LA MOTIVACIÓN SE LOGRA HACIENDO

La motivación es esencial para avanzar en la vida, progresar en nuestras actividades, alcanzar metas, ya que influye en nuestra manera de actuar según su tipo y nivel. Por tanto, contar con una motivación sólida es fundamental en la vida. La motivación es un proceso interno que impulsa a las personas a lograr objetivos o llevar a cabo acciones. La motivación abarca procesos que proporcionan energía, intensifican y mantienen la conducta, y la dirección, orientando el comportamiento hacia la consecución de un fin u objetivo determinado.

Hoy, necesitamos más que nunca automotivación. Debemos movilizarnos y buscar nuevas oportunidades y experiencias para crecer. Las ganas, el deseo, la actitud por trasformar lo que hacemos es la forma de aprender a dirigir nuestra vida en el presente orientándola hacía el futuro. Una de las grandes lecciones que aprendemos en la vida es que todo esfuerzo tiene su recompensa. Luchar por lo que queremos supone crear unos hábitos concretos en nuestra vida cotidiana que suponen un esfuerzo que requiere dedicación y alguna que otra toma de decisiones con sus dificultades. Se trata de aprender a buscar las oportunidades y recursos que se nos presentan y aprovecharlos para lograr lo que deseamos. Es necesario e imprescindible contar con la ilusión y motivación por la que estamos haciendo el esfuerzo y, de este modo, no solo es más fácil, sino que disfrutaremos de cada logro.

¿Por qué las personas hacemos muchas cosas difíciles, complicas, que suponen esfuerzo? ¿Qué nos impulsa a soportar diversas incomodidades, sufrimientos y, a veces, dolor? La respuesta es clara: tenemos nuestras «razones». Para nosotros, «vale la pena». La motivación, no importa cómo la llames, es crucial porque nos mueve a actuar, a esforzarnos, a levantarnos temprano, a luchar y perseverar para alcanzar metas y objetivos. Que nuestros motivos estén claramente definidos, de forma consciente, y que nos lleven a logar los sueños y deseos, a crecer y a lograr lo que queremos

La vida es un constante vaivén de altibajos. La rutina y los quehaceres diarios se reflejan en forma de desmotivación, en una falta de entusiasmo, empatía y dificultades en la comunicación. Nuestras motivaciones son energía en movimiento. Tanto la motivación intrínseca como la extrínseca desempeñan un papel crucial para llevar una vida plena. Además, la motivación externa contribuye a fortalecer la interna o, al menos, a brindar ese impulso que a veces necesitamos.

¿Qué nos motiva para levantarnos cada día? BUSQUEMOS MOTIVACIÓN con un ¿para qué?

Sin emoción no hay motivación y sin motivación difícilmente lograremos aquellos propósitos con los que soñamos.

PROPUESTA DE TRABAJO: Te propongo que no acabe un día, una sesión de clase, una actividad, un proyecto, etc. en el que no anotes lo que has logrado, aprendido, avanzado.


Esta actividad tiene que convertirse en un hábito, conseguirás saber cómo y dónde te encuentras en tu proyecto de vida y qué significa para ti cada logro. Aumentarás tu autoestima y la motivación por lo que haces cada día. siguiendo estos pasos:

  1. El diario de sentimientos es una herramienta fundamental para llevar a cabo esta tarea y responder a estas cuestiones te facilitará que no pierdas esa energía que te da la motivación:
    • Cuál era el reto u objetivo.
    • En qué ha consistido el logro.
    • Un “premio” con el que lo celebrarás.
  2. La motivación es la que te mueve y lleva allá donde quieres ir. Una persona motivada es capaz de alcanzar aquello que desea. Piensa, reflexiona sobre tus aliados para obtener la motivación que necesites en momentos de desánimo, esto es, tus fuentes de motivación:
  • Internas: los valores que mueven tu vida, tus metas, logros, tus para qué…
  • Externas: lugares donde estás muy a gusto, actividades que te hacen sentir muy bien, personas referentes y ejemplo en tu vida, momentos de placer y ocio…

3. Hacemos un cartel, un mural, un trabajo plástico, etc en definitiva, algo creativo para tener a la vista y que sea nuestro apoyo motivacional.

4. Algunas ideas para activar nuestra motivación diaria:

  • Haz una lista de actividades que disfrutes y un calendario para realizarlas.
  • Usa tus intereses y pasiones como motivación.
  • Enumera los beneficios de mantenerte motivado.
  • Reflexiona sobre las ventajas de hacer o no determinadas tareas.
  • Reconoce tu valía y revisa tu historial de motivación ¿Qué hago o hice para motivarme?.
  • Rodéate de personas motivadas.
  • Ten confianza en tus capacidades, habilidades y competencias.
  • Acepta que los errores como parte de ser humano y aprende de ellos.

5. Si la motivación es para la clase, el grupo o equipo de trabajo, no olvides que los retos y objetivos tienen que estar acorde con las posibilidades, habilidades, capacidades… que los logros no siempre tienen que ser del 100% y que siempre, siempre, siempre hay que celebrarlos aunque sea de manera muy sencilla.

«Más emociones creativas» (prácticas 9)

Los logros del día a día son la motivación para llegar a la meta y lo hace más fácil.

COMPARTE

¿CÓMO AUMENTAR LA ALEGRÍA EN LO COTIDIANO?

Comencemos definiendo lo que es la alegría: es la emoción básica que nos provoca una sensación placentera que experimentamos en un momento específico y que está asociada con la felicidad, el placer y el bienestar, con energías positivas y vibraciones emocionales favorables. Procede del latín «alacer«, que significa animado o vivaz. Esta emoción puede ser desencadenada por personas, situaciones e incluso objetos. Por ejemplo, los niños experimentan alegría al ver a sus padres, jugar con amigos, recibir un nuevo juguete o visitar su parque favorito. ¿Y nosotros? igual que los niños, tenemos que buscarla a partir de estímulos externos o un recuerdo placentero, lo que active en nosotros las hormonas de la «felicidad» como serotonina, endorfina, dopamina y oxitocina.

Y es que, cuanto estamos alegres, aumenta nuestra productividad, enfrentamos los desafíos de manera más eficaz y contagiamos esta emoción a quienes nos rodean creando un clima más positivo y creativo. La alegría no proviene únicamente de nosotros mismos, sino de lo que vivimos con los demás. La felicidad se multiplica cuando se comparte, porque es en los momentos de alegría con los demás, en los pequeños detalles, como compartir un helado con un amigo, cuando experimentamos esa alegría verdadera.

Recordemos que existen diferentes tipos de alegría y que no siempre esta emoción está justificada, por muy positiva que sea

  • La verdadera alegría surge de forma natural y espontánea en una persona tras un evento placentero nos provoca bienestar y gozo.
  • La alegría hilarante se experimenta al escuchar un chiste u otras situaciones graciosas provocando la carcajada y la risa.
  • La alegría simulada se muestra intencionalmente sin una causa real, de manera cínica y se usa para evitar dar una respuesta incómoda.
  • La alegría maligna ocurre al alegrarse por la desgracia de otros o por los fracasos ajenos.
  • La alegría patológica al igual que las demás emociones, la alegría en exceso puede ser un riesgo y peligro para nuestra salud mental haciéndonos perder el control y objetividad de nuestra vida y del mundo.

