LA VIDA COMO UN CARNAVAL

¡La fiesta más grande del año está a la vuelta de la esquina! El Carnaval es pura magia, llena de música, color y fantasía. Además, es una celebración con mucha historia y tradición, ¡una oportunidad perfecta para disfrutar! Potenciemos nuestra creatividad con disfraces originales, interpretando personajes y siempre con los demás ¡Qué fiesta tan emocionante! Así que no lo pienses más, ¡es hora de poner manos a la obra y comenzar el carnaval!

Pero, ¿Qué sucede cuando termina el carnaval y seguimos utilizando máscaras, representando personajes? Es una realidad, que por desgracia ocurre y nos ocurre ¿Es todo lo que vemos verdadero? En la mayoría de las veces nos presentamos al mundo como las personas que queremos que vean, pretendiendo que todo en nuestras vidas es perfecto. Utilizamos máscaras para ocultar nuestras debilidades y carencias, y para obtener la aprobación y aceptación de los demás y de nosotros mismos. Pero, ¿realmente necesitamos usarlas? Muchas de estas máscaras las usamos sin darnos cuenta, son casi parte de nuestra personalidad, pero no de nuestra identidad. Y cuando se rompen, descubrimos nuestro verdadero «yo», desenmascarándonos ante los demás y también ante algunos aspectos de nuestra vida que desconocíamos.

La propuesta es que en lugar de ocultar nuestros miedos y carencias detrás de nuestras máscaras, aprendamos a expresarnos con confianza y libertad, sin temor a ser vulnerables. ¿Por qué es importante ser auténtico y no usar máscaras en nuestra vida? Pero, ¿por qué creemos que tenemos que ponernos máscaras ante los demás y nos cuesta mostrar lo maravillosos que somos? Porque no dedicamos tiempo a autoconocernos, a conocer nuestros talentos, dones y capacidades que nos definen y nos hacen ser nosotros mismos. Tenemos que aprender a quitarnos las máscaras para vivir nuestras vidas con autenticidad. No hay nada más valioso que ser nosotros mismos y mostrar nuestra identidad sin ningún tipo de filtro.

A menudo, disfrazamos nuestras emociones reales detrás de una máscara, protegiéndonos de las miradas, opiniones y juicios de los demás. Es nuestra manera de ocultar nuestros verdaderos sentimientos y nuestra forma natural de comportarnos. ¡Pero no más! Es hora de que dejemos caer la máscara y dejemos que brille nuestra verdadera personalidad. ¿Qué nos frena para no quitarnos las máscaras? El miedo, por eso, el primer paso que debemos dar es entender por qué nos ponemos una máscara y comprender los miedos que hay detrás de ella. Y lo segundo es conocer las consecuencias del uso de máscaras, sobre todo emocionales, porque cuando utilizamos máscaras emocionales, nos estamos engañando al pensar que somos los personajes que representamos y perdemos nuestra verdadera esencia y debilitamos nuestro ser auténtico.

¡Es hora de quitarse la careta y dar un paso hacia la autenticidad! El camino hacia la verdadera identidad comienza por escucharnos y escuchar nuestro interior y reflexionar sobre quiénes somos. Se trata de un auténtico viaje hacia el autoconocimiento. Y cuando descubrimos a nuestro «yo» verdadero y las máscaras que lo ocultan, todo cambia drásticamente. Necesitamos permitir que nuestro «yo» se tambalee de vez en cuando para reconocernos. Ser conscientes de nuestro verdadero yo y evitar caer en una vida en la que todo es apariencia y postureo. La transformación comienza cuando buscamos nuestra verdadera identidad y, aunque pueda ser angustioso, experimentar la vida sin personajes como una oportunidad para encontrar la autenticidad y descubrir quiénes somos realmente. Aceptar nuestras emociones, pensamientos y valores es el primer paso hacia la coherencia y el final de un carnaval permanente.

