.
  6. Sobre todo disfruta de la actividad. Si lo hacemos con otros se puede compartir algunas de las cosas que hemos escrito y si es con los más pequeños, preparemos dibujos, emojis, etc. que expresen el cómo están y que pinten, decoren, creen.

Escribir lo que sentimos nos ayuda a conocer y explorar nuestras emociones y pensamientos sin censurar ni juzgar y comenzamos a vivir más conscientemente

PARAR PARA SENTIR

El invierno nos invita a dedicar un tiempo para parar, descansar, reflexionar… un tiempo para recargarse y reencontrarse. Si paramos podemos ver y sentir por dónde vamos, cómo vamos y hacia dónde nos dirigimos. Profundizar en lo más hondo de nuestro ser y sentirnos. Es el momento del silencio exterior e interior, de descansar, cuidarnos y querernos. Invito a dedicar un momento al día para hacer este ejercicio tan importante y necesario en nuestra vida. El diario de sentimientos es un gran aliado para este tiempo. Tanto en «Emociones creativas»  (Prácticas 4) como en «Más emociones creativas» (Prácticas 6) nos encontramos con prácticas y actividades para facilitarnos este ejercicio.

Cada día, cada momento tenemos que vivirlo con intensidad para ser conscientes de nuestra vida, por eso es imprescindible PARAR, descansar y reponer energía