En definitiva, es fundamental vivir y buscar la alegría positiva, la verdadera, ya que aporta beneficios tanto a nivel psicológico como físico. No obstante, es importante tener presente que la alegría no equivale a la felicidad. Mientras que la alegría es efímera, la felicidad es una opción, una actitud ante la vida y las circunstancias, un estado que puede perdurar en el tiempo y que tenemos que trabajarlo todos los días. La alegría nos ayuda a ser más felices, por eso, tenemos que buscar y recordar momentos alegres, sonreír y disfrutar de cada momento positivo y alegre. Una persona feliz, una persona alegre, ilumina los espacios en los que se encuentra.

¿Cómo podemos experimentar alegría a diario?

En nuestra vida ajetreada llena de preocupaciones y tareas, a menudo pasamos por alto los momentos alegres, porque esperamos la plenitud y la felicidad en el futuro y esto nos impide disfrutar del presente siendo conscientes de que cada momento, por muy pequeño que sea, es importante y la clave para no olvidar que la emoción de la alegría es fundamental para avanzar en la vida y vivir con positividad y optimismo.

La alegría es casi imposible ocultarla y su expresión más evidente es la sonrisa que nos ayuda a estar bien y nos equilibra todas las emociones, desintoxica de los malos rollos y, además, es muy contagiosa. La sonrisa es esencial en nuestra vida, sobre todo en circunstancias como en las que nos encontramos. Cuando sonreímos transmitimos a los demás la señal de cercanía y proximidad que nos ayuda y facilita para comenzar un diálogo más personal y sincero con el otro, ayudándole a estar mejor y sentirse mejor en algunos momentos complicados o difíciles de su vida.

Muchas personas pasan por alto las pequeñas alegrías mientras esperan alcanzar la gran felicidad.

PROPUESTA DE TRABAJO: Esta actividad nos puede funcionar muchos días y nos ayudará a levantar nuestro ánimo y el de los demás, los que están con nosotros y los que se conectan habitualmente.

Para encontrar la alegría en la vida cotidiana, puedes seguir estos consejos:

  • Vive el presente de manera consciente y disfrutando del momento. Cada momento alegre cuenta para ser un poco más felices.
  • Desconéctate de las redes sociales y del móvil a lo largo del día y busca actividades creativas y motivadoras.
  • Dedica tiempo a la familia y amigos. Tiempo de calidad para disfrutar.
  • Libérate del pasado y de sus ataduras emocionales. Aprende a pasar página y quédate con las lecciones del pasado para continuar creciendo.
  • Cultiva la gratitud, la generosidad, la comunicación asertiva.
  • Sal a buscar la alegría en lugar de esperar a que llegue a ti. Busca espacios y momentos para reír, disfrutar, compartir, gozar…
  • Sonríe mucho, no pierdas la alegría natural que brota desde tu interior.

1º La primera actividad es hacer en un folio, cartulina, etc. una composición con todo tipo de materiales sobre todo lo que nos causa alegría en nuestra vida, lo hacemos de manera creativa y motivadora, individual (Luego lo podemos compartir) o en grupo, de los dos modos esa obre de arte hay que exponerla.

2º Se trata de bailar. Esta actividad es mejor hacerla en grupo, pero si estamos solos nos podemos grabar o hacer un directo. Tenemos que evitar la vergüenza y dejarnos llevar. Es una actividad divertida y para pasarlo muy bien ¿Te atreves? Lo primero es hacer una buena selección de música, cuanto más variada y disparatada mejor. Ponemos la música a todo volumen y ¡cantamos! No importa que no sepamos del todo la letra o que esté en otro idioma, lo importante es que cantemos con todas nuestras ganas y poco a poco comencemos a movernos, a expresarnos, a ¡BAILAR! e interactuar con los demás. Sonríe, sonríe, sonríe…

3º Vamos preparar una “Batalla de chistes” Lo primero, como propuesta, es que comencemos a reír a carcajadas y si estamos en grupo mejor, notaremos como se contagia la risa. Una profunda inspiración y sé consciente de cómo te sientes en este momento, ¿verdad que mucho mejor? Comenzamos la actividad dedicando un tiempo para recopilar chistes entre todos en un tiempo determinado. Trascurrido este tiempo, nos enfrentaremos por equipos para ver cual provoca más risas a los demás. No se trata solo de los chistes, sino que cómo se cuentan, la comunicación no verbal es importantísima. Si estás solo, graba los chistes y envíalos a los que lo van a hacer contigo o simplemente para alegrar el día a alguien.

4º Una actividad sorprendente, una fiesta de disfraces con regalos. Tenemos que pensar en la temática o si es libre, en el lugar donde la vamos a celebrar, la decoración, la música, la comida, etc. no celebramos nada en concreto pero si mucho en general. Para la fiesta cada uno buscará algo para regalar o lo confeccionamos con creatividad para envolverlo en una caja de regalo. dentro, además del regalo,. habrá una nota con un mensaje positivo, motivador y alegre. Nos preguntamos ¿Qué me gustaría que alguien me dijera hoy para alegrar el día? el día de la fiesta sin que nadie lo vea colocamos en el lugar de la fiesta todos los regalos y cada uno recoge uno, lo abre y lee el mensaje que ha recibido ¡Sorpresa! Ese regalo y este mensaje es para ti. Guárdalo en un lugar visible para que cada vez que lo necesites puedas recurrir a él y motivarte.

Sonriamos mucho, pongamos buena cara al mal tiempo y nunca dejemos de reír. Una sonrisa de más de diez segundos nos hace sentir bien y más positivos.

COMPARTE

YA ES PRIMAVERA ¿LO NOTAS?

El 20 de marzo marca el retorno de una estación, querida por algunos y a veces no tan bien recibida por otros. ¿Por qué? Porque la primavera, al igual que el otoño, siempre ha estado vinculada a cambios de ánimo. Esto no es una coincidencia. Somos naturaleza y, como tal, vivimos el ciclo vital que marcan las estaciones. Concretamente , en primavera, aumentan las horas de luz a las que estamos expuestos, junto con el aumento de las temperaturas y estos fenómenos llevan a que nuestro sistema hormonal genere más sustancias que influyen en nuestro estado de ánimo. Pero recordemos que no a todos nos afecta esto de la misma manera.

Mi gran mentor y amigo, José María Toro nos dice que para que para que la vida surja, algo ha de abrirse. Los brotes se abren para permitir que nazcan las flores.
De manera similar, los corazones han de abrirse para hacer posible el florecimiento de las acciones de vida. La apertura como actitud de fondo y el abrir como verbo o acción de superficie sostienen el movimiento fundamental del paisaje y del cuerpo humano que también forma parte de él.

La primavera es momento de cambios, de color, de luz y de ilusión, pero también de creatividad y de soñar. La naturaleza renace y se muestra en todo su esplendor y vitalidad. Tenemos la oportunidad de hacer nuevas todas las cosas, cambiar y mejorar nuestro ser y hacer.