Ay, no hay que llorar
Que la vida es un carnaval
Y es más bello vivir cantando
Oh-oh-oh, ay, no hay que llorar
Que la vida es un carnaval
Y las penas se van cantando

PROPUESTA DE TRABAJO: ¿Cansado de llevar una máscara emocional? ¡Es hora de desenmascararnos! No nacemos con ellas, así que podemos deshacernos de ellas. ¿Cómo hacerlo? Te presento un ejercicio fácil para empezar:

  • Piensa en las máscaras de tu día a día. Haz una lista de todo lo que te dices en negativo o por miedo y te hace ocultarte tras esas máscaras.
  • ¿Es verdad eso que piensas? Probablemente no. Reflexiona sobre los por qué de esas máscaras y escríbelo en tu diario de sentimientos.
  • Si no es verdad, pregúntate: ¿por qué llevo estas máscaras, cómo me siento? Si me quito esas máscaras ¿Qué sucederá? Probablemente comiences a vivir con autenticidad y con muchos menos miedos. Reflexiona las respuestas y ayúdate del siguiente texto:

Pero, ¡cuidado! El mayor riesgo es la reacción de los demás. Ser auténtico puede asustar a los demás o incluso no gustarles, pero también puede inspirarlos a replantear sus propias vidas. Al final, se darán cuenta de que también tienen el poder de cambiar. Puedes ser un verdadero ejemplo.

Eso sí, cuando te quites alguna máscara recuerda que es para siempre y que las máscaras son para el carnaval. Es una lucha difícil, pero lograrás ser quien eres y no la versión que el mundo quiere que seas.

En definitiva ¡Desenmascárate! Las máscaras emocionales solo nos alejan de nosotros mismos y de los demás, evitando que vivamos plenamente. Piensa en las máscaras que usas y comprométete a quitártelas. Ofrece tus fortalezas y debilidades al mundo sin vergüenza ni arrepentimiento. ¿Te atreves a hacer este ejercicio de autoconocimiento aprovechando estas fechas de carnaval?

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CÓMO CUIDAR NUESTRA SALUD EMOCIONAL DURANTE EL INVIERNO

El invierno nos invita a parar, reflexionar y descansar. Las bajas temperaturas, el mal tiempo y las largas noches nos llevan a mirar hacia nuestro interior y a buscar momentos de soledad y silencio. Durante esta temporada, es importante recuperar nuestro espacio interior y reflexionar sobre aspectos limitados de nuestro ser, como la inseguridad, la distracción o la inconstancia.

El clima puede afectar nuestro estado emocional. Es común experimentar síntomas de falta de energía o concentración. Sin embargo, podemos aprovechar el invierno para revisar nuestros objetivos y planificar cómo alcanzarlos. Recuerda que es importante dedicar tiempo a la reflexión y cuidar nuestra salud emocional siempre, pero especialmente en temporadas en las que parece que todo se ralentiza, oscurece y nos invade la melancolía.

El invierno es una época que nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre nuestras vidas, trabajos y compromisos. Es una buena época del año para la tranquilidad y el reposo, que nos permite enfocarnos en lo que realmente importa: nosotros mismos. Aunque no todos tengamos la habilidad de hacerlo, es importante tomarse el tiempo para meditar y estar en silencio. Durante el invierno, podemos aprovechar la invitación de la naturaleza para descansar, relajarnos y procesar todos los desafíos de nuestra vida. Es una oportunidad para revitalizar nuestro espíritu y nuestra pasión por la vida, para sincronizarnos con esta estación y conectarnos con la energía invernal. Reconocer el descanso como un derecho y una necesidad, en lugar de un lujo, es crucial para nuestra salud física, mental, emocional y espiritual. Es en invierno cuando podemos empezar o continuar nuestro camino hacia el silencio y la quietud, que son las formas más elevadas del descanso.

El invierno es la estación del “descenso”; pero no sólo del descenso de las temperaturas sino también del “abismamiento interior”. El invierno es la estación de la profundidad porque el dinamismo energético ocurre dentro, en lo hondo, en las profundidades de la tierra, en los espacios no visibles.

