AQUÍ ESTOY

La empatía se podía definir como la capacidad que tiene una persona para ponerse en el lugar de otra. Es decir, para entender su situación y los sentimientos que está viviendo. Por eso, ser empático no es nada sencillo. Lo primero que tenemos que entender es que si yo no soy capaz de reconocer mis emociones, si no soy consciente de mis pensamientos, etc. difícilmente podré empatizar.

Solemos ser , normalmente, simpáticos, compasivos…pero no empáticos. La empatía supone el ponernos en la situación de la otra persona con el fin de comprenderla. Por eso, requiere que seamos muy respetuosos y tolerantes respetando las decisiones de los demás, aunque nosotros no hubiésemos tomado esas mismas decisiones. Se trata de apoyar, acompañar, respetar y comprender. Entender que cada persona somos diferentes y tenemos unas necesidades acordes a las circunstancias de cada uno.

¿Cómo es y actúa una persona empática?

  • Con el corazón y la mente siempre abiertos que le permite entender las emocionales que generan algunas situaciones en nuestra vida.
  • Entienden (aunque no tienen por que estar de acuerdo) el motivo que lleva a la otra persona a reaccionar tal y como lo hace, intentando comprender el verdadero motivo por lo que la otra persona se siente así, lo que está viviendo, etc.
  • Acompañan desde el corazón a las personas están experimentando un episodio difícil. complicado, injusto… y son capaces de vislumbrar lo que necesitan en ese momento.
  • Calman, sosiegan y acompañan. Rara vez aconsejan, porque saben que ellos no es tienen la solución.
  • Su empatía viene de sus propias experiencias vividas y sentidas a lo largo de su vida. Hablan desde lo que ya han sentido.
  • Son personas humildes y compasivas.

El primer paso para la compasión es darse cuenta de la necesidad de otra persona. Todo comienza con el simple acto de atención. (Daniel Goleman)

PROPUESTA DE TRABAJO: Algunas ideas para ser un poco más empáticos.

  1. El primer paso para ser verdaderamente empático es entenderte a ti mismo. Intenta entenderte, conocerte y ser empático, primero contigo mismo, con tus propios sentimientos, pensamientos y acciones.
  2. Lo segundo, vive sin prejuicios. Esto te facilitará el poder ser respetuoso, tolerante y no juzgan a los demás. Porque aunque no estés de acuerdo con las decisiones de los otros, tienes que entenderles y tomar distancia.
  3. Te propongo un ejercicio muy práctico para vivir los pasos anteriores. Recuerda un problema de alguien cercano a ti y lo escribes en un papel. Ahora haz este mismo ejercicio como si fuera tu problema. Finalmente, vuelve a redactarlo pero sabiendo que el problema es el otro. Podríamos llamar a este ejercicio: “Yo” tengo “tu” problema. Relee los tres textos ¿Qué ha sucedido? ¿Qué notas? ¿Cómo te sientes?
  4. Para saber más ENLACE

¿SOY LO QUIÉN SOY?

El autoconocimiento es el primer pilar y la base de toda nuestra vida personal y emocional. Cuando hablamos de autoconocimiento nos referimos a saber interpretar adecuadamente y reconocer lo que somos, pensamos, sentimos y vivimos para avanzar hacia el pleno desarrollo como personas. El autoconocimiento lo podemos encontrar con distintos aspectos: la autopercepción, la autoobservación, la autoestima y la autoaceptación o autoconcepto. En definitiva es saber identificar, aceptar y comprender quiénes somos y quiénes queremos ser. La buena noticia es que es posible cambiar, mejorar, avanzar…y cuanto más nos conozcamos más sencillo se hará este proceso.

Conocernos bien para regular nuestras emociones, a tomar decisiones desde la realidad de manera más clara y eficaz, a ser conscientes de nuestras limitantes y potenciar nuestras competencias y habilidades. Desde el autoconocimiento, nuestras relaciones interpersonales mejoran y nos facilita la comunicación eficaz.

Buscar la mejor versión de nosotros mismos, desde el amor y el afecto, nos permite encontrarnos con la persona más importante de nuestra vida: Esa persona eres tú mismo.

PROPUESTA DE TRABAJO: Trabajar el autoconocimiento desde la visión que los demás tienen de nosotros.

1. ¿Me conoces? esta actividad está pensada para realizarla con grupos o personas que se conozcan desde tiempo. En grupos de 4 ó 5 pedimos que cada uno se describa de forma sencilla (Con adjetivos) y sin censurarnos. Dedicamos un tiempo en silencio.