La primavera es el florecer de todo aquello que hemos sembrado durante el invierno, abrir y abrirnos para que nuestra vida florezca y se llene de luz y color, que conectemos con nuestro «yo» más profundo y hagamos posible lo que soñamos y deseamos. Es la estación de la motivación intrínseca, la que nos lanza a la aventura de conseguir incluso lo que parece imposible. Imaginemos, soñemos lo que queremos lograr y, cuando lo tengamos claro, comencemos a disfrutar mucho de cada paso del proceso.

Busquemos en este tiempo de primavera nuevas posibilidades a lo que hacemos normalmente para que despierte nuestra creatividad y nos facilite ser innovadores. En lo emocional, innovar y primavera van unidos porque ambos nos animan a mejorar, a confiar en que podemos hacer las cosas mucho mejor y disfrutar muchísimo más en el camino hacia la consecución de nuestras metas. Ya llegará el verano para recoger nuestros frutos.

La primavera no es sino el tiempo para mirar las flores y así comprender el fruto que estamos llamados a ser.

José María Toro

PROPUESTA DE TRABAJO: necesitamos motivarnos y la primavera es la estación más propicia para hacerlo. Te ofrezco estas actividades para trabajar sólo o en tu grupo o clase:

1º La primera actividad consiste en crear en un lugar visible de tu casa o despacho, un panel de la motivación de la primavera donde poner una imagen, una frase, un deseo…, para cada día de la semana. Lo puedes preparar en un día y a lo largo de la semana ir poniendo todos o puedes ir improvisando conforme las necesidades de motivación que tengas.
Si se la hacemos con otros, cada día se encargaría de actualizar y decorar este panel alguno con la colaboración de los demás con sus propuestas.

Las flores de la motivación. Lo primero es buscar una plantilla con el dibujo de una flor de varios pétalos o dibujarlas. Buscar una de color o en blanco y la coloreamos. La recortamos de manera consciente y con atención plena, en silencio o con música de relajación, es un momento para ir pensando en qué frutos quiero logar en los próximos meses (En verano o principio del otoño) Una vez coloreada y recortada la flor escribimos en cada pétalo un sueño, deseo, un objetivo, una meta, fruto que queremos lograr. En el centro escribimos nuestro nombre. Colocamos la flor en un lugar visible y cada vez que logres uno de los objetivos quita el pétalo. Además de nuestra flor de la motivación, podemos hacer muchas más flores y decorar la casa, la habitación, las ventanas, etc. para que nos recuerden que estamos en primavera.

3º Para lograr los objetivos o metas de la actividad anterior y que no se queden en eso, deseos, tenemos que preguntamos:

  • ¿Qué tareas me acercan para que se cumplan estos objetivos?
  • ¿Cuál es mi misión para hoy?
  • ¿Necesito ayuda de alguien?
  • ¿Qué cosas puedo posponer o, si no logro terminarlas, no altera mis planes?
  • ¿Cuántas tareas puedo hacer en un día, en una semana, en un mes…?
  • Ahora haz una lista de las tareas que tienes que realizar para cada uno de esos deseos.

A cada tarea ponle si es muy importante, importante, urgente o se puede posponer.
Mira el tiempo que necesitas para cada actividad. Piensa cuáles de todas las tareas te apetece hacer más.
Por último, haz la planificación del las tareas alternando las que son imprescindibles y necesarias, aunque sean poco apetecibles, con las que te motiven porque te gustan. Verás cómo es mucho mejor trabajar con un plan.
No olvides nunca que debemos ser flexibles y que no siempre podemos controlar todo, tampoco nuestro plan de trabajo.
Si esta actividad la haces con otros, sobre todo los más pequeños, podemos ayudar a hacer la planificación y al desarrollo de las actividades.

¿Y qué sucede si no logro todos? Quédate con lo que has conseguido y aprende de la naturaleza, no todas las flores logran dar fruto, solo las que maduran, quizá tengamos que esperar para estar preparados o listos para lograr esos objetivos y preguntarnos ¿Qué necesito? ¿Qué puedo hacer?

4º Para seguir trabajando ENLACE

COMPARTE

ALGUNAS COSAS QUE DEDERÍAS SABER SOBRE EL OPTIMISMO

¿Sabías que el optimismo implica tener una sólida convicción de que, a pesar de los desafíos, las cosas pueden salir bien?. Es esa actitud que nos evita caer en la apatía, el desánimo o la desesperación en momentos difíciles, complicados y oscuros de nuestra vida. Las circunstancias se presentan tal como son, sin posibilidad de cambio. Sin embargo, podemos elegir nuestra perspectiva al afrontarlas y experimentarlas. Aunque es algo simple, en la práctica puede ser complicado porque todo depende de nuestra actitud. Algunas personas tienen una predisposición más optimista que otras, pero la buena noticia es que se puede aprender a cambiar la perspectiva de las cosas.

Pero recordemos que estamos hablando del optimismo realista, ese que nos hace tener los pies en la tierra, sin perder la esperanza, y tiene beneficios significativos en nuestra rutina diaria. Un optimismo que nos ayuda a ver nuestros éxitos y fracasos como parte de nuestro crecimiento personal. Para los optimistas, los fracasos son experiencias que nos permite aprender y ajustar nuestras acciones para lograr el éxito en el futuro o, por lo menos, a no caer en el mismo error la próxima vez. Porque cuando somos optimistas realistas nuestra actitud es emocionalmente inteligente y nos capacita para recuperarnos en lugar de desanimarnos, de seguir adelante a pesar del dolor, de buscar, trabajar, reaccionar, reflexionar, en definitiva, de ver las adversidades como oportunidades para afrontar los problemas a medida que surgen. Superar desafíos nos hace más fuertes.

Cuando busquemos orientación en la vida, no nos conformemos con una visión superficial de la inteligencia emocional. Durante los momentos difíciles y complicados, en esos días en los que todo parece que nos sale mal, no nos quedemos en lo superficial, ni con frases como «hay quien está peor», «todos tenemos problemas» o «no hay nada que hacer» porque esto no favorece un cambio hacía lo positivo, simplemente nos «conforma» nos hace actuar con una actitud pasiva, resignada y conformista, tenemos que dar un paso adelante y adoptar el modo de búsqueda.

La inteligencia emocional implica que veamos cada situación de forma objetiva y realista, creyendo en nuestras capacidades de cambiar las circunstancias, si es posible y está en nuestras manos. Porque, no olvidemos que no lo podemos controlar todo y que es normal que surjan pensamientos recurrentes que nos bloqueen, provoquen miedo o incluso ira. Por ese motivo, tenemos que aprender a modificarlos a través del entrenamiento para interpretar las situaciones de manera diferente y encontrar soluciones alternativas a lo que nos sucede. Orientar nuestra acción a transformar, mejorar, aprender y crecer. Y es, con esta práctica constante, cuando logramos cambios que se mantendrán en el tiempo, acercándonos cada vez más a ser optimistas realistas.