José María Toro

PROPUESTA DE TRABAJO: Aquí una sugerencia para fomentar la introspección y la calma durante el invierno: (Ayuda a tu clase, equipo, familia…a vivir el invierno)

Sigue estos consejos para cuidar tu bienestar emocional siempre, pero especialmente en invierno, es la estación en la que la naturaleza nos invita a parar:

  • Haz una pausa en tus actividades.
  • Presta atención a tu estado emocional y mental. Reconoce si alguna emoción te está afectando.
  • Recuerda tus metas y lo que valoras en la vida.
  • Dedica un momento para concentrarte en tu respiración y no actúes hasta que te sientas tranquilo, calmado.
  • Regresa a tus actividades diarias, pero ahora con una mente más clara.

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SOMOS EN EL DÍA A DÍA

¿Cómo afecta a nuestra vida cotidiana y diaria la inteligencia emocional? Las rutinas y costumbres que tenemos ya como un hábito de vida, nos hace acostumbrarnos a que todo sea como es y a ser como somos y no nos paramos a pensar si esta vida es la que quiero y si soy lo que quiero ser. Enfrentarnos a nuestra realidad puede ser muy duro, quizá descubramos que no nos gustamos, que lo que vemos no es lo que soñamos ser. Conocerse es la más importante y decisiva decisión que debemos tomar.

Por ese motivo, es imprescindible trabajar el autoconocimiento. Cuando nos conocemos y reconocemos tal y como somos en los diferentes ámbitos de nuestra vida cotidiana, si además sabemos cuáles son nuestras emociones y las identificamos, nos costará muy poco reconocerlas en los demás y, por consiguiente, evitar reacciones poco deseables en ciertas ocasiones en las que perdemos el control y nos generan problemas de lo más absurdos. Debemos encontrar las herramientas necesarias para reaccionar adecuadamente, convertir muchos de los momentos complicados y difíciles de nuestro quehacer diario en oportunidades para cambiar, aprender y mejorar como personas

Pero es que, además, en nuestra vida cotidiana nos encontramos con situaciones en las que, si contáramos con buenas habilidades sociales, nos diferenciaríamos mucho de los demás. Potencialmente todos contamos con estas habilidades, pero es necesario ser conscientes del impacto que tenemos en los demás y trabajara diario y con insistencia nuestro modo de relacionarnos con los demás con naturalidad y eficacia poniéndolo en práctica.

Seamos conscientes que cambiar hábitos es complicado y costoso pero no imposible. Tenemos que tener muy claro que queremos cambiarlos porque nuestra vida mejoraría con ello. Es recomendable que hagamos una lista razonable de los hábitos que queremos cambiar, los que queremos introducir o de aquellos que nos gustaría seguir mejorando. Uno a uno y sin prisa, para evitar muchas frustraciones por querer cambiar mucho y rápido. Mejor empecemos con un par de hábitos, los que creemos que serán más fáciles de cambiar y los vamos incorporando de forma progresiva: uno nuevo cada semana, cada quincena, o cada mes, dependiendo del tipo de hábito o de las prioridades.

Decía Aristóteles que somos lo que hacemos día a día. De modo que la excelencia no es un acto, sino un hábito. Por tanto, nuestros hábitos, malos o buenos, nos definen.

PROPUESTA DE TRABAJO: Te invito a realizar varias tareas, rutinas que te ayuden a vivir el día a día con serenidad y crecimiento personal

  • Durante un tiempo, anota utilizando el diario de sentimientos, todo lo que vives en el día. Fíjate minuciosamente en cada uno de los momentos del día, en tus reacciones y actitudes, pensamientos y sentimientos, etc. y pregúntate: “¿Quién soy?”“¿Cómo soy?” Y si no te gusta lo que ves, cambia
  • Otra actividad que te ayudará a mejorar es el responder a esta pregunta cada vez que te enfrentes a una situación complicada ¿Qué comportamientos, acciones tengo en esos momentos? y observa, sobre todo, las consecuencias. Posiblemente los resultados no son los que tú deseas. Pues bien, ¿Qué puedes hacer? Lo principal es que quieras verdaderamente cambiar esa situación; busca la motivación, el para qué deseo que eso cambie desde otra perspectiva y buscar las herramientas que mejor te funcionen y que vas a hacer la próxima vez: ¿Qué vas a hacer corporalmente?¿En qué vas a centrar tu atención, tus pensamientos?¿Cómo te vas a expresar y qué vas a hacer de manera diferente?
  • Por ultimo, e invito a reflexionar sobre cómo te manejas con tus habilidades sociales en tu vida de cada día, en lo cotidiano y habitual: Escuchar, ser amable, respeto a las opiniones, comprensión, paciencia, proximidad, atención, empatía, autenticidad, etc. Haz una buena reflexión y mira en si tienes que mejorar o cambiar algunos hábitos y costumbres.

