HAY QUE SABER SER FELIZ

Se puede notar a simple vista si alguien es feliz o no, pero ¿nosotros? ¿Nosotros mostramos esa felicidad? ¿Realmente sabemos cuándo somos felices? A menudo nos dejamos llevar por las emociones del momento, lo cual puede nublar nuestra percepción de las cosas y de la vida, olvidando que la felicidad es algo que perdura en el tiempo y que debemos cultivar a lo largo de nuestra vida. Los contratiempos, fracasos, dificultades e incluso las desgracias son simplemente experiencias negativas que pueden oscurecer nuestro camino, pero una persona feliz entiende que son solo obstáculos temporales, los cuales, a pesar del dolor o sufrimiento, podemos superar manteniendo el equilibrio sin perder de vista aquello que realmente nos hace felices y disfrutando de cada instante y momento, incluso en los momentos difíciles. La felicidad es un viaje, no un destino, y muchas veces perdemos innumerables oportunidades de ser felices simplemente porque creemos que no hemos alcanzado la felicidad. La felicidad se experimenta en cada paso, en cada momento. La buena noticia es que, aunque pueda parecer desafiante alcanzarla a veces, la felicidad está muy presente en nuestra vida cotidiana.

Martin Seligman nos dice que para alcanzar la verdadera felicidad tenemos que reconocer y potenciar nuestras fortalezas y cualidades personales que nos hacen único e irrepetibles. Porque, al identificar lo mejor de nosotros mismos, podemos mejorar significativamente nuestra vida y la de aquellos que nos rodean.

La búsqueda de la felicidad en eventos, personas o circunstancias externas, que son cambiantes, no puede proporcionar la auténtica felicidad que anhelamos y, sin embargo, es lo que nos venden todos los días en redes sociales, anuncios, campañas….

  • Buscar la felicidad fuera de nosotros es como ir a una tienda de ropa a comprar un ordenador, obviamente, no lo encontraríamos allí.
  • Para muchos, la felicidad se encuentra en alcanzar metas, realizar viajes fantásticos, encontrar el amor de sus vidas, tener un aspecto físico inmejorable, terminar una carrera universitaria…

Sin embargo, la verdadera felicidad va más allá de lo que comúnmente asociamos con ser felices por «tener«, enfocándose en la felicidad de «ser«. La felicidad nos trasciende, moviéndonos hacia una perspectiva existencial y humanista, donde ser feliz no se limita a poseer, sino a ser, descubrir, ayudar y servir. Darle sentido a la vida es crucial para ser felices. Para alcanzar la felicidad, es esencial estar en armonía y sentirnos a gusto con nosotros mismos. A partir de ahí, podremos cultivar este estado en todo lo que hacemos y vivimos.

Las circunstancias personales no tienen tanto impacto como creemos, ya que cada uno de nosotros somos únicos, con valores y percepciones de la felicidad distintos. Podemos ser felices simplemente siendo conscientes del presente, de lo que tenemos, como pasar tiempo con la familia, rodearse de personas que realmente nos valoran y disfrutar de lo que nos apasiona, son algunas cosas clave para ser felices. No se trata de conformarnos, si no de , a través de lo que somos y tenemos y nuestras circunstancias, alcanzar la felicidad que deseamos, reduciendo las preocupaciones y viviendo plenamente cada momento, cada instante, cada experiencia…nuestro presente.

La felicidad es un estado emocional anhelado por todos, una meta que muchos persiguen a lo largo de sus vidas. Sonreír, sentirse bien consigo mismo y con los demás, experimentar emociones agradables… todo esto contribuye al bienestar. Sin embargo, ¿Qué sucede cuando esa felicidad es solo una apariencia?

En la sociedad actual, existe una constante presión para mostrar felicidad en todo momento. Las redes sociales, los medios de comunicación y las expectativas sociales nos obligan a proyectar una imagen perfecta y luminosa, incluso cuando estamos pasando por momentos difíciles. Esta necesidad de aparentar felicidad a toda costa ha dado lugar a lo que algunos expertos llaman «depresión sonriente«.

Sonreír puede ser una manera de hacer frente a los desafíos de la vida, de mantener una actitud positiva y de buscar la luz en medio de la oscuridad. No obstante, cuando esa sonrisa se convierte en una máscara que oculta emociones desagradables como la tristeza, la frustración o la desmotivación, el problema se vuelve más complicado. Porque no es necesario estar siempre al máximo nivel de felicidad, se puede estar en un 7, 8, e incluso en un 5 o 6. Lo crucial es comprender las verdaderas causas de nuestra felicidad. En una escala del 1 al 10, ¿Cómo te sientes en este momento de tu vida? ¿Qué necesitas? ¿Qué acciones puedes tomar para ser más feliz?

La verdadera felicidad nos trasforma, nos hace mejores personas, saca de nosotros lo mejor. La generosidad, la solidaridad y la gratitud son virtudes que se conectan directamente con la felicidad. Pero sobre todo el AMOR, que todo lo cambia, lo transforma, lo mejora y nos hacer ser la mejores personas. Experimentamos bienestar al brindar a los demás nuestra vida, ya sea a amigos o extraños. Ofrecer orientación y respaldo sin esperar nada a cambio, resulta fundamental. Los actos de generosidad y gratitud fomentan nuestro crecimiento personal, creando una sensación de plenitud. Al ser conscientes de esto, nos convertimos en individuos más felices y, a largo plazo, somos mejores personas.

La felicidad está determinada por la actitud con la que enfrentamos cada experiencia y momento de nuestra vida.

PROPUESTA DE TRABAJO: Algunas ideas para mejorar nuestro bienestar personal y ser más felices:

  1. Comienza este proceso de búsqueda de la felicidad pensando en personas que consideras felices y describe qué cualidades poseen que te hacen verlas así.

Ahora, realiza lo mismo contigo mismo.

¿Cuáles de las siguientes cualidades coinciden con tus descripciones anteriores?

  • Tienen la capacidad de expresar sus sentimientos de forma natural y agradecen las cosas de manera hermosa.
  • Sus amigos y seres queridos son una prioridad para ellos; son detallistas y cercanos.
  • Sonríen con frecuencia y contagian optimismo y positividad.
  • Olvidan rápidamente lo negativo y perdonan siempre, inclusive a sí mismos.
  • Disfrutan intensa y conscientemente de las cosas buenas y hermosas de cada día y de cada persona.
  • Son personas de palabra, dignas de confianza y en quienes se puede confiar para cualquier situación.
  • Tienen un toque espiritual enigmático y atractivo.
  • Cuidan adecuadamente de su bienestar físico y mental mediante ejercicio, una alimentación saludable, lectura, música, entre otros.

Concluye esta reflexión.

2. La felicidad requiere una dedicación continua. Al igual que con el ejercicio físico, puede ser complicado al principio y los resultados pueden no ser evidentes de inmediato. Sin embargo, una vez que desentrañemos el secreto, todo se volverá más sencillo. Se practica a diario y se entrena:

  • Experimenta y expresa gratitud de forma habitual y conscientemente.
  • Busca relaciones saludables con quien compartir lo que somos, tenemos, soñamos, sentimos…
  • Dedica tiempo al autocuidado.
  • La clave está en repetir estas acciones una y otra vez hasta convertirlo en hábito.

3. Para seguir trabajando ENLACE

Publicado por

Pedrolupi

TRABAJO CON LO EMOCIONAL Ayudo a educadores a crecer y mejorar como personas y como profesionales con herramientas de educación emocional e inteligencia emocional. 31 años como docente en centros públicos y 18 años como formador de formadores. Ahora coach personal y emocional.