LO IMPORTANTE ES SENTIR PARA SEGUIR

¿Qué nos sucede cuando pasamos malas rachas, cuando parece que todo nos sale mal? ¿Qué hacemos ante un fracaso? O, mejor dicho, ¿Cómo nos sentimos? Sentir lo que nos sucede es necesario, pero hay que sentir “bien”, sin resignación ni dramas; simplemente sentir y observar las consecuencias de lo que siento y los comportamientos que genera. Desde la tolerancia y la flexibilidad debemos tener confianza en nuestras fortalezas y gestionar estos sentimientos de forma adecuada. Se trata de ser resilientes y, sin perder la esperanza, buscar todas las oportunidades que nos da esta experiencia para aprender, crecer y hacernos más fuertes, levantarse con más fuerza de nuestras caídas.

Estamos hablando de educarnos en la resiliencia desde lo emocional, desde las emociones. expresando lo que sentimos sin censura. Porque la resiliencia, es la llave de nuestro bienestar corporal, mental y emocional. Implica aprender a recuperarnos de las dificultades o los cambios, de las pérdidas o los fracasos. Es aprender a seguir adelante con la «lección» aprendida, con más fuerza porque somos más sabios. Se trata de recuperarse.

Cuando pasamos momentos muy complicados y difíciles es cuando realmente nos conocemos y reconocemos, somos capaces de sacar nuestro potencial como personas y enfrentarnos a las circunstancias con valentía. Aprendemos que los cambios son parte del camino y que las metas se pueden reemplazar con otras nuevas. Mirar al futuro con optimismo realista y desde nuestra realidad, desde lo que sentimos en este momento, lanzarnos a una nueva aventura.

Sentir más para hacernos más fuertes ante las dificultades y los malos momentos.

PROPUESTA DE TRABAJO: El fin de estas actividades es mejorar la autoestima y percepción las circunstancias desde lo que sentimos para generar una actitud positiva realista que favorezca la conexión con nosotros mismos, la realidad y los acontecimientos. Se trata de dar refuerzo positivo y evitar focalizarnos continuamente en lo negativo

  1. A modo de reflexión y autoconocimiento, completa el cuadro del modelo de (Grotberg, 1995) Dedica el tiempo que necesites. Conocernos, reconocernos, saber dónde estamos, con qué y quiénes contamos, etc… es el primer paso para ser resilientes.

2. En esta segunda actividad retoma las prácticas para la toma de decisiones conscientes y recuerda que no siempre van a ser las acertadas. Potencia tu autonomía, la creatividad y la flexibilidad ante las adversidades como la mejor de tus armas para buscar nuevas respuestas y siempre, siempre, siempre con buen humor.

EXPRESAR LA FELICIDAD

Para conseguir un bienestar psicológico duradero, la felicidad, es necesario vivir el presente siendo conscientes de lo que sentimos, lo que nos afecta, etc., y expresarlo con el máximo detalle posible. Esta actividad te ayudará a ir mejorando tu capacidad de conocer, analizar y canalizar tus emociones, reforzando las positivas y dando soluciónalas negativas.

La felicidad es un camino, no un destino, de ahí que muchos perdamos infinidad de oportunidad es de ser felices simplemente porque creemos que no la hemos alcanzado. La felicidad se mide en cada paso, en cada momento. Sentir alegría es muy bueno, es muy agradable. Debemos se conscientes de cada momento, cada regalo, cada experiencia que nos alegre, nos haga reír y compartir esta alegría.

Sabemos que somos felices o al menos nos acercamos cuando disfrutamos al máximo de lo bueno y bello y lo expresamos adecuadamente

PROPUESTA DE TRABAJO: De forma individual o en grupo, trabajaremos esta actividad

  1. Vamos a imaginar que somos verdaderos chef y tenemos que un menú «para ser felices» Lo primero y fundamental es definir de manera concreta y real lo que es y significa la felicidad. Guardamos la definición a la que hemos llegado.
  2. En segundo lugar vamos a pensar en tres platos: primero, segundo y postre. Cada uno de ellos tienen que tener los ingredientes necesarios para lograr la felicidad, explicando el por qué ese ingrediente nos acerca a la verdadera felicidad. Después, y en función de la edad de los destinatarios, tenemos que reflejar la cantidad requerida de cada ingrediente. Por último, y ya con los platos elaborados, hacemos de manera muy creativa la carta menú (física o virtual) con una portada con nombre del restaurante, decorada y con la definición de la felicidad que tenemos guardada para la contraportada. ¡A disfrutar de la comida!
  3. Una actividad de refuerzo o apoyo ENLACE