TIEMPO PARA EL SILENCIO

Algunas herramientas emocionales que nos pueden ayudar estos días y siempre son las que tienen que ver con el silencio. Contamos con tiempos, épocas, fiestas…que se prestan a hacer silencio, exterior, pero sobre todo interior. Es bastante difícil mantener silencio en nuestras vidas, ni siquiera para los que en algún momento de nuestra vida nos ha tocado estar solos . El silencio tiene muy mala fama y lo consideramos incluso incómodo; y no debería ser así. Necesitamos el silencio para aprender a vivir, sentir y valorar nuestra vida. En un mundo lleno de ruido y distracciones, nuestro cerebro y nuestra vida se llenan de ellos y no nos permitimos comprobar los beneficios que obtendremos si somos capaces de silenciar nuestros pensamientos y sentimientos y descansar, eliminar tensiones, tranquilizar nuestra mente, estar atentos a lo importante, ser conscientes o simplemente estar presentes.

Aprender a mirar y mirarnos desde el silencio y en silencio es una tarea para toda la vida y para cada uno de nuestros días, es conectar con la brújula interior que nos orienta y facilita nuestro ser en el aquí y el ahora. En silencio descubrimos lo esencial y lo que realmente merece la pena. Guardemos silencio.

COMENZAMOS: Nuestro reto es descubrir la forma de permanecer en silencio interior. Callar y escuchar, sentir y descansar. Tenemos que preparar un lugar, un espacio en casa, será nuestro rincón del silencio al que iremos cada vez que necesitemos parar, callar, descansar. Decora el lugar de manera acogedora y cómoda, con velas, cojines, etc. Te ofrezco estas herramientas para trabajar el silencio:

1º Ya lo conocemos, es la técnica de relajación concentración que planteé hace unos días y que es la actividad 1 de mis manuales emocionales. En esta ocasión, sigamos estos pasos, si lo hacemos con otros, uno puede hacer de guía del ejercicio, pero realmente lo importante es hacer silencio.

  • Vas a intentar hacer silencio durante al menos 15 minutos disfrutando al máximo del momento. Si lo hacemos con los más pequeños comenzar por unos pocos minutos y con el tiempo ir aumentado el tiempo.
  • Comienza sintiendo la respiración y haciéndola cada vez más lenta, profunda y tranquila.
  • Una vez sereno y relajado, sé consciente de tu postura, de tu cuerpo, recorre con la mente cada una de las partes de tu cuerpo comenzando por la cabeza.
  • Lento y sin agobio, sin tensión, guarda silencio; escucha a tu cuerpo, a tu mente y a tu corazón. Disfruta en SILENCIO..

El juego del silencio. Consiste en pintar mandalas. Buscamos diferentes mandalas y vamos a dedicar un buen rato (Entre 15 y 20 minutos) a, en total silencio, pintar y decorar un mandala. Seamos totalmente conscientes del momento, de los sonidos, del espacio y el entorno…disfrutar del silencio. El juego consiste en ver quién aguanta más tiempo en silencio, si lo hacemos solos poner un tiempo y repetir tantas veces como sea quiera. Si lo hacemos con otros, en total silencio y por turnos vamos pasando un mandala para que uno lo pinte durante un minuto y se pasa al siguiente, el resto observan en silencio. Sentir el silencio. Colocamos los mandalas en lugares visibles para recordar la importancia del SILENCIO.