«Un pesimista ve la dificultad en cada oportunidad; un optimista ve la oportunidad en cada dificultad.» Winston Churchill

PROPUESTA DE TRABAJO: Algunas ideas y actividades para Reflexionar y trabajar el optimismo realista personalmente o en clase, en la familia, en el trabajo…

  1. Tras un fracaso, error o desilusión, hazte esta pregunta: ¿Qué lección puedo extraer de esto? Esta reflexión te impulsará hacia el cambio, la superación o la aceptación, alejándote de los pensamientos negativos del momento para adoptar una actitud más amplia ante los desafíos de la vida. Y, en el diario de sentimientos, responde ¿Qué puedo aprender? Quizás necesitamos dedicar más tiempo a revisar lo que ha sucedido para evitar caer en lo subjetivo y no llevar lo emocional a lo racional, lo racional a lo emocional.
  2. Práctica de Agradecimiento. Porque es fundamental para cultivar la alegría y el optimismo realista. Diariamente, agradece algo y anótalo en tu diario de sentimientos u otro soporte para revisarlo con frecuencia. Reconocer lo positivo te ayuda a ver el lado amable de la vida y a valorar lo que tienes, lo que eres y lo que vales.
  3. Promover la Alegría. Busca espacios y tiempos para divertirte, compartir alegría con otros, leer libros entretenidos, fomentar actividades para la diversión, el humor y el optimismo. Una buena técnica es el carnet de la automotivación en el que planifiques algunas de estas actividades para la semana. Anota y comprométete a realizarlas.
  4. Visualización Positiva. Dedica, al menos, 5 ó 10 minutos al día para simplemente parar, calmarte e imaginar detalladamente diferentes escenarios de tu día en positivo, es decir, cambia la visión de lo que te preocupa, te altera o está causando malestar para verlo desde otras perspectivas más optimistas. ¿Qué necesitas? ¿Qué puedes hacer para que esas situaciones ocurran de este modo?
  5. De Pesimista a Optimista realista. Con esta actividad podrás cambiar el diálogo interno y la tendencia a quejarte por lo que te paso o no llega a suceder, pasando de un discurso derrotista, pesimista y negativo a uno más constructivo y realista. Consiste en que escribas una situación preocupante (real o ficticia) utilizando un lenguaje negativo y pesimista. Ahora, imagina la respuesta que puedes darte si lo enfocas desde la acción y lo positivo del hecho. ¿Qué ha sucedido? Al principio no es sencillo, pero practicando, practicando, practicando irás mejorando tu percepción de la vida y las cosas.
  6. Alguna propuesta más ENLACE
COMPARTE

¿POR QUÉ EN PRESENTE?

Lo primero es preguntarnos: ¿Qué es el presente? El presente es el aquí y ahora en el que estamos viviendo: un saludo, un aroma, una sonrisa, una caricia, en definitiva, una emoción (porque las emociones se viven y sienten en presente). Y es que el es el único tiempo que se puede ver con claridad, es real.

Por eso, hay que vivir el presente siendo conscientes de cada momento, de cada experiencia y acontecimiento para valorar lo que somos y tenemos. Solamente existe el presente. Para nosotros tiene que ser una prioridad vivir en el aquí y el ahora. ¿Cómo? Al principio no es sencillo, se trata de dirigir nuestro pensamiento hacia lo que está realmente sucediendo y llegar a ser cada día más “conscientes”, no perder nada de lo que estamos viviendo. La vida es demasiado importante como para no disfrutarla, llena de momentos increíbles que hay que vivirlos intensamente y jamás olvidarlos, porque es gracias a ellos por lo que somos como somos y estamos donde estamos. Ayudamos, compartimos, reímos, vivimos y amamos en presente.

Vivir en el momento presente es uno de los secretos para lograr nuestro bienestar. ¿Cómo podemos aprender a vivir el presente? Pasamos mucho tiempo entre el pasado y el futuro, perdiendo de vista lo único que realmente importa y existe: el ahora. Llenamos el presente con culpas y remordimientos del pasado, y añadimos incertidumbres y preocupaciones del futuro. Esta mezcla peligrosa puede llevarnos a altas dosis de angustia, ansiedad e insatisfacción. Comparamos nuestras sensaciones actuales con experiencias pasadas o nos imaginamos las futuras, lo que nos impide disfrutar del presente plena y conscientemente. Cada momento es único, hay que vivirlo de este modo. Enfocarse en las tareas de hoy, tomando el tiempo necesario. La clave para disfrutar cada instante radica en hacer menos, pero disfrutarlo al máximo.

No podemos anticipar cuántos momentos felices experimentaremos. Mañanas como las vividas hace un tiempo, conversaciones con viejas amistades o saborear un plato delicioso, todo esto no está garantizado, pero, ¿Y si nos enfocamos en disfrutar de lo que tenemos hoy? A veces olvidamos que las experiencias positivas son limitadas cuando nos pasamos la vida planeando el próximo capítulo. Es importante hacer planes cuando sea necesario, pero no a expensas de sacrificar el momento presente. Porque es en el hoy, desde lo que tengo y soy desde lo que puedo marcarme objetivos y metas. Avancemos siempre y que nuestra historia sea solamente un recurso, no un lastre, para crecer y aprender. Y el futuro un lugar para soñar y marcar esos objetivos y metas…pero es el PRESENTE lo realmente importante.

Cuando aprendemos a vivir en PRESENTE vemos como la vida cotidiana comienza a tener sentido y a convertirse en un regalo porque todo nos hará sentirnos vivos. Seremos más optimistas y felices. Esto generará a muestro alrededor un ambiente acogedor y seremos también un regalo allá donde nos encontremos.

Somos en presente continuo y recorremos el camino de nuestra vida paso a paso, experiencia a experiencia.

PROPUESTA DE TRABAJO: en esta ocasión te propongo que trabajas la conciencia plena, que vivas el momento sintiendo cada instante, experiencia, encuentro, avance… PARA y dedica un buen rato para hacer los siguientes ejercicios.

  1. Vivir el presente sabiendo que la mayoría de las situaciones no son positivas ni negativas, son tus expectativas, experiencias y percepciones las que inclinan la balanza en uno u otro sentido. ¿Cómo estás en este momento? ¿Qué sientes? ¿Cómo te sientes?
  2. Recuerda que cada momento es único e irrepetible, que jamás volverás a vivir, sea agradable o desagradable, vívelo como si fuera el primero y el último. El truco para saborear cada instante consiste en hacer menos pero disfrutando más. ¿Dedicas tiempo en tus actividades para saborear lo bueno? ¿En las dificultades o problemas eres capaz de vivir el momento con serenidad?
  3. La vida es un instante, un suspiro, un parpadeo…vivir en presente es darle a la vida y a nuestros días la importancia que se merecen. Somos en presente continuo.
  • Saluda a todo el mundo, si es posible con un buen apretón de manos, un abrazo, una sonrisa… Hazte presente para los demás, eres un regalo.
  • Agradece cada cosa, persona o acontecimiento que vaya sucediendo por muy pequeño e insignificante que sea. Es otra forma de ser presente y de hacerte presente.
  • ESCRIBE EN EL DIARIO, el diario de sentimientos.
  • En el enlace tienes más actividades ENLACE
COMPARTE

La Gestión Emocional: Un viaje al mundo de las emociones

Las emociones, además de ayudarnos a estar atentos a nuestro entorno, también nos permiten conocernos mejor al identificar como reaccionamos a diferentes estímulos tanto internos como externos. La memoria retiene la experiencia a esas respuestas y nos ayuda a anticipar nuestro comportamiento en situaciones similares. Por eso, el primer paso para la gestión emocional es el reconocernos en lo que sentimos y cómo actuamos.