HÁBITOS EMOCIONALMENTE SANOS

Para todo proceso de cambio necesitamos adquirir nuevos hábitos que nos permitan desarrollar buenas habilidades para poder hacerlo posible. En nuestro cambio de pensamiento, de percepción de la vida y de lo que somos, de nuestros comportamientos y rutinas tenemos que cambiar algo de lo que somos y esto nos exige valentía y mucha fuerza de voluntad porque todo cambio provoca miedo e incertidumbre, es salir de nuestra zona de confort, que por muy mala que sea es lo que conocemos y a lo que estamos acostumbrados. Estamos tan acostumbrados a lo «de siempre» que cambiar o mejorar algunos hábitos de nuestro día a día se convierte en un verdadero reto.

Lo primero y fundamental es encontrarse con uno mismo como una prioridad para el equilibrio emocional, y en muchas ocasiones esto requiere mucha voluntad. En esto consiste tener inteligencia emocional, en que todo lo que somos, sentimos y pensamos nos ayuda frente a los fracasos y nos enseña a saber gestionar todo lo que nos sucede para así dar un nuevo paso para el logro de nuestros objetivos. Es asumir que siempre estamos aprendiendo y necesitamos buscar esos hábitos que nos hagan mejores personas.

Hacer lo que somos es ser haciendo y estar siendo. Lo lograremos con buenos hábitos emocionales

PROPUESTA DE TRABAJO: Se trata de crear hábitos para que el cuerpo y la mente trabajen juntos para crear un entorno sano, se construya un ambiente propicio para mantener el equilibrio emocional, es decir, que se produzca un balance emocional, físico y mental, lo cual te hace más fuerte posible.

Algunos hábitos para el día a día

  1. Buscar momentos para ser conscientes de lo que sentimos. Propongo trabajar el diario de sentimientos, para expresar lo que sentimos.
  2. Parar, respirar, callar,… a lo largo de la jornada buscar espacios y momentos para simplemente estar.
  3. Hacer ejercicio físico, por muy pequeño que sea: caminar, bailar, estirarse,…
  4. Rodearse de personas positivas y optimistas, personas que nos aporten bienestar.
  5. Practicar el optimismo realista como estilo de vida.
  6. El buen humor como actitud de vida. Sonreír y reír.
  7. Abrazar con el corazón y desde el corazón.

SIEMPRE CON BUEN HUMOR

Las circunstancias en la vida no son siempre las más deseadas e incluso, en algunas ocasiones, nos enfrentamos a verdaderos problemas, que en cierto modo, nos desbordan y hacen sentir muy mal. La inteligencia emocional nos aporta algunas habilidades para afrontar esas situaciones desde un punto de vista más positivo y optimista. No se trata de evadir o huir del problema o la situación, se trata de reforzar lo positivo, el aprendizaje y las fortalezas que a raíz de este problema nacen en nuestro ser. Una de estas herramientas es el sentido del humor. Reírnos de nosotros mismos nos hace todo más llevadero, favorece el pensamiento positivo y optimista desde la realidad para potenciar nuestra resiliencia y ofrecer nuevas oportunidades que nos ayuden a vivir con serenidad los fracasos, los errores o las pérdidas.

En nuestra vida y en la sociedad en general, hay mucho de mal humor y posiblemente sea este el momento de tomarnos algunas cosas en más en broma. Estar bien, sentirse bien, tiene mucho que ver con nuestra capacidad de humor, con el buen humor, y cuanto más alegría que le pongamos a las cosas que hacemos mucho mejor nos irá en la vida. La risa, el buen humor, serán nuestros grandes aliados para que, cuando finalice nuestra jornada, podamos decir que ha sido un día increíble. Será ese punto de alegría el que lo hará posible y, sin mucho esfuerzo, mejorará nuestro estado de ánimo y nuestra vida.

Debemos ser portadores de buen humor, alegría e ilusión para contagiar a los demás muchas ganas de vivir.