Empezamos dando el tiempo suficiente para que cada uno escriba en su hoja los nombres de los miembros de su grupo y junto a cada nombre deberá poner cómo cree que es cada uno de sus compañeros.

Una vez el grupo haya terminado de describir a sus compañeros, cada uno empezará diciendo, primero, su opinión sobre sí mismo:

“Yo creo que soy muy hablador”

Una vez descrito cada uno, comenzará el resto del grupo a decir lo que piensa de él. La persona que recibe estas respuestas las anota en su hoja hasta que todos los del grupo hayan expresado lo que piensan de los demás y escuchado lo que piensan todos de él. Ahora, en esa lista y con su propia definición, completará su «hoja de autoconocimiento» del siguiente modo, siguiendo las definiciones de los demás:

“Yo creo que soy muy hablador…pero sé escuchar cuando es necesario”

Se finaliza la dinámica en el gran grupo comentando qué han sentido durante la descripción de sus compañeros y si se han visto identificados con las definiciones. Este ejercicio sirve para contrastar la imagen propia con la que ven los demás de nosotros mismos, aunque se debe ir con cuidado y asegurarse de que el ejercicio se va a hacer en el grupo con total respeto y siempre pensando en el otro. Por eso, tenemos que hacer un compromiso antes de comenzar para que nadie se ofenda o sienta mal.

Para profundizar ENLACE

EMPATÍA O SIMPATÍA

Normalmente confundimos en nuestras relaciones cotidianas la empatía con la simpatía porque buscamos caer bien, agradar y creemos que estamos empatizando, cuando en realidad es pura simpatía para lograr la aprobación del otro. ¿Entonces qué es la empatía? Es algo mucho m´ças profundo, supone respetar por encima de todo al otro, comprender que todo el mundo es libre de decidir cómo vivir su vida, sus ideas y acciones, que podemos estar o no de acuerdo. Ser empático es saber respetar al otro sin querer cambiarlo y conectar con la otra persona desde lo profundo para darle la oportunidad de expresarse tal y como es y se siente. Es escuchar, observar y respetar, en este orden, es el camino para la empatía.

Para ser empáticos debemos comenzar aprendiendo a escuchar y comprender los sentimientos del otro sin estar tan pendiente de nosotros mismos y de nuestras propias palabras, es decir, siendo conscientes de lo qué viven emocionalmente los demás, evitaremos muchos malos entendidos y ayudaremos más. Pero siempre comenzando por nosotros mismos.

¿Cómo lo haremos? Con la técnica de la entrevista. Si lo haces personalmente tienes que buscar a alguien para realizar la actividad, pero si lo haces en grupo, equipo o en clase, lo divides por parejas.

TAREA: Se trata de, por parejas, hacer una entrevista a modo de periodista de investigación.

1º Se hacen las parejas y se les entrega el dossier con las preguntas que se deben hacer. Primero uno y luego el otro.

2º Cada pareja busca un espacio para realizar la entrevista. Primero nos saludamos cordialmente y comenzamos la ronda de preguntas y respuestas. Sugerencia: como estamos trabajando la empatía tenemos que buscar preguntas que impliquen cierto grado de complicidad e intimidad. Siempre pensando en el grupo (Edad, nivel de relación, etc.)

3º Una vez realizada la entrevista, cada uno preparará la presentación del otro desde la interpretación de las respuestas que ha obtenido de manera creativa y, eso sí, muy EMPÁTICA.

4º Hacemos las presentaciones (Si se ha hecho personalmente, la puedes enviar por Email o las RRSS a la persona que has entrevistado?

Cuando las emociones se hacen creativas (Bloque 4, prácticas 2)

Empatizar con alguien es simplemente lograr que esa persona se sienta comprendida

SABER DECIR

En Inteligencia emocional el autoconocimiento es la base y pilar de todo lo demás. Este saber de nosotros mismos nos facilita el conocer y reconocer las emociones propias y, desde esta experiencia personal, reconocer las de los demás. Trabajemos la asertividad desde la empatía, como se dice en la práctica 29 y trabajar para adquirir esta habilidad social que nos dará la posibilidad de ponernos en el lugar del otro antes de hablar o juzgar.

Debemos aprender a decir lo qué sentimos de forma clara y asertiva siempre que nos moleste el comportamiento de los demás