La gestión emocional es un aspecto fundamental en nuestra vida cotidiana. Aprender a manejar nuestras emociones de manera efectiva puede marcar una gran diferencia en cómo nos sentimos, cómo interactuamos con los demás, cómo manejamos las situaciones estresantes y que decisiones tomamos. Algunas ideas que nos pueden ayudar a mejorar la gestión emocional:

Identificar la emoción. El primer paso para una buena gestión emocional es reconocer lo que estamos sintiendo. Esto puede parecer muy simple, pero a menudo es lo más complicado. Podemos confundir nuestras emociones o, en muchos casos, intentar ignorarlas. Por eso, es fundamental e imprescindible contar con un amplio vocabulario emocional que nos ayude a desarrollar una mayor conciencia de las emociones y a identificar cómo somos cuando sentimos determinadas emociones.

Explora la Emoción. Una vez que hayamos identificado lo que estamos sintiendo, es importante explorar esa emoción. ¿Qué nos quiere decir? ¿De qué nos está advirtiendo? Las emociones tienen una determinada función para adaptarnos, advertirnos, protegernos… A menudo, nos están diciendo algo sobre nosotros mismos, nuestras necesidades o nuestro entorno. Al explorar las emociones, podemos empezar a entender lo que necesitamos para afrontar determinadas situaciones.

Respondemos a la Pregunta: ¿Qué Necesito? Después de reconocer y explorar las emociones, el siguiente paso es responder a la pregunta: ¿Qué necesito? Esto puede implicar necesidades físicas, como descansar o comer, necesidades emocionales, como consuelo o apoyo, o necesidades mentales, como necesitar un cambio de perspectiva o de pensamiento. Al identificar y atender las necesidades, podemos empezar a gestionar lo que sentimos de manera más efectiva.

Actúa en Consecuencia. El siguiente paso es actuar en consecuencia. ¿Qué podemos hacer para cuidar nuestra salud física, mental y emocional? Es uno de los momentos de la gestión emocional que nos aporta diferentes formas de afrontar lo que sentimos. Puede implicar hablar con un amigo, hacer ejercicio, practicar la meditación o buscar la ayuda de un profesional. Recordemos, que pedir ayuda y tomar medidas para cuidar de uno mismo, es parte de una sana gestión emocional. Las emociones también nos «hablan» de necesidades vitales y tenemos que escucharlas.

En definitiva. Tenemos que experimentar todas y cada una de las emociones. De hecho, es normal y saludable hacerlo. Lo importante es el cómo respondemos a estas emociones. Al afrontar y comprender lo que sentimos, estamos mejor equipados para gestionar cualquier situación que se nos presente, tendremos las herramientas necesarias. Así que recordemos, cuidar de nuestra salud emocional es fundamental para llevar una vida plena y equilibrada.

Imaginemos que desde pequeños nos hubieran enseñado a gestionar adecuadamente lo que sentimos, ¡imaginemos cómo sería la vida! Pero nunca es tarde para empezar. Con un poco de paciencia y practicar, practicar, practicar, todos podemos ser maestros de nuestras emociones y vivir en plena armonía con nosotros mismos y con los demás. Si además, contamos con un guía que nos acompañe en el proceso, esas emociones serán una fuente de información en nuestro crecimiento personal.

Cuanto más atentos estemos a nuestros sentimientos, mejor podremos gestionarlos

PROPUESTA DE TRABAJO: La Inteligencia Emocional y la gestión de emociones son como un espejo que te muestra tu verdadero yo.

1. Aprende a diferenciar lo que puedes controlar de lo que no, ¡y céntrate en lo que realmente importa! Te propongo crear un «emocionario», una especie de diario emocional donde anotas lo que estás sintiendo y por qué. Poner nombre a lo que sientes, cómo te hace sentir y cómo actuar ante este sentimiento. ENLACE

2. Pon toda tu atención en el aquí y el ahora, ¡es una receta infalible para encontrar la calma! para ello cuentas con la respiración consciente como una técnica siempre a mano, fácil de utilizar y muy barata. ENLACE

3. Reserva un ratito al día para lidiar con tus preocupaciones y evita que te roben la paz. Trabaja el diario de sentimientos como una herramienta muy poderosa de gestión emocional. ENLACE

4. ¡Encuentra tu escape emocional en la meditación, el yoga o cualquier hobby sano que te haga vibrar! ENLACE

Para seguir trabajando ENLACE

COMPARTE

DE IDENTIDAD Y AUTOESTIMA. Lo más importante es SER.

A lo largo de nuestra vida obligatoriamente hay que hacerse la pregunta: ¿Quién soy? La respuesta que demos a esta pregunta será el principio, el comienzo hacia nuestra realización personal y emocional. No es una pregunta nueva, claro que no, pero lo que sí sabemos es que nunca es definitiva, porque jamás dejamos de crecer, cambiar y madurar como personas. El autoconocimiento lleva toda la vida y nunca dejamos de sorprendernos de lo que somos capaces de hacer, sentir, imaginar.

Nuestro ser nos da la auténtica identidad de quienes somos, por ese motivo es tan importante aprender a ser y desde ahí hacer, pensar, sentir, en definitiva, vivir coherentemente con aquello que realmente somos. La pregunta es ¿Alguien nos enseña a ser? En casa, en el centro educativo, en la iglesia, etc… nos educan , con muy buena voluntad, para ser «alguien» en la vida, pero ¿Qué alguien? esa es la cuestión. Entender que ya somos alguien en la vida es el primer paso, ahora, el siguiente es definir quiénes somos para poder aceptarnos, valorarnos y querernos, mejorar, crecer, cambiar o, simplemente, vivir desde lo que realmente somos para lograr aquello que queremos SER. De este modo pasaremos del ¿Quién digo que soy? al ¿Quién soy? para poder responder a la pregunta ¿Quién quiero llegar a ser? que nos afirme y reafirme en la persona que somos.

Cuando descubrimos la importancia de nuestra identidad, nuestro SER, formaremos un autoconcepto que nos llevará a crear nuestra “autoestima” con todo lo que somos y tenemos, nuestra virtudes y defectos, pero al fin y al cabo, lo que somos y por lo que nos queremos. La autoestima es fundamental para el equilibrio personal y emocional, pero una autoestima sana. Por el contrario, una autoestima mal entendida causa prepotencia y una falsa imagen de nosotros mismos y hace crecer nuestro ego. Tenemos que trabajar mucho para conocernos y reconocernos, cuanto más lo hagamos, más cerca estaremos de lograr una autoestima positiva (Maslow, 1954), para crecer como personas y afrontar las dificultades y los éxitos disfrutando de lo que somos y vivimos. Tenemos que ser capaces de sustituir al “yo crítico” que nos centra en los errores y defectos, por el “yo guía” que busca soluciones y aprendizaje.