PROPUESTA DE TRABAJO: Algunas actividades para favorecer nuestro buen humor y el de los demás en nuestro día a día:

  • Recuerda algún momento feliz, aquel en que no parabas de reír. Si tienes Whatsapp, Facebook, Instagram, etc., mira las fotos en las que estás feliz, divirtiéndote y sonriendo. Son los momentos divertidos que te ayudarán a sentirte mejor y darte ese punto de alegría que necesitas. Sonríe.
  • Jamás justifiques tu mal humor y si es otra persona la que te lo provoca, menos todavía. No merece la pena amargarse por algo o alguien. Sonríe.
  • Envía un mensaje, llama a alguien y, si es posible, hazte un selfi divertido y envíalo a alguien que sabes que sonreirá. Piensa en su reacción y sonríe.
  • Haz una lista, aunque sea mentalmente, de todo lo bueno que te ha sucedido y verás cómo es más lo bueno y agradable que lo malo y sonríe.

(Ideas de la actividad 49 de «Emociones Creativas)

Otra actividad para el día a día: Cada mañana, al despertar, debemos dar gracias y sonreír, siempre sonreír. Es la mejor forma de comenzar el día. La risa es una herramienta muy eficaz para mejorar nuestro estado de ánimo, no solamente para nosotros, sino para los que nos rodean. La sonrisa, la risa es la puerta para el buen humor que genera un buen ambiente en el entorno y que repercutirá en nuestro propio beneficio. Por la noche, además de un repaso de la cantidad de cosas buenas que nos han sucedido en el día, hay que sonreír, que sea lo último que hagamos antes de dormir, si es posible con un beso a la persona que más queremos. Nuestro estado de ánimo mejorará día tras día.

PRÁCTICA PARA VIVIR LA PRIMAVERA

La primavera es la estación de cambios. Termina el invierno y las plantas vuelven a recuperar sus hojas, aparecen las flores y sus colores con su alegría. Los días son más largos y hay más horas de luz. Las temperaturas se suavizan. La naturaleza renace y se muestra en todo su esplendor y vitalidad. Y ¿Qué sucede con nuestro ser emocional? Es el momento para dejarnos llenar de la luz, de color y de la vida de la primavera. Ser conscientes de lo importante que es renacer en muchos aspectos de nuestra vida. La naturaleza nos enseña que se puede comenzar de nuevo, que podemos retomar caminos y proyectos…es la estación para soñar en los frutos y comenzar el camino para que sean los que esperamos.

Aprender a vivir la primavera como un momento de cambio y de despertar a la vida que se renueva. Todo invita a disfrutar de la naturaleza y el aire libre, de nuestra propia vitalidad y de los sentidos. La alegría es la emoción que prima en este periodo del año.

La primavera es un renacer a la nueva vida, a la belleza y a la alegría.

PROPUESTA DE TRABAJO: Un trabajo para florecer nuestros propósitos y sueños de manera muy visual y consciente.

Sentir la primavera. Buscar un momento de silencio para parar, respirar… y ser conscientes de lo que significa vivir en nuestra vida la primavera. Pensamos – sentimos cada uno de los propósitos y/o sueños que pretendemos que se hagan realidad en verano. Si queremos que esto sea posible, tenemos que comenzar a pensar en las acciones que vamos a comenzar a hacer desde hoy mismo para lograrlo. Aprovechar la energía de esta estación para trabajar con ilusión y positividad.

Tanto si se hace personalmente o en grupo, necesitamos flores para recortar y que nos sirva para realizar la actividad. En cada uno de los pétalos escribiremos esos propósitos y cada vez que logremos alcanzarlo cortamos ese pétalo. Es un buen modo de motivarnos para seguir adelante.

Vamos a ayudarnos con estas reflexiones:

1.       Aprovecha el aumento de energía y de horas de luz para dedicar tiempo a trabajar por la consecución de nuestros sueños y hacerlos objetivos.