3º Para los que celebramos y vivimos la Semana Santa, dediquemos algunos ratos a lo largo del día para:

  • Hacemos la propuesta primera de relajación.
  • Una vez tranquilos y seremos, vamos a meditar sobre el sentido del día con la ayuda de las lecturas o algunas reflexiones que podemos encontrar y después hacer SILENCIO.
  • Leer el Evangelio del día y hacer SILENCIO.
  • Hacer oración-contemplación en total silencio frente a una Cruz o imagen y hacer SILENCIO.
  • Cualquier otra actividad que nos ayude a estar en silencio y a hacer SILENCIO.

Lo verdaderamente importante es VIVIR y SENTIR el SILENCIO para ser y estar mejor. Que no nos de miedo, el silencio es reparador y necesario en nuestras vidas. Busquemos tiempos, espacios y momentos a lo largo de estos días para estar en SILENCIO.

Cuanto más aprendamos a estar en silencio, menos serán los ruidos que nos alejen de nuestra felicidad.

PARAR PARA SENTIR, ENTENDER Y COMPRENDER

Parar es una necesidad vital. ¿Para qué parar? Para descansar, mirar y mirarnos, contemplar, reflexionar y decidir… para preguntarnos por dónde vamos, cómo vamos y para qué vamos. Parar para entender y comprender, para mirarnos y mirar el cómo estamos, cómo nos sentimos y decidir. No se trata de desconectar, sino de dedicarnos un tiempo para nosotros mismos. Al contrario, nos ayudará a conectar con nuestro yo más profundo y a descubrirnos.

El silencio, junto con la respiración consciente, son dos herramientas con las que contamos para aprender a parar y simplemente ser estando.

La mejor forma de prevenir sentimientos o pensamientos negativos es la “meditación”, porque disminuye nuestra ansiedad y estrés ante los acontecimientos. Cuando hablamos de meditar no tiene por qué ser esa forma oriental de trascendencia e incluso abandono. No, hablamos de algo más sencillo y simple: parar y respirar correctamente; dejar que nuestro cuerpo, mente y sentimientos se serenen y tranquilicen. Se trata de vivir el momento y ser conscientes de nuestro ser.

COMENZAMOS: A lo largo de estos días busca un espacio, un tiempo, un lugar para parar, descansar y simplemente estar. Lo podemos hacer solos o con otros y que alguien dirija el ejercicio.

  1. Tenemos que querer realizar esta actividad, desear parar y simplemente respirar. Si lo vamos a hacer con otros tenemos que pedirles que lo hagan lo mejor posible. Se aprende haciendo, practicando y con el tiempo. Paciencia y más paciencia.
  2. Acomoda un lugar en tu casa con alfombras, velas, cojines, etc. y si no es posible, decora un poco el espacio y lo realizas sentado en un silla.
  3. Con música de relax o sin música, sentados o tumbados colocamos las plantas de los pies bien pegados al suelo, son nuestra toma de tierra. Espalda recta, cuello sin tensión y mandíbula inferior suelta para que la lengua se coloque en el interior de nuestra boca sin tensión. Cerramos lo ojos y sin prisa, sin agobio comenzamos a ser conscientes de nuestra respiración para hacerla poco a poco más lenta y profunda, que nos tranquilice y serene. Dedica el tiempo que necesites.
  4. Colocamos los codos pegados al cuerpo y ponemos las palmas de las manos una frente a la otra como si sujetáramos un balón. Las manos sin tensión. En el caso de estar tumbados lo mismo, pero con los codos en el suelo. Nos concentramos en el punto central de la palma de las manos durante un buen rato sintiendo ese punto central y muy despacio, sin apenas movimiento iremos acercando las manos hacia nuestro pecho, nuestro corazón. Cuando lleguemos simplemente nos quedamos, disfrutamos del momento, de la paz y la quietud. Y descansa, goza del instante, del momento.
  5. Nos estiramos, desperezamos, bostezamos y abrimos los ojos. Es el momento para hacer el diario de sentimientos ¿Cómo estoy? ¿cómo me siento? ¿Qué puedo hacer? ¿Qué necesito?….y todas las cuestiones que desees escribir y describir. Podemos decorar el diario con dibujos, emijis, etc y si lo hacemos con otros, compartir algunas de las cosas que hemos escrito.