Recuerda, debajo de una falsa modestita hay una autoestima muy baja. El autoconocimiento y la formación de la identidad son la base de una alta autoestima, esencial para lograr el éxito en la vida. ¿Cómo se relacionan la autoestima y la identidad? El autoconcepto está estrechamente vinculado a la autoestima, ya que un autoconcepto negativo conlleva una baja autoestima, mientras que un autoconcepto positivo promueve una autoestima elevada.

La identidad se forma a partir de nuestras creencias, valores, posesiones y experiencias, influenciada por la familia, personas cercanas y el entorno en el que nos desenvolvemos. Cada individuo percibimos la vida según estas influencias, adoptando conductas del entorno y aspirando a otras. Esto puede motivar el desarrollo de conductas, positivas o negativas, que impactan significativamente en la identidad y autoestima.

¿Cuál es el fundamento de la autoestima? La autoestima se sustenta en dos pilares: nuestra historia personal y los mensajes recibidos sobre nosotros mismos, y una decisión personal: aceptarnos o no, para iniciar un nuevo camino.

PROPUESTA DE TRABAJO: Como siempre te invito a trabajar todas estas actividades personalmente e interiorizarlos para después poderlas llevar al ámbito que desees. Pero te pregunta ¿Verdad que no hay mayor regalo que poder ayudar a nuestro alumnado a conocerse, valorarse y descubrir la persona que son y quieren llegar a ser?

  1. El MAPA de mi vida: Se trata de confeccionar un mapa mental con todas los aspectos de mi ser. En el centro pones tu nombre o una foto (Si eres creativo te dibujas) y desde este centro sacamos tantas ramas o brazos como creamos necesario (Familia, trabajo, físico, forma de pensar, sentimientos, ocio, pasiones, logros, etc…) Una descripción de la visión que tengo de mi mismo. Aquí tienes las instrucciones ¿CÓMO HACER UN MAPA MENTAL? NOTA: Si lo haces con niños trabaja con imágenes, dibujos sencillos, pero potentes. Si es con preadolescentes, adolescentes y jóvenes deja que la creatividad fluya y no censures nada.

2. REVISAR LA AUTOESTIMA: Haz una radiografía de lo que eres y piensas de ti desde los diferentes aspectos que has dibujado en el mapa mental. ¿Te atreves?

  • Físicamente: ¿Qué opinas de tu salud, aspecto, cuidado, etc.? Puntúate del 1 al 10 y explícalo.
  • Emocionalmente: ¿Qué opinas de las emociones que predominan en tu vida?¿Las aceptas y gestionas adecuadamente? Puntúate del 1 al 10 y explícalo.
  • Mentalmente: ¿Qué opinas de tus pensamientos, creencias, mie- dos, etc.? Puntúate de la misma manera.
  • Socialmente: ¿Cómo me relaciono con los demás? ¿Cómo actúo en grupo? ¿Qué comportamientos tengo habitualmente? ¿Qué dicen los demás de mí?
  • Si estás por debajo del 6 en alguno de estos aspectos, debes mejorar tu autoconcepto y preguntarte: ¿Qué necesito para mejorarlo?¿Qué puedo hacer?

3. MI YO CRÍTICO

CRÍTICO INTERIORGUÍA INTERIOR
Mete miedo, pero en realidad te quiere ayudar.  Se centra en el error y la culpabilidad. No es una amenaza, en el fondo te está protegiendo.Te hace consciente de lo que realmente necesitas para solucionar el error y aprender de él y te pone en acción.
  • Cazar al crítico
    Sensaciones, sentimientos, distorsiones que te generan tus fallos, errores, etc.
    ¿Qué pensamientos tengo cuando me equivoco, cometo un error, etc.?¿Qué me digo a mí mismo?¿Cuál es mi autocrítica?
  • Separarte
    Reconoce que esa “voz” no es tu esencia, Puede que sea algo mío o no.
    Obsérvate desde fuera y mira si realmente esto es algo propio de ti o solo en esta ocasión. Simplemente es la etiqueta que te pones en ese momento, en esa ocasión.
  • Comprender
    Esto es lo realmente importante: de qué te quiere proteger el crítico con estos pensamientos.
    ¿Qué necesito? ¿Qué emociones estoy bloqueando?
  • Escuchar al guía
    ¿Cómo puedo gestionar esas emociones? Debo cambiar los mensajes Y pensamientos y el lenguaje conmigo mismo y actuar en consecuencia.
    ¿Qué puedo hacer diferente para cambiar los pensamientos y sentimientos negativos? Por ejemplo, cambia la frase que te dice el yo crítico por otra positiva, esto es, en lugar de “soy tonto”, decirte: “no soy tonto, simplemente tengo que aprender más”.
  • Ahora, PONLO EN PRÁCTICA

4. ¿Cómo podemos fortalecer la identidad y autoestima?

  • Autoconocimiento: Debemos ser amigos de nosotros mismos para ser amigos de los demás. Conocernos, dedicarnos tiempo, comprender nuestras necesidades, deseos, valores y creencias.
  • Aceptación: Focalizarnos en las fortalezas y habilidades, aceptándonos tal como somos y potenciando nuestros talentos para ser más seguros y trabajar para mejorar como personas.
  • Momentos: Valorar los momentos que compartimos con los demás, pero, sobre todo, con nosotros mismos.
  • Empatía: Conocer y comprender nuestras emociones nos facilitará el hacerlo con los demás para comprender y respaldar sus vivencias cotidianas.

Conocerse bien es el primer
y más importante paso para poder ser los protagonistas de nuestra vida.

COMPARTE

GUARDA SILENCIO

Es en silencio cuando se produce el encuentro íntimo con nosotros mismos, es el espacio en el que estamos frente a frente con lo que somos realmente. Nos podemos mirar sin máscaras, sin ruidos y sin distorsiones .En el silencio también se encuentran los miedos, pero también las respuestas. Leí en una ocasión: “Escucharnos para comprendernos, reconocernos y querernos solamente se hace en silencio”, en esa conexión con lo que realmente somos y sentimos, donde somos capaces de decidir y responder. Aprender a querer y buscar el silencio es una tarea que deberíamos hacer desde muy pequeños y para toda la vida. El truco para lograrlo es practicar, practicar, practicar.

Llenamos nuestra vida de tantos ruidos que es imposible escuchar nuestro interior, escucharnos a nosotros mismos y a nuestro ser. En cierto modo no nos gusta el silencio porque nos asusta y en el ruido evitamos descubrir algunas de las cosas de nosotros mismos que no nos gusta y hacemos que la felicidad no es más que “mucho ruido y pocas nueces” pero es muy cómoda, sin esfuerzos ni pretensiones. Necesitamos silencio exterior e interior porque el ruido nos aturde y dispersa. Callar, parar…Tenemos que calmar nuestra mente, cuerpo y sentimientos para descubrir en lo más profundo de nosotros la tan ansiada felicidad.