2.       Plantéate algunas actividades al aire libre y vuelve a conectar con la naturaleza.

3.       Aumenta el consumo de frutas y zumos como fuente de energía.

4.       Dosifica la energía de esta estación para aumentar nuestra motivación.

CON PROPÓSITO EN LA VIDA

¿Por qué no hacemos lo que debemos para lograr ser lo que deseamos y soñamos? Porque cambiar requiere de un compromiso firme de cambio, es decir, tenemos que estar plenamente convencidos de que queremos el cambio. Si somos capaces de enfocarnos en lo realmente importante cuando nos planteamos cambiar algunos de nuestros hábitos, se nos hará mucho más sencillo. Somos lo que repetidamente hacemos, es decir, lo que somos habitualmente y, si esto no nos hace sentir bien, tendremos que buscar la motivación necesaria para que sencillamente comencemos a hacer lo que en realidad debemos como un hábito.

Sin emoción no hay motivación y sin motivación difícilmente lograremos aquellos propósitos con los que soñamos.

PROPUESTA DE TRABAJO: Vamos a trabajar de forma creativa y original y, a la vez, de manera muy sencilla nuestro proyecto de vida.

  • Dibuja un camino donde se vea muy claramente la salida y la meta. Tan largo como quieras, pero es muy importante que lo decores y personalices.
  • En la salida escribe o dibuja, o las dos cosas, tu situación actual, de la que partes, lo qué llevas en la mochila como recursos para avanzar en el camino, con lo que cuentas: valores, habilidades, experiencias, ilusiones, etc.
  • En la meta escribe o dibuja, o ambas, el sueño hacia al que te diriges.
  • Marca en el camino diversos momentos (acciones, objetivos a corto plazo, etc.) que te van a ayudar a avanzar. En este punto aclaramos que se puede ir completando conforme vayamos haciendo el recorrido; logros, aprendizajes, dificultades, personas que nos vamos encontrando…
  • Sé creativo y original; que esta actividad sea motivadora para lograr tu meta.
  • PARA PROFUNDIZAR y hacer un proyecto de vida

DISFRUTA DE LA VIDA

Es importante aprender a compartir lo que somos y sentimos con los demás cuando estamos bien y logramos aquello por lo que luchamos y soñamos, por muy pequeño que sea el paso que hayamos dado. Pero también es igual de importante saber alegrarse con los éxitos de los demás. Participar en las alegrías de otros no solo hace que los demás multipliquen su felicidad, sino que se nos contagiará esa alegría. Compartir alegría, disfrutar con los demás y celebrar los éxitos como algo prioritario en nuestra vida emocional, favorece nuestro crecimiento en habilidades sociales y nos hace mejores personas o al menos más cercanas.

Por último, hay que valorar todo el esfuerzo que hagamos, por muy pequeño que sea; y si es muy grande, celebremos los éxitos: organizar una fiesta o hacer algo que nos encante.

Alégrate, participa y disfruta con los logros de los demás. Crecerás emocionalmente.

PROPUESTA DE TRABAJO: Comenzamos con esta pregunta y su reflexió, para continuar con un trabajo de tomar consciencia de la importancia de celebrar.

  1. ¿Cómo te sientes ante los éxitos y logros de los demás? Reflexiona al respecto y saca conclusiones en el Diario de sentimientos.
    En el grupo o en clase debemos celebrar los logros, los pasos que se van dando en el proceso de aprendizaje y enseñar a todos a alegrarse de los éxitos de sus compañeros. ¿Cómo lo haremos?
  2. ¿Con qué me quedo hoy?
    ► Proponernos que no acabe un día, una sesión de clase, una actividad, un proyecto, etc. en el que no anotemos lo que hemos logrado, aprendido, avanzado…
    ► Con esta actividad, que debemos hacer como un hábito, conseguiremos saber cómo y dónde nos encontramos en nuestro proyecto de vida y qué significa para nosotros cada logro. Aumentaremos nuestra autoestima y la motivación por lo que hacemos cada día.
    ► La herramienta de trabajo será el Diario de sentimientos en el que tendremos un apartado específico para este tema con tres ideas:
    • Cuál era el reto u objetivo.
    • En qué ha consistido el logro de hoy.
    • Un “premio” con el que lo celebraremos.

PARA Y SIENTE

Hay épocas y momentos en el que parar se hace casi una necesidad. Es la mejor forma de prevenir sentimientos o pensamientos negativos. Si somos capaces de practicar la “meditación” disminuirá nuestra ansiedad y estrés ante los acontecimientos. Cuando hablamos de meditar no tiene por qué ser esa forma oriental de trascendencia e incluso abandono. No, hablamos de algo más sencillo y simple: parar y respirar correctamente; dejar que nuestro cuerpo, mente y sentimientos se serenen y tranquilicen. Se trata de vivir el momento y ser conscientes de nuestro ser.