A practicar y a vivir con intensidad estos momentos de parar y respirar.

Respirar, lenta y profundamente, ser conscientes de nuestra vida, nuestros sentimientos y pensamientos. Parar y sentir

LAS VACACIONES EMOCIONALES

Como dice mi gran mentor José Mª Toro, nos han secuestrado el descanso. Y es cierto, incluso en nuestros periodos de descanso y vacacionales nos llenamos de tareas y actividades que no nos facilitan vivir y, sobre todo, disfrutar de un tiempo para nosotros mismos en el que hacer aquello que realmente nos hace ser y estar bien.

El descanso real siempre es un volver sobre uno mismo y recuperarse, es decir, recuperar el ser

«Descanser, descansar para ser» José Mª Toro (2010)

Descansar se convierte para nosotros en una necesidad vital para poder ser y estar bien. Las vacaciones son un espacio privilegiado para dedicar tiempo a nuestro SER desde la vivencia de lo emocional. Salimos del estrés, de la rutina del día a día y esto nos facilita dedicar tiempo a nosotros mismos y a los demás. Un sinfín de actividades que nos ayudan a crecer emocionalmente y como personas para ese encuentro personal con nuestra esencia en el que descubriremos si realmente somos quienes queremos ser. Descansar, contemplar, aprender… Dedicar tiempo a sentir y desconectar de aquello que nos distrae, confunde y agota. No perdamos ni una sola oportunidad de las vacaciones para sentir con fuerza y gozar de cada uno de los regalos que nos ofrece la vida y, así, regresar con energía renovada, alegría contagiosa y mucho optimismo.

En vacaciones comparte, sal, ríe, contempla, descansa, disfruta, viaja, pero, sobre todo, vive sintiendo.

Más emociones creativas (Prácticas 43)

PROPUESTA DE TRABAJO Propongo una actividad que ya trabajamos pero adaptada a este tiempo de descanso. Se trata de un diario de sentimientos vacacional.

  1. Prepara un cuaderno y decóralo como tu diario de vacaciones. A lo largo de la actividad podrás ir incorporando tantas cosas como quieras en el diario: fotos, tiques, postales, recortes de prensa, flores…
  2. Muy importante poner siempre la fecha y si es posible la hora o momento de la jornada. El objetivo de esta actividad es ser conscientes de cada momento y vivirlo con todo nuestro ser.
  3. Comienza por los preparativos, los planes de vacaciones, todo lo que has hecho o estás haciendo para planificar tu tiempo de vacaciones y termina con una reflexión con las preguntas ¿Con qué me quedo de este tiempo? ¿Qué he me llevo?
  4. Cada vivencia, aventura, acontecimiento, etc. lo reflejarás en el diario, por muy insignificante que te parezca.
  5. Sé lo más creativo y original que puedas. Dibuja, haz mapas mentales, rótulos bonitos, mucho color y, sobre todo, imaginación. No se trata de una tarea cualquiera, es tu álbum de emociones, experiencias, aprendizajes, etc. de tus vacaciones.
  6. Al final de tus vacaciones, relee y revive todo lo que has expresado en el diario y, a modo de resumen o titular, saca tus propias conclusiones de este tiempo.

NOTA: Puedes utilizar el formato digital si tienes Tablet u otro dispositivo móvil. De este modo lo puedes compartir con otros e incorporar fotos.

OTRA PROPUESTA: enlace

LO QUE NOS ENSEÑA EL INVIERNO

Somos cuerpo, mente y sentimientos que están en continua relación y todos ellos cambian como el clima y las estaciones. Por este motivo dedicaremos esta práctica a entender y vivir la estación del invierno emocionalmente.

El invierno es la estación para encontramos y reencontramos con nosotros mismos, con nuestro ser interior. Es la estación para parar, descansar, recargar esa fuerza vital que nos impulsa a seguir adelante con nuestra vida, proyectos y metas. Por eso, debemos disfrutar de un tiempo con nosotros mismos y cuidarnos.