El silencio es una herramienta muy poderosa en nuestra vida diaria, que nos brinda bienestar personal y beneficios para nuestra salud. Conectar con el silencio implica conectarnos con nosotros mismos, con nuestro interior y tomar conciencia de cómo estamos emocionalmente, físicamente, mentalmente y reconocer todas las señales que nuestro ser nos envía. Es muy complicado desconectarse del ruido exterior en esta sociedad en la que nos invaden tantos estímulos auditivos que nos impiden explorar nuestro mundo interno. Buscar momentos y espacios de silencio para hacer surgir emociones, sensaciones, pensamientos y recuerdos que nos ayuden a vivir plenamente. Evitamos el silencio por miedo a descubrirnos y reconocernos en nuestro mundo interior, no sea que que nos ocasione inestabilidad emocional, por eso, guardar silencio nos facilitará enfrentarnos a todo lo que nos provoca malestar y problemas, para alcanzar una mayor paz interior venciendo todos esos miedos.

Aprendamos a disfrutar del silencio, porque a pesar de su aparente sencillez, requiere tiempo, algo que nos falta.

Observar en silencio nos enseña a mirar más allá de las apariencias y lo superficial de las cosas para ir a lo verdaderamente importante de la vida.

PROPUESTA DE TRABAJO: Te invito a buscar espacios y tiempos para hacer silencio, pero silencio de verdad con dos actividades que tendríamos que hacer todos los días.

  1. Guarda silencio, haz silencio. Prepara el espacio, el lugar, la situación que más te facilite este ejercicio. Ahora, prepárate tú, utiliza la respiración y la postura para facilitarte el buen desarrollo del ejercicio. Ten paciencia, no te agobies y simplemente guarda silencio, calla, siente y disfruta de este momento, de este presente, de este regalo. Al principio serán apenas unos minutos, pero con el tiempo y mucha práctica lograrás el deseado silencio que nos renueva y repara. AQUÍ TIENES ALGUNAS HERRAMIENTAS
  2. En casa o en el aula tener un rincón para el SILENCIO y cerramos de los ojos, buscamos el ritmo de respiración lenta y profunda que nos tranquilice, nos serene y calme y en absoluto silencio escucharnos. Este lugar será nuestro refugio en los momentos en los que necesitemos un RESPIRO y el silencio será nuestro aliado, nuestra herramienta emocional para lograrlo.
COMPARTE

LA VIDA COMO UN CARNAVAL

¡La fiesta más grande del año está a la vuelta de la esquina! El Carnaval es pura magia, llena de música, color y fantasía. Además, es una celebración con mucha historia y tradición, ¡una oportunidad perfecta para disfrutar! Potenciemos nuestra creatividad con disfraces originales, interpretando personajes y siempre con los demás ¡Qué fiesta tan emocionante! Así que no lo pienses más, ¡es hora de poner manos a la obra y comenzar el carnaval!

Pero, ¿Qué sucede cuando termina el carnaval y seguimos utilizando máscaras, representando personajes? Es una realidad, que por desgracia ocurre y nos ocurre ¿Es todo lo que vemos verdadero? En la mayoría de las veces nos presentamos al mundo como las personas que queremos que vean, pretendiendo que todo en nuestras vidas es perfecto. Utilizamos máscaras para ocultar nuestras debilidades y carencias, y para obtener la aprobación y aceptación de los demás y de nosotros mismos. Pero, ¿realmente necesitamos usarlas? Muchas de estas máscaras las usamos sin darnos cuenta, son casi parte de nuestra personalidad, pero no de nuestra identidad. Y cuando se rompen, descubrimos nuestro verdadero «yo», desenmascarándonos ante los demás y también ante algunos aspectos de nuestra vida que desconocíamos.

La propuesta es que en lugar de ocultar nuestros miedos y carencias detrás de nuestras máscaras, aprendamos a expresarnos con confianza y libertad, sin temor a ser vulnerables. ¿Por qué es importante ser auténtico y no usar máscaras en nuestra vida? Pero, ¿por qué creemos que tenemos que ponernos máscaras ante los demás y nos cuesta mostrar lo maravillosos que somos? Porque no dedicamos tiempo a autoconocernos, a conocer nuestros talentos, dones y capacidades que nos definen y nos hacen ser nosotros mismos. Tenemos que aprender a quitarnos las máscaras para vivir nuestras vidas con autenticidad. No hay nada más valioso que ser nosotros mismos y mostrar nuestra identidad sin ningún tipo de filtro.

A menudo, disfrazamos nuestras emociones reales detrás de una máscara, protegiéndonos de las miradas, opiniones y juicios de los demás. Es nuestra manera de ocultar nuestros verdaderos sentimientos y nuestra forma natural de comportarnos. ¡Pero no más! Es hora de que dejemos caer la máscara y dejemos que brille nuestra verdadera personalidad. ¿Qué nos frena para no quitarnos las máscaras? El miedo, por eso, el primer paso que debemos dar es entender por qué nos ponemos una máscara y comprender los miedos que hay detrás de ella. Y lo segundo es conocer las consecuencias del uso de máscaras, sobre todo emocionales, porque cuando utilizamos máscaras emocionales, nos estamos engañando al pensar que somos los personajes que representamos y perdemos nuestra verdadera esencia y debilitamos nuestro ser auténtico.

¡Es hora de quitarse la careta y dar un paso hacia la autenticidad! El camino hacia la verdadera identidad comienza por escucharnos y escuchar nuestro interior y reflexionar sobre quiénes somos. Se trata de un auténtico viaje hacia el autoconocimiento. Y cuando descubrimos a nuestro «yo» verdadero y las máscaras que lo ocultan, todo cambia drásticamente. Necesitamos permitir que nuestro «yo» se tambalee de vez en cuando para reconocernos. Ser conscientes de nuestro verdadero yo y evitar caer en una vida en la que todo es apariencia y postureo. La transformación comienza cuando buscamos nuestra verdadera identidad y, aunque pueda ser angustioso, experimentar la vida sin personajes como una oportunidad para encontrar la autenticidad y descubrir quiénes somos realmente. Aceptar nuestras emociones, pensamientos y valores es el primer paso hacia la coherencia y el final de un carnaval permanente.

Ay, no hay que llorar
Que la vida es un carnaval
Y es más bello vivir cantando
Oh-oh-oh, ay, no hay que llorar
Que la vida es un carnaval
Y las penas se van cantando

PROPUESTA DE TRABAJO: ¿Cansado de llevar una máscara emocional? ¡Es hora de desenmascararnos! No nacemos con ellas, así que podemos deshacernos de ellas. ¿Cómo hacerlo? Te presento un ejercicio fácil para empezar:

  • Piensa en las máscaras de tu día a día. Haz una lista de todo lo que te dices en negativo o por miedo y te hace ocultarte tras esas máscaras.
  • ¿Es verdad eso que piensas? Probablemente no. Reflexiona sobre los por qué de esas máscaras y escríbelo en tu diario de sentimientos.
  • Si no es verdad, pregúntate: ¿por qué llevo estas máscaras, cómo me siento? Si me quito esas máscaras ¿Qué sucederá? Probablemente comiences a vivir con autenticidad y con muchos menos miedos. Reflexiona las respuestas y ayúdate del siguiente texto:

Pero, ¡cuidado! El mayor riesgo es la reacción de los demás. Ser auténtico puede asustar a los demás o incluso no gustarles, pero también puede inspirarlos a replantear sus propias vidas. Al final, se darán cuenta de que también tienen el poder de cambiar. Puedes ser un verdadero ejemplo.