Respirar, lenta y profundamente, ser conscientes de nuestra vida y nuestros sueños. Parar y sentir.

Trabaja esta actividad y el Diario de sentimientos como herramienta de trabajo. Toma todo el tiempo que necesites, pero recuerda que tiene que ser un tiempo solo para eso. Adelante, para y siente.

(“Más emociones creativas” Prácticas 6, 3ª)

Parar, meditar, hacer silencio, encontrarse: la brújula interior

Una primera técnica para que se haga realidad en nuestra vida ese equilibrio emocional, es dedicar un tiempo para comprender que tenemos la necesidad vital de parar, de detenernos en nuestra vida cotidiana para no perdernos en el camino, para ser conscientes del cómo estamos y de cómo nos sentimos. Llevamos una vida tan estresante y frenética que pasan los días, los meses, incluso los años y no somos ni tenemos lo que queremos, perdemos energía y tiempo en un sinfín de actividades, encuentros y desencuentros, trabajo, salidas…. Estos pasan por encima de nuestra vida y muy pocas veces por nosotros, por eso es tan importante parar de vez en cuando y mirarnos, mirar nuestra vida y sentirnos.

Las personas que trabajamos las emociones de forma consciente y continuada, sabemos que parar es necesario e imprescindible para no perderse en el camino hacia nuestra meta. Parar, reflexionar, sentir y entender por dónde vamos, cómo vamos y para qué vamos. Vivimos tan rutinariamente que, si no paramos, todo pasa muy rápido y, cuando nos damos cuenta, hemos perdido el sentido de nuestra vida. Parar y mirarse, sentir cómo estamos y cómo nos sentimos es el ejercicio que nos ayudará a ver la vida desde otra perspectiva.

(“Cuando las emociones se hacen creativas” Proyecto 2)

Observar en silencio nos enseña a mirar más allá de las apariencias y lo superficial de las cosas para ir a lo verdaderamente importante de la vida

PROPUESTA DE TRABAJO: Dos maneras muy básicas para parar, descansar, reflexionar…

ACTIVIDAD: «Cuerpo: relajación y concentración»

► En esta práctica comenzaremos dedicando un buen rato a la Actividad común 1 de “Emociones creativas” y “Más emociones creativas”. Se trata de aprender mucho más o afianzar nuestra experiencia de parar, hacer silencio, respirar…para conseguir lo que queremos.

► Nos podemos preguntar previamente:

•          ¿En qué situaciones es importante detenerse, parar? ¿Cuándo es urgente hacerlo?

•          ¿Cuándo es imprescindible parar en la vida? ¿Qué sucedería si no parásemos?

•          ¿Cuáles creemos que son los beneficios de respirar correctamente? ¿Para qué creemos que sirve respirar lenta y profundamente?

► Durante unos minutos hacemos un ejercicio de respiración. Recordemos las dos formas que proponemos en la citada Actividad común 1.

•          Sentado: Sentado en la silla, salimos unos centímetros del asiento y despegamos la espalda del respaldo. Como si nos tirase un hilo invisible de la cabeza hacia arriba, ponemos recta la espalda y el cuello. La barbilla se inclina levemente hacia el pecho, las plantas de los pies quedan pegadas al suelo y estos separados más o menos con la referencia de los hombros; la boca entreabierta y los ojos cerrados. Centrémonos en la respiración, solo eso. Poco a poco, hacemos o animamos a que se haga lenta y profunda; cada uno, cada una, debe buscar su propio ritmo de respiración para irse tranquilizando, relajando.

•          Tumbado: Nos tumbamos en el suelo bocarriba, con las piernas flexionadas y las plantas de los pies apoyadas en el suelo. Si se pudiese estar descalzos, mucho mejor. Acomodamos la zona lumbar en el suelo, y alargamos la columna y el cuello. Tenemos que tratar de mirar de reojo las rodillas sin levantar la cabeza, para tener las cervicales bien colocadas. Los brazos pueden ir a la altura de las caderas o en el pecho. Centrémonos en la respiración, como expliqué antes.