El invierno es la estación del descanso en profundidad, el más radical antídoto para el estrés, la angustia y la prisa…Se nos invita, una vez más, a vivir sin prisas… y con pausas, a retomar nuestro «descanso» como un «descenso», a abismarnos en lo profundo, como la semilla

José María Toro «Descanser, descansar para ser» (Desclée de Broumer, 2010)

La naturaleza nos enseña que en invierno todo se ralentiza, se acalla, reposa…y por ese motivo en nuestra vida emocional tenemos que hacer lo mismo. Parece que todo está muerto, sin vida y, sin embargo, lo que la naturaleza nos enseña es que simplemente descansa en silencio; es la pausa para descender a lo profundo y:

  • Tomarse la vida y las cosas con más calma. Descansar, recargar fuerzas. Buscar los espacios y tiempos para simplemente estar en soledad. Aprender a sentir la soledad como un valor, como algo importante para nuestro crecimiento personal y emocional. Aprender a escuchar en soledad nuestro diálogo interno, esos pensamientos, creencias, miedos, sentimientos, anhelos, etc. que mueven nuestra vida.
  • Dedicar tiempo a la reflexión, a mitrar hacia nuestro interior y preguntarnos ¿Quién soy siendo? ¿Cómo estoy? ¿Por dónde voy? etc… El diario de sentimientos es una herramienta que facilitará este espacio.

PROPUESTA DE PRÁCTICAS PARA VIVIR EL INVIERNO EMOCIONALMENTE

  • Parar. Practicar y vivir con intensidad momentos de parar y respirar. De consciencia del SER.
  • El silencio. Solamente en silencio escuchamos nuestra voz interior.

Lo más bello del invierno es el silencio que nos obliga a adentrarnos en nosotros mismos y reconocernos.

DESDE EL SILENCIO

Comenzamos esta semana con las prácticas de silencio con el alumnado de 2º de Bachillerato y aprovecho para animar a hacer silencio en nuestra vida. Busquemos momentos a lo largo de la semana para hacer silencio interior y exterior. En silencio nos encontramos con nosotros mismos, vemos por dónde vamos y cómo vamos, lo que necesitamos y podemos hacer, pero sobre todo escucharnos desde lo más profundo de nuestro ser. Comencemos con pequeños momentos de silencio. No tengamos miedo, el silencio nos cura y ayuda. Prácticas 21 «Más emociones creativas»

Lo más bello del silencio es que nos obliga a adentrarnos en nosotros mismos y reconocernos

PARAR PARA SENTIR

El invierno nos invita a dedicar un tiempo para parar, descansar, reflexionar… un tiempo para recargarse y reencontrarse. Si paramos podemos ver y sentir por dónde vamos, cómo vamos y hacia dónde nos dirigimos. Profundizar en lo más hondo de nuestro ser y sentirnos. Es el momento del silencio exterior e interior, de descansar, cuidarnos y querernos. Invito a dedicar un momento al día para hacer este ejercicio tan importante y necesario en nuestra vida. El diario de sentimientos es un gran aliado para este tiempo. Tanto en «Emociones creativas»  (Prácticas 4) como en «Más emociones creativas» (Prácticas 6) nos encontramos con prácticas y actividades para facilitarnos este ejercicio.

Cada día, cada momento tenemos que vivirlo con intensidad para ser conscientes de nuestra vida, por eso es imprescindible PARAR, descansar y reponer energía

 

ES TIEMPO DE PARAR

Siempre es un buen momento para parar, mirar por dónde vamos y hacia dónde nos dirigimos, pero hay épocas del año que favorecen el poder dedicar tiempo a detenerse y reflexionar sobre las cosas realmente importantes de la vida. Conocerse y reconocerse en el silencio y la soledad. Las vacaciones pueden ser un buen momento. En el manual, las prácticas 4 te ayudarán a trabajar. Comienza por las actividades comunes.

Necesitamos parar, callar, descansar, buscar en silencio nuestra esencia y volver con más fuerza