Eso sí, cuando te quites alguna máscara recuerda que es para siempre y que las máscaras son para el carnaval. Es una lucha difícil, pero lograrás ser quien eres y no la versión que el mundo quiere que seas.

En definitiva ¡Desenmascárate! Las máscaras emocionales solo nos alejan de nosotros mismos y de los demás, evitando que vivamos plenamente. Piensa en las máscaras que usas y comprométete a quitártelas. Ofrece tus fortalezas y debilidades al mundo sin vergüenza ni arrepentimiento. ¿Te atreves a hacer este ejercicio de autoconocimiento aprovechando estas fechas de carnaval?

Para seguir trabajando ENLACE

COMPARTE

SALIR DE LA ZONA DE CONFORT: EL SECRETO PARA UNA VIDA PLENA

¿Estás atrapado en tu zona de confort? Es ese lugar donde hacemos las cosas sin pensar, como un robot, y enfrentamos cada día sin emoción. Parece fácil y cómodo, ¿verdad? Pero déjame decirte, ¡vivir en este estado mental puede alejarte del bienestar que mereces!

Y ¿Cómo afecta la zona de confort a nuestra vida? Imaginemos comer lo mismo todos los días, o pasar tiempo solo con las mismas personas, o hacer las mismas tareas en el trabajo. Sí, podríamos hacerlo, porque en realidad lo hacemos, pero también sabemos lo poco estimulante que es. Lo peligroso de estos hábitos y rutinas diarias e incluso los fines de semana, es que los adquirimos de forma paulatina y nos acomodamos, creamos nuestra zona de confort y nos convencemos de que es «nuestra vida» la que hemos creado y en la que estamos muy cómodos. Pero a menudo no lo estamos, es una falsa comodidad, tan solo es que estamos cómodos, solo que estamos en terreno conocido. Y como tenemos una tendencia natural a quedarnos en nuestro status quo y por naturaleza somos seres que tenemos resistencia al cambio, lo dejamos estar y así pasan los días, semanas, meses y años…con esto no quiero decir que las rutinas diarias y los hábitos no sean importantes ni necesarios, tan solo quiero decir que tenemos que ser conscientes de ellos y aprender a romper con la rutina cuando sea necesario. Vivir el presente continuo disfrutando de cada paso y haciendo que nuestra zona de confort no sea una prisión.

El peligro de la zona de confort es que de repente un día despertamos por cualquier causa y descubrimos que esta vida no es la vida que soñé, que estar bien no significa no hacer nada, seguir anclados en «lo de siempre» no es el estado ideal. Nos sentimos insatisfechos y con la sensación de no llevar las riendas de nuestra vida. La zona de confort y la procrastinación son nuestras peores enemigas y nos impiden avanzar más de lo que pensamos. Vivir con ellas puede llevarnos a tener una vida en blanco y negro, chata y aburrida.

¿Por qué nos cuesta tanto salir de la zona de confort? Porque enfrentarnos a nuevas situaciones del día a día, a los retos y posibilidades que van surgiendo, pone en juego nuestros recursos personales, nuestras resistencias y nuestro miedo al cambio. Sin ser conscientes que somos cambio y en el cambio. ¡Salgamos de la zona de confort! asumiendo que la vida y nuestro día a día son como son, pero que nosotros podemos transformarla, aprender de cada problema, de cada acontecimiento externo que nos obligue a cambiar, aunque nos cueste un mundo hacerlo. Salgamos de esa falsa seguridad en la que nos encontramos inmersos, en la que vivíamos autoengañados, instalados y procrastinando, para disfrutar de la vida que merecemos vivir. Aunque el miedo al cambio es el principal factor, existen otros elementos que nos impiden avanzar:

  • La costumbre: Al ser personas de hábitos, tendemos a organizar nuestras vidas en torno a rutinas que no deseamos cambiar o no somos conscientes que las hacemos.
  • El miedo al fracaso: Tememos experimentar cosas nuevas por miedo a fracasar.
  • La pereza: Las actividades que requieren esfuerzo nos parecen tediosas, ya que nos encontramos muy cómodos en nuestra situación actual.
  • La falta de confianza en nosotros mismos: Si no confiamos en nuestras habilidades, nos resultará difícil dar un paso adelante o correr riesgos, ya que si fracasamos, nuestra autoestima sufrirá un duro golpe.

Aunque podamos sentirnos cómodos en la zona de confort, es importante reflexionar sobre nuestra vida, nuestro trabajo y sobre todo, de nosotros mismos. Si descubrimos algo que no nos gusta, tal vez sea el momento de dar un paso hacia el cambio.

Salir de nuestra zona de confort no significa perder lo que somos y tenemos, sino todo lo contrario: expandir nuestros horizontes y aprender, experimentar. El cambio es sinónimo de crecimiento, por lo que nosotros somos los únicos responsables de nuestro éxito o fracaso. Para alcanzar el éxito, debemos ser capaces de gestionar nuestros miedos y asumir los retos. Para lograrlo, es importante cultivar herramientas como la perseverancia, la dedicación, la constancia y la pasión. Además, debemos mantener siempre la visión de nuestros objetivos.

«Tienes que aprender a sentirte incómodo. Tienes que estar dispuesto a salir de tu zona de confort y superar tus límites». Jesse Itzler.

PROPUESTA DE TRABAJO: algunos consejos para abandonar la comodidad y enfrentarte nuevos desafíos. Si deseas dejar atrás tu zona de confort o ayudar a otros a hacerlo, aquí te presento algunos consejos que te pueden ayudar:

  • Enfócate en los beneficios que puedes obtener al tomar riesgos

En lugar de dejarte abrumar por el miedo, intenta adoptar una actitud motivadora para afrontar los riesgos y aprovechar las oportunidades que surjan. Siempre aprendemos y crecemos cuando nos arriesgamos. ¿Cuáles son tus miedos habituales para hacer algo nuevo?

  • Rompe la monotonía y cuestiona tus hábitos

Comienza por experimentar pequeños cambios en tu rutina diaria para salir de la monotonía y adquirir nuevas experiencias. ¿Qué se te ocurre que podrías hacer hoy?

  • Analiza tu día a día

Haz una lista de tus actividades cotidianas y reflexiona sobre el tipo de persona que eres y la que deseas ser. Si las decisiones que tomas no te acercan a tus objetivos, es hora de realizar algunos ajustes y caminar hacia tus metas. ¿Te atreves a cambiar?

  • Identifica tus excusas

No te engañes con excusas que te impiden avanzar. Habla con esa parte de ti que siente miedo o pereza y demuéstrale que se puede estar seguro a pesar de las nuevas experiencias. ¿Cuáles son tus excusas más corrientes? ¿Cómo podrías superarlas?

  • Busca apoyo en tu entorno

Busca rodearte de personas que te apoyen y te den confianza para enfrentar nuevos desafíos. Personas que no te juzguen ni presionen, pero que estén a tu lado en las duras y en las maduras. ¿Con quién o quiénes cuentas en estos momentos de tu vida?

Si quieres seguir trabajando ENLACE

COMPARTE