Tanto de una manera u otra, con cualquier otra técnica que conozcamos o practiquemos, lo importante es aprender a respirar. Sin prisa, sin agobio, sin tensión, dejamos que la respiración nos tranquilice, nos calme, nos serene. Cuando aprendemos a respirar y a contar con esta herramienta corporal tan potente, la gestión de nuestras emociones es mucho más sencilla porque la utilizaremos como ayuda para desestresarnos, tranquilizarnos y poder tomar el control de nuestra mente y sentimientos porque con estrés, angustia o agobio, no seremos capaces de regular lo que sentimos. Si tomamos conciencia de nuestro modo de respirar y la hacemos pausada, serena, tranquila y profunda, lograremos recuperar las riendas de nuestro ser para dar una respuesta adecuada a lo que sentimos. Es totalmente necesario practicar todos los días y dedicar tiempo a esta actividad.

(“Cuando las emociones se hacen creativas” Proyecto 2, práctica 2, actividad 1)

LO QUE CUESTA…VALE

Durante toda la vida esperamos ese golpe de suerte que nos solucione la misma. Nos dicen y repiten que todo es cuestión de suerte, cuando en realidad a eso que llamamos suerte es simplemente oportunidad, estar en el lugar y el momento preciso. El trabajo, la constancia y el esfuerzo son realmente los que hacen posible que mejoremos, avancemos y logremos nuestras metas. Y cuando estamos preparados, creeremos en nosotros y en nuestras capacidades y buscaremos esa oportunidad que nos lleve al éxito. El esfuerzo no es ni más ni menos que fuerza para seguir trabajando y luchando por lo que queremos. Es necesario e imprescindible contar con la ilusión y motivación por la que estamos haciendo ese gran esfuerzo y, de este modo, no solo es más fácil, sino que disfrutaremos de cada logro y del camino.

El esfuerzo diario es el que realmente nos hace alcanzar aquello que queremos y por lo que luchamos. Es la suma de los pequeños logros de cada día los que hacen posible el éxito. Por eso debemos trabajar diariamente habilidades que nos permitan crecer como personas y madurar emocionalmente: la constancia, la voluntad, el esfuerzo, la firmeza…,pero también la generosidad, el buen ánimo, la alegría por cada paso. Somos la suma de los logros que conseguimos con cada paso que no acerca a nuestro sueño. Diariamente tenemos que vigilar nuestra perseverancia y disciplina con las tareas que afrontamos, que no perdamos de vista nuestras metas y objetivos. De este modo, lograremos que cada acción tenga su propia recompensa en nuestro desarrollo como persona.

La suerte no existe, solo el esfuerzo y el trabajo nos dan garantía de éxito.

PROPUESTA DE TRABAJO: Te invito a realizar estas actividades con tiempo y saboreando cada reflexión y conclusión. Es muy importante que mires cómo andas de esfuerzo y ánimo, de fuerza e ilusión por lo que estás haciendo en la vida.

  1. La primera tarea es definir lo qué es y significa en tu vida el ESFUERZO desde la experiencia y con ejemplos de vida. Después avalúate ¿Cómo ando de esfuerzo? Se puede hacer un gran mural titulado «El esfuerzo» y de manera muy creativa llevarlo con imágenes, color, palabras, frases, etc… ponerlo en un lugar visible
  2. Hablar de esforzarse es, sin duda, hablar de motivarme para lograr algo que realmente me interesa…para que esa motivación no decaiga responde a las siguientes cuestiones de forma realista y como reflexión personal:
  • ¿ Cómo disfrutar de lo que hago?
  • ¿ Es algo útil lo que estoy haciendo? ¿Me acerca a mi meta?
  • ¿Con lo que hago consigo buenos resultados?
  • ¿A pesar de los fracasos o errores mantengo la autoestima alta? ¿Cómo?
  • ¿Soy autónomo en mi toma de decisiones y trabajos que realizo? ¿Sé pedir ayuda cuando lo necesito y a las personas adecuadas?
  • ¿Soy capaz de trabajar en equipo, de cooperar, de colaborar y aceptar la ayuda de los demás?

3. Por último, algunas pistas para que el esfuerzo y el trabajo sea realmente algo que de frutos. Piensa, comenta y plantea respuestas. Antes de comenzar esta actividad, dedica un buen momento para relajarte, respirar y concentrarte…utiliza el diario de sentimientos:

¿Cómo estoy es estos aspectos de mi vida?

  • Tener hábito de trabajo
  • Ser consciente de las posibilidades y las limitaciones
  • Tener un sentimiento positivo de sí mismo
  • Tomar decisiones responsables
  • Tener un proyecto enriquecedor

FELICIDAD…

Cuando hablamos de felicidad ¿A qué nos referimos? Si preguntamos a los que tenemos a nuestro alrededor, la mayoría de las personas nos responderán: bienestar, es decir, tener lo que necesitamos para estar bien. Pero ¿Qué es eso que necesitamos? ahí está la cuestión. Lo primero que tenemos que hacer para responder a la pregunta ¿Qué es la felicidad? es comprender y entender que la felicidad es algo intrínseco al ser humano, que la traemos de «serie» y que por mucho que la busquemos fuera de nosotros jamás la encontraremos. Lo material, lo placentero, lo que nos alegra…claro que es importante, pero no suficiente. Algún ejemplo: En una fiesta ¿por qué hay personas que no son felices? Porque si por dentro no están bien, muy difícilmente disfrutarán de la alegría de una fiesta. Otro ejemplo, el amor ¿Por qué sufrimos por amor? Porque cuando no somos felices nos cuesta entender que el amor es entrega y que eso que llamamos «sufrimiento» no es ni más ni menos que la idealización del amor y, como no es verdadero amor, sufrimos por intentar controlar algo que ya no es o nunca fue.

¿Entonces que es la felicidad? Es el apasionarnos con lo que somos y tenemos, con lo que hacemos y compartimos. Es tener muy claro nuestro propósito de vida, el sentido y dirección de lo que hacemos, para qué lo hacemos y quiénes somos al hacerlo, esa es la verdadera felicidad y todo lo demás será puramente circunstancial, pasajero e incluso una cortina de humo para ocultar, acallar, anestesiar nuestras carencias y falta de sentido. Por eso es tan importante buscar del propósito de nuestra vida: dedicar tiempo de calidad para prestar atención a lo que estamos haciendo y en para qué lo estamos haciendo, ser conscientes de lo que puede ayudarnos a ser más felices.

Sabemos que somos felices o al menos nos acercamos cuando disfrutamos al máximo de lo bueno y bello.

PROPUESTA DE TRABAJO: Se trata de una revisión de tu vida desde el punto de vista de la felicidad. Simplemente tómate un tiempo en el que te observes y te mires. Si lo trabajas en clase o en un grupo, estas actividades se pueden realizar en el diario de sentimientos y posteriormente compartir con los demás lo que se considere adecuado.

  • Escucha a tu corazón y responde sinceramente a estas preguntas difíciles pero muy necesarias para comenzar a vivir plenamente la felicidad:
    ¿Qué es para mí ser feliz?¿Soy realmente feliz?¿Qué puntuación te pondrías del 1 al 10 en felicidad en tu vida? ¿Por qué esta puntuación? ¿Qué da sentido a mi vida, es decir, marca la dirección de los que hago, pienso, siento y soy? ¿Qué necesitas para ser más feliz? ¿Qué puedes hacer?
  • Intentar hacer cada tarea como si fuera un juego con estas 6 premisas que te harán sentirte mejor y, por consiguiente, más feliz. Concentrarse plenamente en ella e ir anotando el proceso en el diario de sentimientos.
  1. Fíjate una meta. Sencilla, posible, clara y a corto plazo. Anótala.
  2. Déjate ir en el proceso. Disfrutar de cada momento siendo consciente de cada paso.
  3. Vence la apatía para realizar las actividades cotidianas menos gratificantes con refuerzos positivos (prémiate con cada logro)
  4. Controla el estado de conciencia para no perderte en el camino. Dedica al menos un rato al día para parar, descansar conscientemente, respirar, meditar y ver por dónde y cómo vas.
  5. Busca la máxima eficacia, no el máximo esfuerzo de lo que hagas. Sin tensión ni estrés, simplemente sé la mejor versión de ti mismo cuando hagas cualquier actividad que consideres importante, las demás también.
  6. No persigas el éxito efímero y banal: mientras más lo busques y lo conviertas en una meta, habrá menos probabilidades de que lo consigas. Sé realista, disfruta de tus logros y define lo qué es y significa para ti el éxito.